Colombia.- En medio de la euforia de la multitud que lo recibió ayer en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias, el papa Francisco se golpeó con el parabrisas del papamóvil la ceja izquierda mientras saludaba a la gente. Pudo verse un chichón y una pequeña herida en su rostro, aunque el incidente no pasó a mayores, más allá de la preocupación. “El Papa está bien, tiene una herida en la ceja y en el pómulo. Chocó contra el papamóvil, lo están tratando con hielo”, dijo su vocero, Greg Burke.
Los guardaespaldas trataban de contener a la multitud y a los fieles que, pese al cordón de seguridad, se acercaban peligrosamente al papamóvil, lanzaban ramos de flores, querían ser tocados y pedían la bendición. Por un instante se temió que el incidente fuera más grave, algo que después de disipó.
El Papa no le dio ninguna importancia al accidente. Es más, cuando al salir de la casa de un barrio pobre de esta ciudad Caracol Radio le preguntó qué le había pasado, riendo contestó: “Me di una puñada, estoy bien”.
Su agenda siguió como estaba previsto y apareció con una pequeña curita sobre la ceja izquierda cuando llegó a la Plaza San Pedro Claver, para el Ángelus. “Como se ha notado en el curso de la oración, el Santo Padre está bien”, dijo Burke a los periodistas.
Francisco está en la última etapa de su viaje por Colombia, que ya lo llevó a Medellín y Bogotá. El sábado, en una misa ante 1.200.000 fieles, el Sumo Pontífice llamó a seguir a Jesús y a dejar de lado la violencia. “En Colombia hay tantas situaciones que reclaman a los discípulos el estilo de vida de Jesús, particularmente el amor convertido en hechos de no violencia, de reconciliación y de paz”, dijo.
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