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Ginóbili, triste por la abrupta muerte de un periodista bahiense al que admiraba

El ambiente deportivo despide al gran Rafael Emilio Santiago, una leyenda del periodismo nacional que falleció en las últimas horas repentinamente.

"Entristecido por la muerte de Rafael Emilio Santiago. Mi casa se paralizaba cuando su voz sonaba en la radio. Gran referente del deporte (y más) en Bahía Blanca. Su voz inconfundible queda. Abrazo enorme para toda su familia y allegados". Este fue el último tuit que publicó Manu Ginóbili, en el que hace referencia a una leyenda del periodismo bahiense.

El colega falleció en las últimas horas a los 78 años, tras sufrir un paro cardíaco y hay dolor en todo el país.

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Santiago trabajó durante más de 40 años en la mañana de LU2, hasta que en 2012 se despidió del horario matutino.

El periodista, y referente del ámbito deportivo, se destacó en las coberturas de cinco Mundiales de Fútbol y seis Juegos Olímpicos, incluido el último, realizado en Londres.

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Rafael Emilio fue reconocido hace dos años en el Senado de la Nación junto a otros colegas, por su labor en el periodismo deportivo. En 2012 había sido reconocido como Personalidad Destacada en el Concejo Deliberante.

Su historia

Santiago había nacido el 2 de setiembre de 1942 en la localidad portuaria de Ingeniero White. Hijo de un ferroviario socialista, se crió en los muelles viendo entrar y salir barcos, de los que bajaban tripulaciones que se desplegaban y se mezclaban con el pueblo. Allí se forjó su afición por el mar y la pesca.

Como marino participó del bloqueo a Cuba en los 60 y al regresar, dejó la Armada y se incorporó a la sección de Deportes del diario La Nueva Provincia. Luego, a la corresponsalía de Clarín en Bahía Blanca donde además de redactor, era uno de los encargados de actualizar las pizarras frente a las que los bahienses se detenían, en pleno centro de la ciudad, para enterarse de lo que pasaba en el país y en el mundo.

Sumado ya al equipo de Olympia Deportiva, vivió como testigo privilegiado la época de gloria del básquet bahiense. Cuando Alberto Pedro “Beto” Cabrera, Atilio José “Lito” Fruet y José Ignacio “Polo” De Lisazo, fallecido dos semanas atrás, lideraban a la selección local y a la de Buenos Aires, en los campeonatos provinciales y argentinos.

Protagonista de los primeros años de la televisión bahiense y comentarista en las radios LU7 y LU3, se consolidó en LU2, donde fue jefe de Deportes hasta su retiro. En esa emisora, durante 40 años, protagonizó Equilibrio, un micro programa que cada mañana paralizaba a la audiencia radial de la ciudad y la zona.

Se emitía de lunes a viernes, a las 10.50 y allí Santiago desplegaba su capacidad de observador y analista, entre ácido e ingenioso, de los hechos de la realidad. Aunque al comienzo su contenido fue deportivo, lo extendió luego a otras ramas de la actualidad, las que abordaba con maestría.

“Fue el lugar de los primeros palotes contra el desenfado, la vulgaridad y la insolencia que tanto campean hoy en los medios de comunicación respecto del deporte, donde el transgresor es el más vivo y los mejores periodistas, son los que hacen chistes” contó al diario La Nueva Provincia sobre el nacimiento de su espacio.

“La idea fue equilibrar un deporte salido de las normas del fairplay y del cuerpo sano en mente sana, cuando se empezaba a hablar de la droga y se daba espacio a cosas vulgares” abundó. En numerosas ocasiones, en esa columna, ofreció su visión global desde las decenas de ciudades que recorrió durante las coberturas de cinco Mundiales de fútbol y seis Olimpíadas, para LU2 y Radio Continental.

Como cierre de una parábola iniciada en los ´60, el 28 de agosto de 2004, vio en persona como otros tres bahienses, Manu Ginóbili, Pepe Sánchez y Alejandro Montecchia, se consagraban en lo más alto del básquet en Atenas.

Retirado de la actividad en 2007, cinco años después fue nombrado personalidad destacada de la ciudad, galardón que se extendió al ámbito periodístico de la provincia de Buenos Aires, a fines del año pasado. “En mérito a su destacada y reconocida trayectoria como referente del ámbito periodístico” dice la resolución del Senado bonaerense.

En diciembre de 2019, la Asociación Civil Prensa Básquetbol Argentino (APREBA) lo distinguió como primer socio honorario, junto a Osvaldo Ricardo Orcasitas (ORO), José Ignacio López y Enrique Nocent. La ceremonia de entrega del diploma se realizó en el Congreso de la Nación.

Casado con Isabel, tuvo dos hijos, Marisa y Sebastian, que jugó al básquet en varios equipos de Bahía Blanca. Ambos le dieron cinco nietos y uno de ellos, Ramiro, se destaca como figura en la Harding University de la NCAA II de Estados Unidos, donde lleva tres años radicado.

“Fui un jugador frustrado y por eso, como tantos, me dediqué al periodismo. Mi padre se defendía jugando, mi hijo también y mis nietos prometen. Pero el peor, lejos, fui yo” comentó Santiago en la misma entrevista, el año pasado.

El sueño de Ramiro es llegar a la NBA, una meta compartida con su abuelo que supo transmitirle su propia experiencia de cercanía con lo más alto del éxito en el básquetbol. Así como el Negro Santiago, deja una impronta propia y difícil de igualar, aunque digna de imitar, en el terreno periodístico.

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