Su vida estuvo marcada por el nazismo. En 1938 vio cómo su padre era enviado al campo de concentración de Dachau. Ella, a los 17 años, fue deportada junto con su madre y su hermano a Cuba. Al llegar, fueron rechazados. Tampoco fueron recibidos en Estados Unidos ni en Canadá. El barco, con sus ocupantes, debió regresar a Europa. Junto con su madre y su hermano Hans, recalaron en el campo de refugiados de Adliswil, en Suiza.

Cuando la Segunda Guerra Mundial terminó, Inge llegó a Estados Unidos y empezó una nueva vida. Trabajó como periodista, luego fue espía para la Oficina de Servicios Estratégicos de los Estados Unidos, la antecesora de la CIA. Se casó tres veces y se dio cuenta de que su pasión era la música. Escribió canciones para Dean Martin, Nat King Cole y Doris Day. Pero las obligaciones la hicieron abandonar el arte. Hasta hace tres años. Cuando cumplió los 93 y volvió a cantar. Se unió a la banda TritoneKings, que hace metal pesado. Y la abuela encajó a la perfección. Su acento alemán la distingue.

Embed

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído