Alejandro Olivera
Neuquén.- La calle Río Colorado, límite exacto entre Neuquén y Plottier, está en el ojo del huracán. Es que los vecinos denunciaron que ninguno de los municipios se hace cargo de las reparaciones de la cinta asfáltica que está deteriorada por el tránsito pesado y que tampoco controlan a los vehículos que circulan a grandes velocidades. “No tuvimos accidentes de milagro”, comentaron.
La construcción de la Autovía Norte supuso un avance para el Parque Industrial neuquino porque mejoró la conectividad con las localidades aledañas, lo que favorece a las fábricas y empresas de servicios petroleros que desarrollan sus actividades en el lugar. Sin embargo, también les trajo un dolor de cabeza a los vecinos.
La calle Río Colorado es el límite entre Neuquén y Plottier, pero también es el único camino que conecta directamente a la Ruta 22 con la Autovía Norte. Esto generó un gran flujo de tránsito pesado que rompió el asfalto, pero ninguna de las municipalidades se quiere hacer cargo de los arreglos, por lo que los vecinos están molestos.
La pelea por la jurisdicción es antigua (ver aparte), ya que data desde hace unos cuantos años atrás. Mientras tanto, el pavimento está en un estado crítico. Si bien en algunos sectores se encuentra bien, las banquinas tienen grandes pozos y los carriles están agrietados. A pesar de ser un camino urbano, donde hay escuelas, comercios y decenas de casas, el tráfico es constante.
“Pasan camiones, camionetas y autos a toda velocidad, pero nadie controla nada en esta calle”, dijo Carolina, una vecina que estaba esperando el colectivo
"Todo el tráfico pasa por acá porque es la única vía que la conecta con la Ruta 22. Por eso se rompe el asfalto", dijo Martín, un vecino que habitualmente transita por esta calle
"El peligro para mí son los lomos de burro que no están señalizados y los vehículos circulan a mucha velocidad", dijo Benjamín, vecino de la zona
Sin mantenimiento
“A esta calle la asfaltaron, pero nunca le volvieron a hacer un trabajo de bacheo y estamos hablando de que ya tiene unos cuantos años”, comentó Carolina, una vecina que esperaba el colectivo.
Además, otra de la preocupación de los vecinos son los autos y camionetas petroleras que pasan a altas velocidades. Con el deterioro de la calle, los vehículos corren un riesgo al exceder los límites y ponen en peligro a los estudiantes de la Escuela 234 y a los ciudadanos.
“Ahora comenzaron a pasar las camionetas más rápido. No hubo accidentes de milagro, pero antes esta calle era muy tranquila. Hay veces que podés llegar a estar 5 minutos esperando para poder cruzar la calle porque pasan muchos autos”, indicó Martín, un vecino.
Benjamín, un comerciante de la zona, puntualizó que los lomos de burro no están señalizados, por lo que los conductores suelen realizar maniobras peligrosas al topárselos y señaló que “afortunadamente” no hubo accidentes con víctimas. “Además, hay muchos perros sueltos y pueden provocar accidentes”, detalló.
A pesar de estar a tan sólo uno metros de Tránsito de la Policía, los controles son escasos, por lo que la preocupación se extiende rápidamente entre los vecinos. “Sólo ponen unos conos en Tránsito, pero no se encargan de hacer otros operativos en otras partes de la calle. De noche los patrulleros pasan por el barrio, pero no hacen nada más”, concluyó Carolina.
Una vía de circulación clave hacia la Autovía
Los problemas de la calle Río Colorado son de conocimiento público desde hace, al menos, cuatro años.
En 2014, desde Vialidad Provincial habían anunciado que la convertirían en una ruta para conectar Balsa Las Perlas y la Autovía Norte. Sin embargo, el camino que separa los ejidos urbanos de Neuquén y Plottier sigue en las mismas condiciones.
Una de las trabas más grandes con las que se encontró el organismo para llevar a cabo sus planes es que el camino está bajo la jurisdicción de los municipios de ambas localidades, por lo que estuvo en tratativas para que pase a manos de Provincia.
Por aquel entonces, las autoridades habían adelantado que conectarían las calles Río Colorado, que se encuentra al norte de la Ruta 22, y la Futa Leufú, ubicada en el lado sur. Las tareas contemplarían trabajos de ampliación y repavimentación.
Vialidad Provincial también trabajaría en las curvas que presenta el camino, ya que son muy cerradas y se encuentran bastante deterioradas. Sin embargo, a pesar de los esfuerzos de las autoridades, la vía se encuentra en las mismas condiciones que hace cuatro años.
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