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La Mañana

La Corte le dio sentido común a la Justicia

Marta Milesi
Diputada por Río Negro, autora de la primera ley de muerte digna en Argentina

La Corte Suprema puso sentido común a la Justicia. Porque cuando la salud llega a la justicia agoniza. Judicializar estos temas provoca una afectación de los derechos humanos y fundamentales en personas vulnerables o en circunstancias que las colocan en una situación de vulnerabilidad.
El caso de Marcelo Diez jamás tenía que haber llegado a la Justicia. En primer lugar, porque existe una ley provincial en Neuquén, que fue posterior a la de Río Negro, de la cual fui autora. En segundo lugar, existe una ley nacional que hay que hacerla cumplir. Lo que también me parece importante resaltar es que estas legislaciones son voluntarias y tienen vinculación con los derechos personalísimos. Son herramientas para dejarlas o tomarlas. A nadie se le obliga aceptarla.
El tema de Marcelo Diez se judicializó porque intervinieron terceros, ya sea Luncec y la Iglesia Católica en la figura del obispo de Neuquén, Virginio Bressanelli. Es decir, intervino la postura más conservadora de la Iglesia y los laicos fundamentalistas. Y en el medio caminan los derechos humanos porque morir con dignidad es un derecho humano más.
La ley es muy clara en este sentido. La familia de Marcelo hizo todo lo posible para volverlo a la vida pero estuvo 21 años en estado vegetativo. La ley marca que cuando uno no puede decidir, la decisión corresponde a los familiares más cercanos, en este caso las hermanas que quien mejor que ellas saben como pensaba Marcelo. Tanto sus padres como sus hermanas querían que partiera en paz. En estos últimos siete años fue evaluado por diferentes comités de bioética y quedó demostrado que su estado era irrecuperable.
Marcelo nos dejó un legado porque, si hubiera muerto antes del fallo, no hay fallo. De ahora en más ningún habitante de la Argentina, en una situación como la de Marcelo, va a tener que recorrer el camino que han recorrido sus hermanas, con siete años de lucha, cuando realmente esto se resuelve en la intimidad del paciente, la familia y los médicos.