La estafadora de la comarca petrolera suma más causas

Se quedó con donaciones que eran para un chico con parálisis cerebral.

Plaza Huincul.- "Lo juro por mis hijos, no nos trajeron ni una tira de pan", aseveró Marita Abrego, otra de las víctimas de Silvina Gramajo, titular de una supuesta asociación que se hizo de fondos públicos alegando un terrible caso de violencia de género que había terminado con la muerte por desnutrición de un niño de 9 años.

En octubre de 2015, Abrego fue desalojada y terminó en la calle con sus tres hijos. El de 5 años tiene parálisis cerebral. "Estuve dos semanas y media en la calle con mis hijos. Nos cagamos de hambre. Estuvimos reparándonos del frío afuera del museo y de la terminal", detalló Abrego.

En ese contexto de desesperación, Silvina Troncoso, otra víctima de la fundación trucha, la puso en contacto con Gramajo para que esta la ayudara.

"Me llamó y me preguntó de todo, parecía un interrogatorio", recordó así Marita Abrego la comunicación que tuvo con Gramajo, quien le dijo ser referente de Peques Humildes y Solidarios.

Gramajo se encargó de difundir la situación de Abrego por los medios y las redes sociales. El caso movilizó a la comunidad en la comarca petrolera y las donaciones no tardaron en llegar.

"Estuve dos semanas y media en la calle con mis hijos, nos cagamos de hambre", contó una mujer estafada por Gramajo.

Abrego relató que desde la fundación publicaron que le iban a dar una casa, pero que cuando llamó a Gramajo no la atendió más.

"Estaba desesperada, nunca me atendió. Me usó", denunció la mujer que tiene a su hijo con parálisis cerebral.

Tras salir a la luz el caso de los chicos desnutridos, Abrego contó que mucha gente se le acercó para preguntarle por las donaciones que habían hecho para su familia y que nunca recibió. "No se puede confiar en nadie, es muy injusto por los chicos", aseveró la mujer.

"Yo la tenía como una persona que ayudaba a todo el mundo y confié en ella. Ahora tengo una bronca bárbara con lo que nos hizo". Silvina Troncoso. Una de las víctimas que colaboró con Peques Humildes y Solidarios

Actualmente Marita vive con su pareja e hijos en una rudimentaria vivienda en la que no tienen baño, piso ni vidrios, que construyeron a puro esfuerzo.

"Lo que me da más bronca es que si me hubieran llegado las donaciones, posiblemente hoy tendría una vivienda digna", reflexionó la mujer.

Por estas estafas, Silvina Gramajo afronta dos causas paralelas en la Justicia. Una por obstrucción en la investigación, debido a que en el caso del chico desnutrido no aportó datos cuando fueron requeridos por las autoridades, y otra causa por estafa, ya que el municipio de Plaza Huincul le entregó 2500 pesos y 300 más en vales de combustible aprovechándose de la buena fe de los funcionarios.

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