El 17 de agosto de 1850, a los 72 años, pasaba a la inmortalidad el General José de San Martín, una de las personalidades de la historia argentina que logró el reconocimiento indiscutido de todos sus conciudadanos, figura clave para la concreción y consolidación de nuestra independencia política y un hombre clave para la emancipación de los pueblos sudamericanos.
No hay ciudad de la República Argentina que no lo recuerde y rinda homenaje a su memoria con un monumento ecuestre de su figura o con un busto engalanando alguna plaza.
En la ciudad de Neuquén, entonces Capital del Territorio Nacional, un busto de San Martín fue recibido en donación durante la gestión de Miguel Mango como Presidente del Concejo Municipal (1919-1921).
Hurgando en los libros copiadores del Archivo Histórico Municipal y los registros fotográficos de la época, pude reconstruir esta referencia que considero relevante en la historia de la ciudad y que hoy comparto a través de este relato.
En la sesión celebrada el 16 de septiembre de 1920 ante la inminente llegada del busto de bronce donado por el Arsenal de Guerra del Ejército Argentino, el concejal Arsenio Martín mociona que el mismo se emplace en el eclipse central de la plazoleta de la Avenida Argentina entre las manzanas 78 y 79, actualmente calles San Martín e Independencia, Rivadavia y Juan B. Justo y para el acto de inauguración propone que haga uso de la palabra el concejal Fernando Garro, se deja asentado que el busto del prócer debe mirar al norte.
Para ello se construyó un pedestal de material sobre el cual se colocó la significativa estatua en la primera plazoleta de la Avenida Argentina.
El acto de inauguración se llevó a cabo en 1921, siendo presidente del Concejo Municipal Miguel Mango y gobernador del Territorio el Teniente Coronel Francisco Denis.
El busto permaneció en ese sitio hasta el año 1954 cuando fue retirado por personal del Concejo Municipal en virtud que el 12 de septiembre de 1954, al celebrarse el cincuentenario de la fundación de la ciudad de Neuquén, se inauguraba el monumento ecuestre del General San Martín.
En la resolución del Concejo Municipal número 83 del 11 de agosto de 1954, con firma del Presidente del Concejo Municipal Eduardo Cortéz Rearte y los Concejales, José Carol, Carmelo Sofio, Ángel Edelman, y el Secretario Tesorero Carlos Juan Sobisch, se lee:
"Visto la presentación formulada por la Señora Directora de la Escuela Nacional de Comercio Gral. Don José de San Martín y Presidenta del Instituto Nacional Sanmartiniano Doña Olimpia Parola de Krause, en la cual solicita que este Concejo Municipal contemple la posibilidad de que el Busto del Libertador que fuera recientemente retirado de su emplazamiento habitual en razón de la erección de la estatua ecuestre del mismo sea entregado en custodia a ese Instituto de Enseñanza de quien es patrono y el cual se honra con su nombre, y considerando que el padre de la patria merece bajo todos los aspectos la permanente recordación de sus conciudadanos así como el más puro homenaje de la juventud de su patria, quienes allí en íntima promesa de superación emularán diariamente las virtudes del prócer…"
"Resuelven: Entréguese en custodia a la Escuela Nacional de Comercio Gral. Don José de San Martín, el busto del libertador que se retirara oportunamente de su emplazamiento habitual. Designar al Señor Presidente Municipal Don Eduardo A. Cortez Rearte para que en nombre del gobierno Comunal y de la población en general haga entrega del mismo a las autoridades del mencionado Instituto".
El busto en honor al Héroe Nacional fue emplazado en la sede en la que funcionaba la citada Institución educativa, para ello se construyó un pedestal en el patio de ingreso de la vivienda que se ubicaba en la calle Santiago del Estero 151/161 que alquilaba el Consejo Nacional de Educación a la Familia Soria Ramirez. Esa casa fue la sede del Colegio Nacional de Comercio, Anexo Bachillerato hasta que se mudó a su edificio propio.
Al trasladarse el Colegio Nacional de Comercio a su edificio en Avenida Argentina 901 en la década del 70, el busto fue colocado al ingreso del edificio.
Este Busto del General José de San Martín debiera ser declarado Patrimonio Histórico de la ciudad, constituye un bien legado del pasado que ha perdurado en el tiempo. Habría que resignificar el valor de esta pieza artística que reviste un valor cultural relevante.
Es una herencia valiosa que tiene que ver con la identidad de la comunidad neuquina y merece la protección oficial.
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