El salvador.- La historia de Evelyn Beatriz Hernández Cruz, una chica salvadoreña de 19 años, estremece por su crueldad y conflictividad. La noticia dice que fue sentenciada a 30 años de prisión por “homicidio agravado en perjuicio de su hijo recién nacido”, y el contexto es tan o más dramático porque la joven quedó embarazada luego de una violación. Y entre la vergüenza y el temor, ocultó el abuso. Según su relato, nunca se enteró de que había quedado embarazada por esa relación forzada y todo se desencadenó cuando tuvo un aborto en el baño de su casa.
El hecho ocurrió en abril del año pasado, cuando Evelyn ingresó a un hospital luego de haberse descompuesto en su casa. Ese parto la hizo sufrir un fuerte sangrado, lo que le hizo perder el conocimiento, y por eso el bebé murió. Su mamá fue quien la llevó de urgencia al hospital donde, luego de ser revisada, fue denunciada y posteriormente detenida acusada de haber matado a su hijo en un aborto, práctica que no es legal en El Salvador.
Este caso abrió una gran polémica entre quienes están de acuerdo con la Justicia y quienes piensan que Evelyn es una víctima. La ONG Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto criticó el proceso judicial que terminó en la condena de la chica de 19 años. Según Alberto Romero, miembro de la agrupación, este juicio fue similar al que pasaron otras 30 mujeres que fueron condenadas a penas de entre 12 y 30 años de prisión por delitos como homicidio agravado.
“Se las juzga -afirmó Romero- aplicando estereotipos de género, del comportamiento que se supone debería tener una mujer. Desde el punto de vista jurídico, la jueza no tiene de dónde agarrarse para sustentar la condena. De hecho, ella misma dijo que no existe ninguna prueba directa, pero que estaba convencida de que la joven era responsable intencional de la muerte del bebé”.
“El sistema judicial no da garantías procesales a las mujeres: se las juzga en base a prejuicios”.Alberto Romero. Milita por despenalizar el aborto
Te puede interesar...









