Por Alejandro Olivera - [email protected]
En los últimos días, las guardias y consultorios de los centros de salud y hospitales de la ciudad se llenaron de pacientes con enfermedades respiratorias, según comentó a este medio la directora asociada del Castro Rendón, Adelaida Goldman.
“Es lo que concentra la mayor cantidad de consultas en las guardias y los consultorios en la atención de pediatría y adultos. Los casos son proporcionales en ambas franjas etarias”, puntualizó.
Con las bajas temperaturas que se registraron a lo largo de julio, muchas personas contrajeron las típicas patologías de invierno y acudieron a los médicos para curarse lo antes posible y poder retomar rápidamente sus actividades cotidianas.
Goldman contó que se encontraron con una gran cantidad de cuadros respiratorios ocasionados por virus. “Lo que registramos, en su mayoría, fueron casos de influenza (gripe) y parainfluenza (resfrío)”, dijo, aunque indicó que hubo gente que también sufrió otras enfermedades asociadas, tales como otitis, faringitis, laringitis y bronquitis. En tanto, señaló que tuvieron muy pocos pacientes con neumonía.
Los síntomas de todas estas patologías son similares, ya que producen secreción de moco, congestión, tos y ojos llorosos. La especialista recomendó que, ante la menor duda, consulten a su médico de cabecera o recurran al centro de salud más cercano.
Contó que, a la par del seguimiento de la evolución del paciente, el sistema público de salud hace pruebas de laboratorio para identificar los virus que circulan en la región. “Estamos haciendo un seguimiento de todos los cuadros respiratorios identificados y, al día de la fecha, podemos decir que no tuvimos ningún caso de gripe A”, aseguró.
Subrayó que el principal método para reducir las posibilidades de enfermarse es la vacunación, y sostuvo que es muy importante que la ciudadanía tome conciencia sobre la prevención.
Monóxido
Recordó que en esta época también suben los casos de intoxicación por monóxido de carbono, un gas que, si se respira en niveles elevados, puede ocasionar la muerte. “A pesar de la estacionalidad de esto, la realidad es que representa la menor parte de las consultas en las guardias”, precisó Goldman.
Si bien no está entre las principales causas de muerte, las autoridades sanitarias aseguran que nunca está de más dejar una ventana abierta para garantizar la ventilación de los espacios cerrados, por si hubiera una pérdida de gas en la vivienda.
En junio, las autoridades del hospital Castro Rendón ya habían manifestado que los casos en la ciudad se duplicaron con respecto al mismo mes del año pasado.
En este contexto, a mediados de este mes se registró la muerte de un hombre de 50 años por inhalación de monóxido de carbono en un edificio céntrico, aunque aún se desconoce el origen de la pérdida de gas.
Si bien se cree que se da principalmente en los sectores más vulnerables de la sociedad, lo cierto es que es una problemática que afecta a todos los estratos sociales. Es por eso que, antes de cada invierno, se recomienda revisar los calefactores de las viviendas.
Atienden casos de traumatismos por resbalones
Goldman comentó que en este momento del año aumentan los casos de traumatismos por caídas. Es que las condiciones climáticas típicas de la región, que suele registrar temperaturas bajo cero, congelan el agua que circula por las calles. Esto genera no sólo un peligro para la seguridad vial, ya que los vehículos pueden perder el control, sino que también es común que la gente se lesione tras resbalarse y caer en medio de la vía pública.
La especialista puntualizó que a este fenómeno recientemente se lo comenzó a denominar “enfermedad de trauma”, un concepto que tiene sus detractores. Los académicos que promueven esta idea sostienen que el trauma se debe jerarquizar como una enfermedad y, como tal, tiene cierto carácter estacional.
“En esta época, tenemos una disminución de las derivaciones por accidentes de tránsito y por consumos problemáticos (alcohol y sustancias), pero aumenta en proporción lo que es factores climáticos y caídas por congelamiento”, precisó, aunque aclaró que se trata solo de un pequeño porcentaje de los pacientes.
Esta baja de los lesionados por choques y de las intoxicaciones por consumo de bebidas alcohólicas y drogas se debe, en parte, a que los días se hacen más cortos y las temperaturas son extremadamente bajas, lo que empuja a los jóvenes a “guardarse” más temprano.
Con las pérdidas de agua que hay en la ciudad, es bastante común que las calles se congelen, especialmente en las esquinas, donde el agua suele estancarse. Los médicos recomiendan a los vecinos que no se tomen a broma las caídas y que circulen con precaución o eviten pasar por los sectores más peligrosos, ya que los golpes pueden derivar en serias lesiones.
Cómo evitar las enfermedades
Vacunarse
Es la herramienta más eficiente para prevenir complicaciones. No evita que la gente contraiga la enfermedad, pero sí aumenta la resistencia del cuerpo al virus y reduce la tasa de mortalidad.
Evitar contagios
La mejor forma para evitar los contagios es que las personas que hayan contraído alguna enfermedad no compartan espacios cerrados con la población.
Abrigarse
Uno de los principales consejos, por más obvio que parezca, es evitar exponerse a las bajas temperaturas sin una ropa adecuada.
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