Las escuchas los dejaron al borde de la condena

Quedó en evidencia que ayudaban a mantener la cueva de alcohol.

POR GUILLERMO ELIA - policiales@lmneuquen.com.ar

Concluyó el juicio por la cueva de alcohol Elena, que funcionaba en calle Belgrano al 2300, y a la espera de la resolución de la jueza Ana Malvido, las escuchas telefónicas dejaron en evidencia la participación que tenían el empleado municipal y los tres policías de la comisaría tercera.

Te puede interesar...

Los cuatro acusados avisaban a Hugo Rojas, dueño del local, sobre los allanamientos al comercio y hasta frenaban voluntariamente el apoyo a los inspectores municipales para demorar el procedimiento en pos de mejorar la situación del comerciante.

El fiscal Marcelo Jara pidió en los alegatos de cierre del juicio que el municipal Héctor Aznal y los tres policías, Guillermo Campos, Carlos Vergara y Hernán Castillo, sean declarados responsables penales de los delitos de incumplimiento de los deberes de funcionario público y violación de secreto.

La maniobra

En el primer semestre de 2017, la cueva comercializaba en horas de la madrugada de manera clandestina. El precio de la botella de cerveza era un 40 por ciento superior por obvias razones y les vendía hasta a pibes.

p28-piezaA-escuchas-cueva-del-alcohol.jpg

En ese sentido se puede asegurar que Hugo Rojas no tenía escrúpulos, pero había algo que sí tenía: un hijo en el Poder Judicial que lo ayudaba desde lo legal y también a la hora de mover la mercadería cada vez que les avisaban que serían allanados.

¿Quién les avisaba? Héctor Aznal, un contratado del municipio que estaba en el juzgado de Faltas que es el organismo que libra las órdenes para allanar negocios a pedido del área de Comercio de la Municipalidad.

p28-f01b-cueva-alcohol-elena.jpg

Aznal se enteraba de que había un pedido de allanamiento que iba a ser firmado por la jueza de faltas y de inmediato lo llamaba a Rojas para advertirle.

Esto le daba entre 24 a 48 horas de tiempo al negociante para mover la mercadería.

Embed

Esta semana se conocerá la resolución de la jueza Ana Malvido. Los acusados están muy complicados.

El ardid

Rojas tenía su local conectado con otras viviendas en la cuadra por lo que podía mover los cajones de cerveza y hasta el frezzer sin mayores incovenientes. Su hijo, está los registros, se ofrecía a ayudarle y caía en medio del allanamiento para verificar que los inspectores municipales no fueran más allá del detalle de la orden.

Embed

Pero no solo Aznal colaboraba con Rojas, sino también los tres policías que, además de avisarle al comerciante, ralentizaban el procedimiento.

Esto es así. Los inspectores con la orden de allanamiento en mano tenían que ir hasta la Comisaría Tercera para pedir el auxilio de la fuerza pública. En ese momento, los efectivos cómplices le daban la alerta a Rojas y hasta demoraban la salida de los móviles para el lugar.

Embed

Todo estaba muy bien aceitado y funcionó por mucho tiempo. Por suerte, la investigación conjunta del fiscalía y Delitos ayudó a dar con un celular de Rojas que sirvió de pie para descubrir la cadena de complicidades por las cuales llegaron a juicio el municipal y los tres policías que en esta semana podrían ser declarados culpables.

p28-pieza-escuchas-cueva-del-alcohol.jpg

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario


Lo Más Leído