Las hamburguesas que explotaron con el boca en boca llegan al centro de Neuquén
En medio del boom de la demanda de hamburguesas por parte del paladar neuquino y de la multiplicación de locales gastronómicos destinados a satisfacer al público, dos hermanos emprendedores elevaron la vara y lograron distinguirse y crecer en forma maratónica.
Con apenas 23 y 17 años, Tomás y Gastón Mora decidieron poner en valor la experiencia que habían ganado durante un año y medio como mozos y ayudantes de cocina y le propusieron un proyecto a sus padres para tomar vuelo por motu propio. Con el esfuerzo de todos transformaron un quincho a medio hacer en una rotisería y desde su casa en Rincón de Emilio comenzaron a ganarse el corazón y el estómago de sus vecinos, primero; y de personas de diferentes puntos de Neuquén que, por la recomendación del boca en boca, no resistieron la curiosidad de probar sus hamburguesas y luego la tentación de darse un gusto sin que importe si para ello debían atravesar la ciudad para retirar su pedido.
A cuatro años de ese inicio y tras una pausa por la pandemia y un relanzamiento renovado, la dupla está a punto de inaugurar una nueva sucursal en un punto neurálgico de la ciudad que además de contar con delivery y take away brindará un espacio para que sus clientes disfruten de sus creaciones y "sean felices", mientras proyectan la inauguración de otros locales y una expansión en otras geografías en forma de franquicia.
"La inauguración de la nueva sucursal en Belgrano 255 va a ser a mediados de abril. En unos días vamos a anunciar la fecha. A diferencia del otro local, que está en Rincón de Emilio -América Central 365-, va a tener la modalidad de salón con una capacidad de 42 personas. Todo esto se viene con un montón de cambios que se van a ir dando progresivamente. Vamos a iniciar con el menú que tenemos disponible ahora, pero después vamos a ir sumando otras variedades de hamburguesas. Una de ellas tendrá tres medallones, de momento venimos trabajando con uno y dos. Vamos a hacer más hamburguesas de pollo y vegetarianas y, después de la apertura, sumaremos desayunos y meriendas con un tostado muy particular, diversos tipos de panificados y helados", anticipó Tomás en diálogo con LMNeuquén.
"También vamos a sorprender con las papas fritas", advirtió en forma enigmática. "La expectativa realmente es grande. La experiencia de Morelia's en ese local va a ser totalmente nueva. Desde el menú hasta cada rinconcito está diseñado para que la gente esté feliz. Estamos súper emocionados y ansiosos, no vemos la hora de estar trabajando ahí", agregó, antes de recordar cómo arrancó todo.
"Con Gastón trabajamos en una casa de comidas primero de mozos y luego de ayudantes de cocina. Fuimos experimentando ahí hasta que un día le pedimos a nuestros viejos si nos podían acompañar para lanzar nuestro propio loca. Ellos tenían un quincho en la casa a medio terminar. Invertimos un poco cada uno para construir un local. La obra llevó cinco meses y en 2018 empezamos con una rotisería. Vendíamos pizzas, empanadas, hamburguesas, tartas y viandas. Mi mamá nos dio una re mano, y nosotros fuimos muy autodidáctas. Estudiamos, mirábamos videos en Youtube y fuimos experimentando hasta que después de un año y medio empezamos a venderle a más gente. Hicimos una reforma, achicamos el menú y nos centramos en lo que mejor sabíamos hacer y lo que más pedía la gente: hamburguesas, pizzas y empanadas", relató.
"Cuando arrancamos mi hermano tenía 17 años y acababa de terminar la secundaria. Yo tenía 23 y estaba estudiando kinesiología. En un determinado momento me di cuenta que no podía con ambas cosas y prioricé este proyecto porque le veía mucho futuro. Ambos dejamos actividades e invertimos mucho tiempo para apostar a Morelia´s que lleva el nombre de mi abuela paterna porque ella nos inculcó mucho todo lo vinculado al buen comer", postuló.
"Antes de la pandemia, tanto Gaston como yo pudimos hacer viajes al exterior. Los dos por separado nos trajimos muchas ideas de Estados Unidos, Europa y Brasil y las empezamos a implementar para crear una marca y un producto innovador, perfeccionando nuestras hamburguesas. Ya no queríamos tanto vender comida por decirlo de algún modo sino crear un producto que la gente sienta que se destaca entre otros", agregó.
"Como a todos, el encierro y el parate por el coronavirus los afectó. No obstante, ellos aprovecharon esa pausa para seguir moldeando su plan. Durante los días en los que no se podía salir a ningún lado estuvimos - sin mentirte - desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche creando un pan, que es el que actualmente usamos. Era prueba y error todos los días durante quince días. Terminamos con un montón de bolsas de pan que después donamos. Hasta que no dimos en la tecla para lograr el producto diferenciable que queríamos, no paramos", aseguró.
"Después seguimos con las carnes. Compramos diferentes tipos, íbamos viendo diferentes tipos de proporciones. Nuestra hamburguesa está muy pensada desde los ingredientes, desde cómo se mezclan los topping. Primero creamos la Rex XL y la Americana. El primer día que volvimos abrir, en abril del 2020, vendimos cinco, no lo podíamos creer. Desde ese día no paramos. Pasamos de 5 a 10, de 10 a 20, de las 20 a las 100. Hoy vendemos 400 hamburguesas por día. Pedimos disculpas, hay gente que no lo entiende pero el local es chico, la maquinaria también y hoy nos pusimos ese techo para poder mantener un estándar de calidad muy alto", explicó y añadió que las propuestas más convocantes son la Rex XL, la Doblo, la Americana y la Doble Cheese Burger.
El rápido crecimiento los llevó a agrandar su staff, hacer una nueva reforma, empezar a atender al mediodía (aunque ahí no se concentre la venta fuerte) y a ampliar la oferta de su carta.
"Creo que la aceptación de la gente desde el primer día tiene que ver con lo que queríamos transmitir nosotros que es que la comida rápida puede ser de calidad. Nosotros queremos diferenciarnos de las grandes cadenas y competir con ellas, ese es nuestro principal objetivo de ahora en más", señaló.
"Lo que no nos para de sorprender es que nosotros empezamos con un delivery y un take away únicamente en Rincón de Emilio. Éramos poco conocidos en redes sociales. Luego le pusimos mucho énfasis y de a poco , también con el boca en boca, la gente empezó a venir de otros barrios a buscar su hamburguesa. Y no solo de barrios céntricos, sino cerca del río, de zona oeste. También empezaron a venir de Plottier, Cipolletti. Ahí empezamos a acordar puntos de entrega a partir de un rango y la gente que sobrepasaba ese límite, se acercaba igual para encontrarse con el delivery. Eso para nosotros fue muy gratificante", subrayó.
"Al principio con mi hermano cocinábamos y hasta nos encargábamos de los repartos. Era una locura, hasta que se incorporó Lorenzo de Nigris, que es el encargado del local hoy en día y quien va a manejar las dos sucursales. Él es un pilar fundamental, lleva adelante toda la parte operativa mientras nosotros nos abocamos a muchas cuestiones externas para seguir creciendo. Mi mamá continúa trabajando pero como asesora", manifestó en relación a cómo fueron virando los roles dentro del emprendimiento.
"Todo esto fue un proceso y todavía seguimos aprendiendo. Hace unos ocho meses sumamos dos socios más al proyecto lo que nos permitió crecer más y consolidarnos. Poder vivir de esto para nosotros es un orgullo y un sueño. Con mi hermano tenemos muy buena relación. Antes de Morelia´s teníamos como vidas paralelas, pero desde que surgió el proyecto no paramos de trabajar juntos y si pudiera nombrar una o dos discusiones, serían muchas. Tenemos las cabezas muy alineadas y vamos para el mismo lado", expresó con gratitud.
De cara al futuro, los hermanos Mora planean abrir nuevas sucursales de Morelia´s en diferentes puntos de la ciudad y en otras provincia a partir de un sistema de franquicias.
Te puede interesar...











