A desnacionalizar y meterse de lleno en los problemas locales. Ese sería el concepto que hoy tiene el intendente Horacio “Pechi” Quiroga, hoy candidato gobernador por Cambiemos, en el fuerte contexto donde todos los indicadores de la economía lo perjudican por su cercanía militante con el presidente Mauricio Macri.
Se sabe que la carta de presentación que tiene Pechi es la copia del “modelo capitalino” de gestión para toda la provincia, más allá de los matices ideológicos que están dentro de la denominada grieta del debate sin fin de los antagonismos políticos argentinos.
Hace unos días, el mismo Quiroga habló públicamente de sacar el IVA a las tarifas eléctricas, algo que lo posicionó con cierta distancia de las políticas de déficit cero que están llevando adelante desde el gobierno nacional. Quiroga actúa con cierta astucia en momentos extremos y, más allá de que se considera ultraoficialista de Nación, tiene más peso específico su gestión que el sello de Cambiemos, hoy asociado directamente a los avatares de la economía.
Si Macri tiene momentos complejos, Pechi atina a poner por encima la gestión por sobre la política. Le está rindiendo más hablar de su asfalto, del Paseo de la Costa, de las cuadras de asfalto y de todo el itinerario de obras, que del impulso ideológico nacional. No sería extraño entonces que comience, al menos por esta semana, un operativo despegue para entrar de lleno en los temas domésticos de la provincia.
“No importa si Macri baja su imagen, nosotros nos mantenemos con otras acciones, fuera de la economía”, repiten desde hace tiempo en su círculo de confianza. Quedan los nueve días más largos que pudo haber vivido la política neuquina. Y muchos están expectantes.


