Los maestros, golpeados por la violencia familiar

Las salidas de los colegios se han convertido en tristes escenarios de peleas de parejas por los hijos. La Justicia hace oídos sordos.

Neuquén.- La Asociación de Trabajadores de la Educación de Neuquén (ATEN) pidió ayer públicamente que los jueces y defensores escuchen a los maestros cuando hay causas judiciales que afectan a alumnos menores de edad. Denunciaron que los docentes quedan en el medio de situaciones de violencia familiar y divorcios conflictivos, donde están obligados a intervenir, pero sus recomendaciones no se tienen en cuenta.

El vocal gremial de ATEN, Gustavo Aguirre, indicó que siempre hubo agresiones contra maestros que intervienen en casos de violencia doméstica, “pero son más notorias ahora”. Contó que días atrás hubo un “caso testigo” en la Escuela 199, con un padre que retiraba a su hija de clases con un escribano y acompañantes que filmaban a niños y docentes.

Relató que los maestros hicieron numerosas presentaciones ante la jueza de ese caso para informar que la niña no quería irse con el padre, pero esos informes fueron desestimados, aun cuando se advirtió que se producían situaciones muy tensas. El drama estalló con un intento de linchamiento al hombre de parte de los demás padres.

“La Justicia no escucha a los actores que están con los niños en la escuela y se generan hechos de violencia”, se lamentó Aguirre. Dijo que, tras el violento episodio en la primaria 199, “encima la directora recibe una carta documento del padre, que no tiene nada que ver porque la escuela cumplió todos los procedimientos”.

Sin respuestas

La secretaria adjunta de ATEN Capital, María Celia Juan, agregó que ocurre lo mismo cuando los maestros denuncian posibles maltratos o abusos a algún alumno. “Presentamos los informes en tiempo y forma y nunca obtenemos respuesta a la altura de las circunstancias”, se quejó.

“A veces, venimos haciendo las denuncias de abusos o maltratos desde el jardín de infantes y llegan recién los oficios, los escritos o las citaciones cuando los niños ya están en la escuela primaria”, denunció.

Recordó que los maestros tienen un protocolo para actuar ante casos donde los niños son posibles víctimas, “y nos involucramos”, pero el sistema judicial no los toma en cuenta. Comentó que los conflictos familiares y de pareja que repercuten en la escuela son “una constante”, principalmente en el nivel inicial y los primeros grados de primaria. Añadió que la falta de respuesta de los jueces y defensores es más grave en los barrios alejados. “Tiene que ver con lugares donde están los derechos más vulnerados porque, en estos casos, la constante se da en las escuelas del oeste”, observó.

Aguirre remarcó que ATEN respalda a cada docente “que sufre esta situación” y pidió “escuchar al que está en el territorio”. Subrayó que, aunque se trata de causas de instancia privada, “el conflicto se da en la puerta de la escuela”.

Situaciones extremas y violentas

Escuela 199: El papá de una alumna presentó un oficio judicial para retirar a la niña del colegio tres días a la semana. La menor, al verlo, se negaba a salir. Entonces, el progenitor empezó a ir acompañado de un escribano y a filmar el momento. La situación molestó a otros padres, porque invadía la imagen de su hijo. La semana pasada, una maestra le pidió que no la filmara, él la insultó y otros papás intentaron lincharlo.

Escuela 195: Una maestra fue agredida físicamente a la salida de clases por la mamá de una alumna y su pareja. La nena había sido retirada por el papá, que tenía la tenencia, y luego llegó a la escuela la madre con su acompañante. Al enterarse de que la chiquita se había ido, ambos atacaron a la docente y llegaron a arrancarle mechones de pelo. Tras la agresión, se presentó una denuncia policial por lesiones.

El protocolo 144 que se debe seguir

Los docentes tienen una guía para actuar ante sospechas de violencia doméstica o casos judiciales donde los niños son afectados. Se trata del protocolo 144, el que permite velar por el interés de un niño, por encima de lo que diga un adulto.

María Celia Juan, dirigente de ATEN Capital, dijo que “cuando los niños no quieren irse con un padre o madre, por más que haya un régimen de visitas, nosotros tenemos que atender esto”. Agregó que en estos casos deben elevar informes a la Justicia o alertar al número 102.

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