El clima en Neuquén

icon
17° Temp
77% Hum
La Mañana neuquinos

Los otros cuatro pueblos neuquinos que ya no existen

Si bien la historia de Auca Mahuida es particular, hay al menos otros cuatro asentamientos que quedaron olvidados. Conocelos.

Mina La Escondida, o más conocida como Auca Mahuida, es uno de los tantos pueblos abandonados en la provincia de Neuquén. Su último habitante se fue en 1999 y es uno de los tantos puntos olvidados.

Con distintas particularidades y diferencias, los habitantes de estos tres pueblos se debieron ir de sus casas una vez que la producción no fue rentable o el proyecto por el que se levantaron estos pequeños asentamientos urbanos finalizó.

San Eduardo

El 29 de marzo de 1951 ocurrió una explosión en la mina San Eduardo que explotaba el yacimiento de carbón en el departamento Pehuenche, a unos 75 kilómetros de Chos Malal.

Un turno completo de obreros quedó en sus túneles. El pueblo fue declarado monumento histórico por la Legislatura provincial gracias al trabajo de rescate de la historia que hizo un grupo de familiares de los obreros muertos y de los que sobrevivieron, como así también de quienes vivieron en este pueblo.

La explosión fue a las nueve menos cuarto de la mañana y todos los años en la boca de la mina Santa Teresita se realiza un acto de recordación que mueve las fibras más íntimas de los sobrevivientes.

A Mina San Eduardo + Masneuquen.jpg

Los yacimientos de combustibles sólidos se empezaron a desarrollar después de la crisis del ´30 y de la Segunda Guerra Mundial, tomando gran relevancia el yacimiento carbonífero San Eduardo, debido a la gran afluencia de obreros que llegaron al lugar y posteriormente sus familias, se formó un pueblo que dependía exclusivamente de la extracción del carbón, hasta 1960 donde muchos fueron trasladados a Río Turbio o despedidos.

Hoy el desierto se encargó de borrar las huellas que viven en la memoria y que los historiadores pudieron refrescar.

Alicurá

Las ruinas de la Villa Alicurá llaman la atención porque están a la vista de los viajeros que transitan por la Ruta 237 entre Piedra del Águila y Bariloche (cerca de los criaderos de trucha del río Limay, y a pocos kilómetros del empalme con la Ruta 40).

Esta villa tuvo miles de habitantes, con escuela, canchas, cine, hospital, talleres y muchas personas nacieron ahí y vivieron gran parte de su vida.

Se armó para que allí vivan los empleados que construyeron la represa de Alicurá situada aguas abajo del lugar en el río Limay.

Hoy un alambrado impide el acceso a los visitantes, lo que de alguna manera frena el vandalismo. Pero las viviendas ya no están, sólo quedan las plateas y algunos vestigios de los edificios comunitarios.

A alicurá.jpg

Entre los años 1980 y 1985 aproximadamente se desarrolló la vida aquí y se fue desalojado a medida que terminaron la obra, dejando todo tipo de recuerdos para la gente que lo habitó.

Desde un improvisado mirador de la Ruta Nacional 327 se pueden contar sus quince cuadras entre la barda de la ruta y la orilla del río y todavía sobreviven los álamos que sus habitantes plantaron.

Fili Dei

Este campamento petrolero se originó en la presidencia de Arturo Frondizi cuando se desregularon los contratos petroleros y se permitió el ingreso de las empresas privadas a la explotación de hidrocarburos. Fili Dei o Campamento Sol fue un ejemplo de la inversión que generaba la actividad hidrocarburífera para la época y para la zona.

Era un grupo de viviendas construidas con ladrillos de primera calidad, con techos de tejas, y con un sistema de provisión de agua potable. Los empleados que vivían allí tenían la posibilidad de tener todo al alcance de la mano, sin necesidad de trasladarse hasta la cercana Cutral Co que crecía lentamente pero que aún no mostraba el avance de los ´70, después que se descubrió el yacimiento Loma La Lata.

loma la lata vaca muerta.jpg

Había una sala de proyección de películas, lugares adaptados para la práctica deportiva y la empresa norteamericana tenía una política que hoy resulta una quimera. Cada familia que vivía en el lugar debía tener la custodia de una cantidad determinada de árboles. Cada tanto venía una inspección y si no tenían esos árboles verdes eran multados.

Hoy Fili Dei es un pueblo fantasma. Las viviendas están ocupadas por algunos crianceros o granjeros que pueden obtener agua por camión que se traslada desde Cutral Co. También hay una escuela en perfectas condiciones, y el vandalismo ha hecho lo suyo en el resto de las viviendas que hoy están desmanteladas. Es en el medio del desierto neuquino a pocos kilómetros al norte de Cutral Co. El sitio está abandonado y no tiene los servicios esenciales como la provisión de agua. No ha habido ningún proyecto por reciclar el lugar como ocurrió con el barrio de Gas del Estado al norte de Plaza Huincul.

Rincón Chico

Una historia similar a la de la villa de Alicurá es la de Rincón Chico, el pequeño pueblo temporario que se armó para construir la represa de Piedra del Águila, la única, de las cinco que controlan el Limay, que se hizo de hormigón. Fue la más grande, y también la que más vidas se cobró mientras duró la obra.

El proyecto comenzó a plasmarse en 1984. Primero se construyó la villa, en la que vivirían 5.500 obreros pero que tenía una capacidad para 9.000 habitantes. Luego se iniciarían las obras.

image.png

Para los ratos libres, el pequeño pueblo tenía espacios destinados para el esparcimiento. Había un cine, un gimnasio y distintos lugares de recreación. El sitio también contaba con una iglesia, un supermercado, una central telefónica, un centro de salud y una sucursal bancaria. También había una escuela para que las familias que estaban asentadas allí pudieran enviar a sus hijos. Un destacamento policial era el encargado de la seguridad y de mantener el orden.

Cuando concluyeron las obras civiles, muchos obreros volvieron a sus ciudades de origen. De a poco, aquella pequeña ciudad que le dio tanta vida a la represa se fue despoblando hasta desaparecer.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas