Si bien el episodio ocurrió fuera de la órbita de la liga, insisten en que no se trata de un hecho aislado y que debe trabajarse estructuralmente.
La brutal agresión sufrida por un árbitro en el torneo infantil Neuquén Cup, encendió las alarmas para todo el arbitraje de la zona una vez más. Si bien el hecho ocurrió en un torneo privado, la Liga de Fútbol del Neuquén (LIFUNE) no está exenta de este tipo de hechos y comienzan a pensar en formas de prevenir.
Consultado por LM Neuquén, el director de la nueva Escuela de Árbitros de la Liga de Fútbol del Neuquén (LIFUNE), Gustavo Fassa, advirtió que la violencia contra jueces “pasa mucho más seguido de lo que se piensa” y planteó la necesidad de cambios estructurales, tanto en lo deportivo como en lo legal.
“Todos los años y durante todo el año tenemos episodios de violencia reiterados contra los árbitros. Y te diría que son casi inevitables”, sostuvo Fassa, en referencia al ataque ocurrido en cancha de Maronese, donde un juez terminó hospitalizado tras ser golpeado por jugadores y adultos.
Fassa remarcó que el fenómeno no responde únicamente a fallas organizativas. “No tiene que ver con la organización del torneo en este caso, cuando es con LIFUNE tampoco. Forma parte de algo más estructural y de fondo”, explicó.
En ese sentido, consideró que el problema excede las sanciones deportivas. “No hay una ley que contemple sanciones concretas para la gente que hace esto. En muchos casos son mayores los que atentan contra los árbitros y no tienen ningún tipo de sanción. Parece que entrar a pegarle a alguien que trabaja es algo normal”, afirmó.
El dirigente mencionó que en varios países europeos existen normas específicas que penalizan la agresión a árbitros y trabajadores del deporte. “Acá está la Ley del Deporte, pero lamentablemente no se cumple”, señaló.
También puso el foco en el impacto personal que generan estos episodios: “El chico seguro se va a replantear un montón de cosas y no debería. No importa qué pasó en el partido. Se pudo haber equivocado, como se equivoca un jugador profesional”.
Reforma arbitral en LIFUNE
En paralelo a la condena por lo sucedido, Fassa anunció que LIFUNE impulsará cambios en la estructura arbitral de las divisiones formativas. Desde este viernes, la liga vuelve a contar con una Escuela de Árbitros propia después de varios años sin funcionamiento.
“Hoy inauguramos la escuela. Arrancamos con casi 30 aspirantes más 62 árbitros que ya tenemos en el plantel de LIFUNE”, detalló. El proyecto contará con tres profesores y un preparador físico, y apunta a un trabajo de mediano y largo plazo.
Uno de los ejes centrales será la presencia de árbitros con experiencia en categorías juveniles. “En las formativas tiene que haber una persona con experiencia dentro del equipo arbitral para amortiguar e intentar prevenir algunas situaciones”, explicó.
Si bien aclaró que no es garantía para evitar hechos violentos, sostuvo que la experiencia puede ayudar a desactivar conflictos. “Hace dos semanas, ese mismo equipo (Club La Esperanza) tuvo problemas y un árbitro experimentado pudo intervenir”, recordó.
Cambio cultural
Hasta ahora, según describió Fassa, muchos árbitros con trayectoria dirigían torneos comerciales los sábados y cumplían funciones en LIFUNE los domingos en categorías tercera y primera. Esta nueva etapa plantea que deberán involucrarse también en formativas bajo un esquema de mentoría de los más jóvenes.
“Van a tener que hacer una especie de mentoría de sus compañeros, guiándolos y ayudándolos a resolver situaciones. También enseñando a los jugadores determinadas cuestiones reglamentarias”, explicó.
El objetivo, dijo, es modificar una cultura que durante años restó importancia a las categorías juveniles. “El diagnóstico que me hicieron en LIFUNE es que no se le daba la importancia necesaria a las formativas, y coincido. Se ponían árbitros sin experiencia en partidos que pueden ser muy intensos”.
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