Madonna brilló e hizo denuncia de género
Buenos Aires (Télam) > Madonna sacudió el estadio de River Plate, donde estrenó su nuevo show, dotado de una estética poderosa y oscura, que conmovió al público con el lema: "No somos tus putas, no descargues tu odio sobre nosotras". El tañido de las campanas ofició de preludio como una misa pagana, generosa en elementos del sincretismo religioso como cruces, ángeles y mandalas, ya un clásico en el imaginario de la artista que, debido a un cuadro febril demoró su salida a escena hasta las 23.20. Esta suerte de viaje mítico y musical por la carrera de esta rubia camaleónica, tuvo alusiones francas y directas a la violencia de género y a la oscuridad del mundo actual, especialmente desde las impresionantes imágenes que regalaban las pantallas de video. "Girl gone wild" abrió la noche, un tema dance de su álbum "MDNA" y de ahí en adelante los sonidos y la escenografía comulgaron hasta transformar la velada en una performance festiva y oscura a la vez. Las escenas eróticas, la estética con impronta sadomasoquista, y las cadenas que recorren los cuerpos de los bailarines conformaron un recurso potente para dejar al descubierto las fantasías de la mente humana.
El silencio atento acompañó "The erotic candy shop", más logró quebrarse ante sus juegos escénicos con su ambigüedad sexual, capaces de terminar con parte de su cola al aire, durante una versión precisa de "Human Nature".
"Don´t Cry for me Argentina", el tema emblemático del filme "Evita" (1996), de Alan Parker, dejó expuesta la vulnerabilidad de una actriz y cantante en escena que además de exhibir un tatuaje con la leyenda EVA, se arrodilló y reptó ante una multitud conmovida. La teatralidad de este itinerario musical, por momentos con aires de ópera posmoderna, alcanzó su punto más alto cuando la reina decidió perder simbólicamente su corona y caer en el piso a manos de un bailarín, en clara alusión a la violencia de género tantas veces implícita en escenas supuestamente románticas.
Viejas canciones como "Like a virgin" y "Like a prayer" hicieron explotar al predio y sonaron como himnos en una noche donde Madonna dejó en claro que sorprender es lo suyo, aunque el efecto sorpresa deje en silencio a la multitud. "La dama está de regreso", aulló en algún momento del recital sin bises y al finalizar su viaje por su vasto repertorio, todo parece indicar que nunca se fue y esta eterna "chica material" sigue teniendo el mundo a sus pies.
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