Más de 200 mujeres rionegrinas viven con un botón antipánico

Desde su implementación, en 2016, el uso creció más del 1000%.

Por Guadalupe Maqueda / maquedag@lmneuquen.com.ar

Lamentablemente, los números que hablan de la violencia contra las mujeres siguen una línea creciente y sostenida, año tras año. Se comprueba, por ejemplo, al evaluar algunas estadísticas de Seguridad, como es el caso de la entrega de botones antipánico a víctimas en peligro inminente.

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En los últimos cuatro años, la cantidad de mujeres en Río Negro que contaron con este dispositivo para salvar sus vidas creció un 1000%. En 2016 se entregaron los primeros botones y, entre altas y bajas, el año cerró con 20. En 2017 y 2018, la cantidad pegó dos saltos muy significativos, y 2019 terminó con 222 dispositivos activos.

En ese contexto, Cipolletti sigue liderando la lista, al concentrar la mayor cantidad de mujeres con botones antipánico para salvar sus vidas. Hay, en la actualidad, 43 implementaciones activas. Casi cinco veces más que en 2016, cuando la provincia entregó los primeros dispositivos y la ciudad cerró el año con nueve activos.

En diálogo con LM Cipolletti, la secretaria de Seguridad y Justicia de la provincia, Betiana Minor, advirtió que el incremento se relaciona íntimamente con el número de casos de violencia de género, en franco ascenso. Aunque indicó, también, que influye el empoderamiento progresivo de la mujer. Son muchas más las que rompen el miedo y se animan a denunciar; y la ley 26485, a su vez, amplió el abanico a distintas violencias machistas.

Consideró que es una problemática muy compleja, en la que confluyen distintos factores culturales, sociales y económicos. Muy atravesada también por los consumos problemáticos de sustancias tóxicas y el alcohol (ver aparte).

Que Cipolletti concentre la mayor cantidad de mujeres con botones antipánico no significa necesariamente que sea la ciudad con más violencia, aunque coincide con el número de causas judiciales, mayor al de otras circunscripciones, años anteriores.

Para Minor, en realidad, la implementación de estos dispositivos tiene que ver con los criterios que toma la Justicia en cuanto a las medidas cautelares que decide aplicar.

Siempre se entregan a requerimiento de la Justicia, que a su vez determina cuándo dar de alta o de baja un dispositivo. Esto ocurre, por lo general, al advertir que cesaron las condiciones de riesgo, o por pedido específico de la usuaria.

Lo ideal, indicó Minor, es que la víctima no pase tiempos prolongados con un botón antipánico, ya que se trata de una medida cautelar. Por fortuna, aseguró que esto no le ocurre a la mayoría, pero admitió que hay varios casos de vieja data, lo que marca que el peligro subsiste para ellas y, por lo tanto, durante años están obligadas a vivir con el botón antipánico al alcance de su mano.

"En promedio, pasan entre seis meses y un año con el botón antipánico", evaluó la funcionaria provincial. Y agregó: "Semestralmente, enviamos un informe a la Justicia para que evalúe las condiciones de riesgo y no se perpetre de forma indefinida la medida".

¿Cómo funcionan?

Los botones antipánico son dispositivo móviles que poseen un sistema de GPRS de geolocalización, que permite identificar la ubicación de la usuaria, facilitando su asistencia en forma rápida y efectiva. Ante su activación, la unidad graba la comunicación que se establece entre la usuaria y el operador del 911 Emergencias. De no ser posible el diálogo con la usuaria, el operador tiene en cuenta el sonido de ambiente para describir el contexto al personal de seguridad que acudirá al lugar en el que se encuentre la mujer en riesgo.

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Los violentos también deben llevar un GPS

De forma complementaria a los botones antipánico, la Provincia implementó a mediados de 2019 los primeros dispositivos duales que monitorean tanto a la víctima de violencia como al agresor, bajo el sistema de geoposicionamiento, con un perímetro de restricción. Este sistema solo es válido cuando hay una causa penal de por medio.

Un dispositivo lo tiene el agresor, a quien se le coloca también una tobillera para garantizar que se conozca su ubicación en tiempo real, en cualquier momento; y el otro artefacto se le provee a la víctima. No se pueden acercar en un radio dispuesto por la autoridad judicial. Cuando el perímetro se trasgrede, se avisa a la víctima y se llama al violento para que vuelva sobre sus pesos. Si este no acata la orden, se despacha un móvil policial para detenerlo.

De junio a diciembre se otorgaron 13 dispositivos duales en la primera circunscripción judicial y seis de ellos fueron trasgredidos por los agresores. “Todos fueron detenidos en forma inmediata y quedaron con prisión preventiva, lo que nos permitió prevenir un hecho de violencia”, comentó Minor.

Por medio de los dispositivos duales, también se pudo advertir que, cuando trasgreden la medida cautelar, la mayoría de los agresores están atravesados por un consumo problemático (drogas o alcohol).

Víctima a salvo gracias a la tecnología

Los botones antipánico y los sistemas duales se volvieron elementos clave para la seguridad de mujeres que viven acechadas por hombres violentos. El último operativo de seguridad activado por los elementos tecnológicos evitó que un agresor pudiera acercarse a su víctima.

El violento episodio ocurrió el 28 de diciembre en San Antonio Oeste. El GPS activó la alarma porque el hombre, denunciado previamente, había violado el perímetro dispuesto por la Justicia. Inmediatamente, el personal del Área de Género, lo contactó para que se aleje, pero la información del geolocalizador les mostraba que seguía avanzando hacia la casa de su víctima. Por ello, se envió un patrullero que llegó a tiempo y lo atrapó.

El operativo para evitar agresiones de violentos con antecedentes se completa en Tribunales, donde generalmente los acusados pierden su libertad. Así ocurrió con el caso de SAO, ya que la jueza Shirley González, a cargo de la causa, realizó una audiencia mediante videoconferencia y ordenó la prisión efectiva por el termino de tres meses en el Penal 1 de Viedma.

La secretaria de Justicia, Betiana Minor, aseguró: “Nos enorgullece el profesionalismo y el compromiso del personal del área a la hora de activar el protocolo establecido para estos casos. Asimismo, el accionar inmediato de los efectivos policiales y la respuesta judicial logran evitar hechos de violencia”.

Minor también resaltó “la importancia del uso de las herramientas tecnológicas” para brindar seguridad.

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