"Me encantaría que vuelva Pekerman"

Entrevista a Miguel Ángel Brindisi. Fue acaso el mejor 8 de la historia del fútbol argentino, que en sus 46 años de trayectoria como jugador y técnico vivió éxitos y derrotas. Analiza la compleja situación del fútbol nacional y revela qué DT le gusta para la Selección.

Pablo Montanaro

montanarop@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- “El fútbol hoy en Argentina está desmadrado, estamos muy sacados. Es una locura creer que Messi, el mejor del planeta, si no es campeón del mundo es un fracasado”, afirma Miguel Brindisi, quizá el mejor 8 que dio la historia del fútbol argentino.

En su paso por Neuquén para participar de la Feria Internacional del Libro, donde presentó Por el andarivel del 8, una biografía escrita por el periodista Rodolfo Chisleanschi, el ex jugador de Huracán, Boca y la Selección argentina analizó la compleja actualidad del fútbol nacional.

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Considera que el factor económico “ha desvirtuado todo”. “Hoy se trabaja de jugador de fútbol y antes se jugaba al fútbol. Somos agradecidos de haber vivido esa época de un fútbol con felicidad y alegría”, comenta quien como director técnico consagró a Independiente campeón en el Clausura y la Supercopa en 1994 y la Recopa en 1995, pero que no pudo salvarlo del descenso en 2013.

Señala que el Huracán campeón del '73, dirigido por César Menotti, le brindaba felicidad a la gente. “Eso está demostrado porque Huracán por sí solo no podía llenar su cancha como la llenaba, lo que pasa es que iba gente de otros equipos a la que le gustaba ver buen fútbol, como después pasó con Argentinos Juniors cuando apareció Maradona. Es decir, el hincha tenía el gusto por el fútbol y era feliz”.

"Todo se desvirtuó, hoy se trabaja de jugador de fútbol, antes se jugaba al fútbol".

Sobre la selección

A la hora de pensar en el futuro director técnico de la Selección argentina, Brindisi dice que hay varios que podrían ocupar ese lugar. Se inclina por José Pekerman: “Me encantaría que fuera él, por todas las bases que hizo de jugadores juveniles”. Sin embargo, explica: "Los argentinos somos muy difíciles porque cuando lo vemos fuera de nuestros límites nos parece que es un fenómeno, pero cuando está dentro lo vemos que tiene dos cabezas”. Considera que es imposible que Diego Simeone o Mauricio Pochettino se pongan el buzo de DT del equipo nacional en el contexto de la actual dirigencia del fútbol nacional. “Donde están trabajando ellos, el Atlético de Madrid y el Tottenham, el punto de partida de su labor es el cumplimiento, el respeto a la palabra y a los proyectos. Y ninguna de estas cosas las pueden tener en Argentina".

Ansía que aquella transformación que concretó Menotti en 1974 con la Selección pueda repetirse. “El Flaco le dio por primera vez el ADN futbolístico, porque antes de él era una vergüenza, había tres entrenadores por año. Gran parte del equipo que salió campeón del mundo en 1978 eran del interior. Menotti es el primer técnico que logró que el único entrenador que cumplía sus cuatro años de trabajo fuera el de la Selección, cosa que hoy es impensable”.

Lamenta que quienes dirigen la AFA “no hayan llamado a Menotti para escuchar qué piensa, o a Javier Zanetti, que se puso la camiseta nacional con responsabilidad. Los enfrentamientos nunca terminan de sumar, sino que restan".

"En la vida hay una sola vereda, la derecha", fue la enseñanza que le marcó Adolfo Pedernera. "Esa es en la que siempre me moví, dentro y fuera de la cancha, la de la honestidad, el sacrificio, la lealtad", finaliza.

Tres momentos inolvidables

Capitán y campeón

Fue el capitán del equipo de Huracán campeón del Metropolitano 1973 dirigido por Menotti, formando una delantera de lujo con Houseman, Avallay, Babington y Larrosa.

Con Maradona

Tras jugar en Unión Las Palmas, España, en 1981 pasó a Boca, donde fue campeón con Maradona. "Compartí ese año con él en todo su esplendor. A Diego no lo disfrutó la gente, lo disfrutamos los compañeros", contó.

Baile con Cruyff

En el Mundial de 1974 jugó el partido en el que Holanda vapuleó a la Argentina 4 a 1. "Fue la única vez que sentí impotencia en una cancha", afirmó.

Dentro y fuera de la cancha

La idea del libro Por el andarivel del 8 (Ediciones Al Arco), la biografía de Brindisi, surgió hace unos años en el programa de radio Jogo Bonito que el ex jugador compartía con el periodista Rodolfo Chisleanschi (foto).

“Muchos recuerdan al Brindisi jugador, pero también fue un gran entrenador. Hay pocos personajes que puedan contar tanto como Miguel de lo que fue la transformación del fútbol en estos 50 años”, comenta Chisleanschi, quien escribió el libro que el viernes se presentó en la Feria Internacional del Libro de Neuquén.

"Pavón es nuestro Houseman"

Era puro, transparente, fiel, leal, amiguero, noble”, así define Brindisi a su gran amigo René Houseman, quien murió en marzo pasado. Lo define como un "genio" que jugaba al fútbol porque "se divertía y era feliz". “El Loco jugaba el sábado el mejor partido de su vida en la villa, y el domingo lo hacía profesionalmente”, recuerda. Cuenta que en 1973 cuando Houseman llegó a Mar del Plata para hacer la pretemporada con Huracán, “dijimos ‘llegó el ancho de espadas, con este somos campeones'. Y así fue”.

Afirma que Pavón, el actual delantero de Boca, es “nuestro Houseman del ‘73” porque “lo que no podés encontrar como equipo en un partido que se presenta difícil, él es el que marca la diferencia. Cuando teníamos un partido adverso, la pelota era para el Loco”.

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