Neuquén.- “Dicen que es potable, pero ¿quién se anima a tomarla?”, se preguntó una vecina de San Lorenzo que, desde el lunes a la tarde, ve un hilo de agua marrón cada vez que abre la canilla de su casa. Para ella y otros miles de habitantes de Neuquén, conseguir agua de calidad fue imposible ayer hasta pasado el mediodía, luego de que el viento que corrió el domingo en la ciudad complicara el abastecimiento que viene del lago Mari Menuco.
Anoche, el EPAS informó a este diario que el servicio estaba “prácticamente normalizado”, aunque advirtió que podían presentarse problemas puntuales en algunas casas por la acumulación de sedimentos en las cañerías.
Los barrios del centro, norte y oeste se abastecen del Mari Menuco, ubicado a unos 60 kilómetros de la ciudad. El embalse provee también a una cisterna en la zona de la segunda meseta de Centenario, que también se vio afectada.
En Neuquén, a causa de la falta de agua se suspendieron las clases en varias escuelas del oeste y obligó a las autoridades del EPAS a enviar camiones cisterna a los hospitales y centros de salud para garantizar su funcionamiento.
El agua de los camiones se cargó de los ríos Limay y Neuquén, que no fueron afectados por las inclemencias climáticas del domingo. El río también provee de agua a los barrios del este de la ciudad, que no fueron afectadas ayer por ese problema.
A pesar del color oscuro del líquido, Eduardo Vidal, gerente de servicios del EPAS, garantizó su potabilidad y aclaró que el ente desarrolló constantes estudios bioquímicos y fisicoquímicos para comprobar su calidad. A su vez, aclaró que ya se iniciaron los trabajos de purga de las cañerías para limpiarlas de los sedimentos que pueden quedar depositados.
Según aclaró, el problema del Mari Menuco comenzó hace un año y medio, cuando las prolongadas sequías redujeron en 2 metros el nivel del agua. Así, el perilago se quedó sin vegetación y la tierra suspendida ensucia el recurso a tal punto que los filtros no llegan a recuperar su claridad.
Vidal aclaró que los bajos niveles de agua del lago ya comenzaron a recuperarse. Mientras tanto, en la Escuela Nº 302, de Neuquén Norte, las clases ayer se suspendieron y el equipo directivo aclaró que evaluarían día a día si contaban con el recurso como para poder continuar con las clases.
“Nosotros usamos agua de la canilla para darles el refrigerio a los chicos”, dijeron desde el equipo directivo y aclararon: “Nos dimos cuenta de que faltaba porque fuimos a revisar los tanques; nadie nos avisó ni nos informaron cuándo iba a volver”.
La dura batalla contra la turbidez
El perilago sufre una severa bajante en el nivel y el viento complica más la captación de agua en Mari Menuco.
La planta potabilizadora no consigue eliminar la turbidez y se necesita el doble de agua para limpiar los filtros. Por eso hay menos presión.
El EPAS debe realizar trabajos de purga para limpiar los sedimentos que quedan depositados allí y que, de no retirarse, terminarían por afectar al agua limpia que circule después. Se recomienda limpiar los tanques domésticos.
"En mi casa el agua sale marrón, pero no nos afecta porque tomamos agua de dispenser. El problema es para los vecinos que no pueden comprar los bidones”.Mónica. Vecina del barrio San Lorenzo Norte de Neuquén
"Yo tuve que salir de mi casa sin bañarme porque desde el lunes a la tarde me quedé sin agua. Cuando se acabó la del tanque tuve que usar las canillas de afuera”. Roxana. Vecina del barrio Cuenca XV de Neuquén
Dos obras necesarias para terminar con el problema
Aunque el lago Mari Menuco se destaca por la buena calidad de sus aguas, las prolongadas sequías que se viven desde hace un par de años terminaron por reducir en dos metros el nivel del lago.
Las nevadas intensas de los últimos meses lograron recuperar unos 90 centímetros, pero el nivel se mantiene bajo y deja expuesto un perilago sin vegetación que termina por enturbiar las aguas, sobre todo en casos de vientos fuertes.
Ante esa situación, Eduardo Vidal, gerente de servicios del EPAS, aclaró que se proyectan dos obras importantes en el Mari Menuco que evitarán que el problema vuelva a producirse.
Obras
En primer lugar, detalló que planifican la construcción de una escollera para minimizar los efectos de los vientos fuertes, que no son extraños en la zona.
En segundo término, el EPAS buscará profundizar el alcance de la cañería que toma agua del lago “para evitar que el viento y la tierra en suspensión afecte al ingreso de la cañería y de la planta potabilizadora”.
Si bien Vidal reconoció que se trata de obras costosas y complejas, que requieren de un largo plazo de ejecución, también aclaró que el ente provincial realizó gestiones favorables ante el Ente Nacional de Obras Hídricas de Saneamiento (Enohsa) para conseguir el financiamiento necesario.
A su vez, el funcionario aclaró que el Mari Menuco suele ser un decantador natural de los sedimentos, por lo que no se requiere acudir a elementos químicos para garantizar la calidad del agua.
Sin embargo, el sistema está preparado para utilizar un sistema de floculación en casos de necesidad y, aunque nunca se utilizó hasta ahora, las autoridades no descartan implementarlo ahora. Vidal aclaró que este mecanismo consiste en inyectar líquidos floculantes que encapsulan la suciedad en partículas más grandes, llamadas flóculos, que se filtran con mayor facilidad.
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