Cuatro hombres provenientes de Nigeria que fueron rescatados por las autoridades brasileñas después de pasar 13 días atravesando el océano Atlántico ocultos en el timón de un barco gozan de “buena salud” y se recuperan en un hotel, informó este miércoles la Policía Federal.
Los polizones “estaban escondidos en un compartimiento del timón” del navío, en la parte trasera del casco, afirmó la Policía Federal (PF) de Brasil, que efectuó el rescate el lunes frente a las costas del estado de Espirito Santo (sureste). Los pasajeros clandestinos fueron detectados “por la tripulación del barco, que partió de Lagos, Nigeria, el 27 de junio” y cuya bandera es de Liberia, precisó la entidad.
Una fuente policial dijo el martes a la AFP que los cuatro hombres fueron alojados temporalmente en un hotel, se encuentran “bien alimentados” y gozan de “buena salud”.
En imágenes del momento del rescate difundidas por la PF, se puede ver a uno de los hombres sentado en la pala del timón, mientras otros parecen viajar ocultos en un pequeño compartimiento dentro del casco, en condiciones extremamente peligrosas para una travesía oceánica.
Según informaron, las autoridades fue necesario utilizar salvavidas, porque al menos dos de los hombres "no saben nadar". De acuerdo con la policía, los hombres rescatados no portan ningún documento que confirme su identidad, aunque aseguran ser oriundos de Nigeria.
Quedaron bajo custodia y responsabilidad de la agencia marítima responsable por el navío, hasta que regresen, obligatoriamente, a su país de origen.
América no suele ser el destino elegido
Los cruces deliberados del Atlántico por parte de refugiados o migrantes ilegales provenientes de África no son tan frecuentes como los cruces hacia Europa. Por lo general, los migrantes se embarcan en precarias embarcaciones desde las costas africanas occidentales rumbo a Canarias.
Suelen viajar en precarias embarcaciones pesqueras, lo que ocasiona que las corrientes los empujan peligrosamente hacia América, perdiéndose para siempre en alta mar.
Sin embargo, sí existen casos como el de Brasil. De hecho, en 2009 varios chicos llegaron a Rosario, Santa Fe, como polizones de barcos desde las costas africanas.
Por lo general, se trata de personas que embarcan desde Liberia, Nigeria, Costa de Marfil, Nueva Guinea, Sierra Leona, Ghana, Senegal y Camerún, empujados a huir por las guerras étnicas, persecuciones políticas, miseria y orfandad.
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