Una startup de ciberseguridad logró infiltrarse en los sistemas internos de la gigante de la inteligencia artificial. Qué datos sensibles quedaron expuestos.
Anthropic, la empresa estadounidense creadora del asistente de inteligencia artificial Claude, fue víctima de un acceso no autorizado a sus sistemas internos.
En menos de 12 horas, investigadores de la startup de ciberseguridad Cathedral lograron ingresar a transcripciones de reuniones, datos salariales, ofertas de trabajo y mensajes de Slack vinculados a los modelos más avanzados de la compañía. El caso fue revelado por The Washington Post en base a un informe de la propia Cathedral.
Anthropic confirmó que un conjunto limitado de sistemas de ventas, recursos humanos e IT fue comprometido, pero aclaró que las conversaciones de los usuarios con Claude, el código fuente y los pesos de los modelos no fueron accedidos. La empresa detectó parte de la actividad el mismo día, cortó el acceso y notificó a las autoridades federales de Estados Unidos.
Cómo entraron: no fue por la IA
El vector de ataque no fue el modelo de inteligencia artificial en sí. Los investigadores de Cathedral utilizaron agentes de IA para detectar vulnerabilidades en el software de terceros que Anthropic emplea para gestionar ventas y recursos humanos —herramientas que también usan miles de empresas ajenas al mundo de la IA— y desde allí avanzaron hacia el interior de los sistemas.
Cathedral fue fundada por ex miembros de DOGE, el organismo de eficiencia gubernamental impulsado por Elon Musk durante la administración Trump, y hasta ahora había recaudado 160 millones de dólares, con una valuación de 1.400 millones de dólares.
El experto en seguridad Alex Stamos, quien revisó los hallazgos para The Washington Post, fue contundente: Cathedral "encontraron algo grande" y Anthropic "podría haberlo hecho mucho mejor".
La tensión entre ambas partes también es pública. Anthropic señaló que Cathedral exageró las implicancias de seguridad nacional del incidente y que no reveló toda su actividad, como exigen las reglas de los programas de recompensas por vulnerabilidades (bug bounty). Cathedral, por su parte, sostiene que mantuvo su acceso al mínimo necesario para documentar los hallazgos.
La pregunta que queda abierta es incómoda para Anthropic: si sus sistemas de monitoreo detectaron parte de la actividad, ¿por qué 12 horas fueron suficientes para acceder a información sensible?
Te puede interesar...
Leé más
Efecto Lula: se derrumban las acciones brasileñas y caen con fuerza Mercado Libre y Nubank
Noticias relacionadas











