El hecho sucedió en un resort de México y la esposa de la víctima contó detalles del dramático momento que se viralizó en las redes.
Sagid Rodolfo Carreón Calderón llegó con su esposa, sus hijos y su madre a un resort del estado de Guerrero, en México, para disfrutar de unos días de vacaciones, pero todo terminó en tragedia, porque el hombre de 36 años murió electrocutado dentro de un jacuzzi del hotel, frente a toda su familia.
Los detalles del caso los entregó la esposa de la víctima, Stephania López, quien realizó graves denuncias sobre el estado del alojamiento al que ingresaron el sábado 19 de este mes y en el que, tres días después, ocurrió el episodio que cambió su vida para siempre. “Desde nuestra llegada tuvimos problemas”, manifestó la mujer, en diálogo con medios mexicanos.
Según señaló, el jacuzzi tenía las luces encencidas y el sistema de hidromasaje activado cuando su marido ingresó y dijo que sentía “toques”. Sin embargo, tanto ella como el resto de su familia pensó que se trataba de una broma e inicialmente se rieron de la situación. “Nos dijo ‘No, en serio, siento toques’”, recordó.
Sthepanía, entonces, contó que se levantó de su cama, metió uno de sus pies en el agua y comprobó que algo no estaba bien. “Efectivamente sentí una descarga. Yo traía una tobillera y sentí cómo el agua me la jaló. Inmediatamente saco el pie y le pido que se salga”, dijo.
Sagid intentó hacerle caso, pero según se ve en el video que se viralizó en las redes, tuvo dificultades para hacerlo. “Se quedó parado en la orilla del jacuzzi y le dijo a mi hijo que llame a mantenimiento”, indicó.
En ese contexto, la mujer le pidió a uno de sus hijos que grabara la situación. Como la ayuda no llegaba después de 15 o 20 minutos, el hombre cometió el error de tratar de salir por su cuenta.
“Cuando intenta saltar, a la mitad del jacuzzi le da la descarga. Inmediatamente cayó con las manos engarrotadas, se le torcieron y se puso morado por completo”, describió Stephania, quien denunció que no había médicos en el hotel.
La mujer comentó que su suegra “no tardó ni un segundo” en sacar a la víctima del agua y que el jacuzzi se apagó de inmediato. Remarcó también que en los instantes posteriores le practicó RCP hasta que llegaron un guardavidas con “un fibrilador (sic) que no andaba” y dos personas de mantenimiento.
“Se electrocutó por falta de mantenimiento. No fue culpa de nosotros y tengo el video, se los puedo mostrar. Pacífica no se está haciendo responsable de nada”, les dijo a unos huéspedes que se encontraban en el lugar a bordo de unas bicicletas.
La causa oficial de la muerte y el comunicado del hotel
La causa de muerte, según la autopsia, fue un infarto agudo al miocardio, secundario a electrocución. Stephanía publicó esa conclusión en sus redes sociales, las cuales inundó de mensajes recordando a su marido y pidiendo justicia.
El resort ubicado en Ixtapa, por su parte, publicó un comunicado oficial en el que “lamentó el sensible fallecimiento” de unos de sus huéspedes y expresó sus “más sinceras condolencias a sus familiares y seres queridos”.
Más allá de las frases protocolares, Pacífica Resort aseguró que “colaboró activamente con las autoridades competentes” en las investigaciones correspondientes para esclarecer lo sucedido. Además, reiteró su “total disposición y apertura para facilitar todo lo necesario en el proceso”.
La familia de la víctima, a través de su abogado Jirám Guzmán, no pareció estar muy de acuerdo con esas apreciaciones. “Nos dimos cuenta que en la carpeta de investigación no hay diligencias practicadas y por eso nosotros exigimos finalmente que se nos permitiera traer a nuestros peritos para que realizaran las investigaciones pertinentes”, dijo el letrado.
La esposa de Sagid, en tanto, manifestó que le impidieron ingresar a realizar su propia investigación y que incluso le sugieron la contratación de ciertos peritos, perdido al que no accedieron: “No nos dan acceso y tenemos miedo que manipulen la escena”.
La postura del hotel luego de la tragedia y un dudoso ofrecimiento
Stephanía contó, además, que los momentos posteriores a la tragedia continuaron siendo traumáticos. “Nos cambiaron de habitación porque tenían que acordonar la que había sucedido el hecho”, expresó.
Y agregó: “Nos mandaron con todo el equipaje y el dolor que teníamos a una habitación que ellos usan para ventas y que no contaba con ventiladores ni sábanas en las camas. El aire acondicionado no funcionaba y el baño no tenía agua”.
“El edificio era el más alejado y estábamos en el último piso, donde prácticamente no teníamos contacto con nadie”, cuestionó.
La mujer reveló que desde Pacífica, donde era socia hace 22 años al igual que su familia, le insinuaron que “lo mejor era llegar a un acuerdo rápido" para llevarse a su marido.
Stephanía descartó cualquier tipo de arreglo extrajudicial y volvió junto a su familia a Morelia, donde arribó con los restos de su marido. “Llegamos el miércoles y lo enterré el jueves”, afirmó.
“El viernes, mis abogados me dicen que el apoderado legal de Pacífica que tenía una propuesta pero no la tenían. Querían saber si nosotros teníamos una propuesta y decían que no eran responsables de lo que sucedió”, apuntó con un poco de resignación, pero con la fuerza necesaria para seguir buscando justicia.
Te puede interesar...










