Un alto jefe de la policía de Pensilvania describió la llamativa actitud de algunos oficiales que protegían a Trump.
El atentado contra el candidato republicano Donald Trump genera cada vez más dudas y sospechas a medida que se conocen detalles de lo ocurrido ese sábado, cuando el adolescente Thomas Matthew Crooks se encaramó en el techo de un depósito y le disparó al exmandatario cuando encabezaba un acto político en Pensilvania.
Este martes, un alto jefe policial del estado de Pensilvania concurrió ante una audiencia especial de Seguridad Nacional de la Cámara de Representantes y reveló una serie de pormenores sobre la actitud de las fuerzas de seguridad que llamaron mucho la atención de los legisladores.
Señaló, entre otros puntos, que Crooks llegó a disparar ocho veces antes de ser neutralizado, lo que implica una actitud muy pasiva de los guardias especiales que tenía Trump.
Esto ocurrió tras la depuración que se lanzó sobre el Servicio Secreto, encargado de la protección del actual presidente y de los que finalizaron su mandato.
"Fallas" en la protección de Trump
La jefa del servicio, Kimberly Cheatle, quien había asumido la responsabilidad por las fallas durante el atentado, renunció ante las presiones que venía recibiendo.
El comisionado de la policía estatal de Pensilvania, Christopher Paris, contó a los legisladores detales sobre las comunicaciones entre el Servicio Secreto y las fuerzas de seguridad locales que inicialmente detectaron a Thomas Matthew Crooks, el atacante.
Además, describió la cronología detallada desde el momento en que los agentes vieron por primera vez a Crooks entre la multitud, hasta el momento en que el joven de 20 años abrió fuego contra Trump.
Los puntos que más llamaron la atención
1-La rara actitud de los oficiales
Según Paris, dos oficiales de la Unidad de Servicios de Emergencia (USE) del Condado de Butler, una fuerza táctica con capacidad de francotirador, abandonaron sus puestos en el edificio donde estaban para buscar a un individuo sospechoso que habían detectado.
El lugar donde estaban permitía tener una vista amplia y casi total de lo que ocurría. Por eso los legisladores se sorprendieron.
“¿Está usted diciendo que, según su conocimiento, esos agentes abandonaron el lugar desde donde podían mirar por la ventana para ir a buscar a esta persona?”, preguntó incrédulo el representante republicano Dan Bishop, de Carolina del Norte.
“Eso es lo que tengo entendido”, dijo Paris, y agregó que los agentes fueron a buscar a otros agentes locales en la zona. “No quiero establecer un cronograma minuto a minuto porque aún no lo tenemos, pero eso fue lo que ocurrió”, agregó.
Bishop también le preguntó si los dos oficiales que abandonaron su puesto podrían haber visto a Crooks subir al techo si se hubieran quedado allí. Paris dijo que no lo sabía con exactitud, pero era lo más probable.
2- Crooks disparó ocho veces
Paris también reveló por primera vez que Crooks hizo ocho disparos antes de caer muerto alcanzado por una bala de un francotirador de la policía.
Hasta ahora las autoridades solo habían dicho que hubo varios disparos. “Creo que el número es ocho. Se han recuperado ocho casquillos”, apunto Paris.
Los legisladores preguntaron varias veces sobre este punto ya que resultaba llamativo que pudiera hacer esa cantidad de disparos sin que nadie lo detenga.
3- Se sabía de la presencia de Crooks
Según Paris, un oficial municipal se encontró cara a cara con Crooks “varios minutos” antes de que el posible asesino disparara contra Trump.
Luego, dijo, hubo “un hilo de mensajes de texto” entre los agentes locales y la Unidad de la Unidad de Servicios de Emergencia del Condado de Butler (USE), algunos de los cuales inicialmente detectaron a Crooks y lo reportaron como un individuo sospechoso.
La policía estatal recibió entonces una llamada y un mensaje de texto de la ESU sobre la actividad de Crooks, que inmediatamente transmitieron al Servicio Secreto. Las fuerzas de seguridad locales, estatales y federales estaban en un puesto de mando unificado en la manifestación.
Crooks fue detectado minutos antes del ataque y reportado al Servicio Secreto
De acuerdo a su relato, un par de agentes locales detectaron luego a Crooks en el tejado e intentaron trepar para bajarlo. Pero el joven les apuntó con su rifle y les disparó, sin acertarles. Pero uno de los agentes se cayó al suelo.
"Si los primeros disparos sonaron a las 18.11, el levantamiento del oficial probablemente ocurrió como máximo dos minutos y medio o tres minutos antes de que sonara el primer disparo", explicó.
De nuevo, el hecho llamó la atención de los legisladores porque no se entiende cómo los agentes del Servicio Secreto no frenaron el acto y sacaron a Trump antes de que le disparara.
Consecuencias del ataque
Una de las balas que disparó Crooks mató a un hombre que participada del acto y que se hallaba en las tribunas, y otros dos disparos hirieron a dos asistentes más.
La bala que le disparó a la cabeza a Trump no lo mató por milímetros, ya que justo en ese momento el mandatario giró el rostro para mostrar un gráfico. El tiro le produjo una herida en la oreja, de la que se está recuperando.
Al renunciar a la jefatura del Servicio Secreto, Kimberly Cheatle dijo ante el Congreso que asumía “toda la responsabilidad por la falla de seguridad”, pero que no iba a contestar preguntas.
“A la luz de los recientes acontecimientos, es con un gran pesar que he tomado la difícil decisión de renunciar como su directora”, afirmó. De todas maneras, la investigación continúa para determinar qué sucedió realmente.
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