El caso de la nena de dos años que nació en grave estado de salud en el hospital Provincial de Rosario, Santa Fe, mantiene conmocionado a todo el personal de la salud de ese nosocomio.
La niña nació con complicaciones respiratorias y su mamá la abandonó a los pocos meses de haber y no hay nadie de su entorno cercano que pueda hacerse cargo de ella. Sufre de EPOC, es oxigenodependiente y esto la convierte en una paciente de riesgo por lo que se encuentra internada en la sala pediátrica.
Según informaron desde el hospital, su madre, que atraviesa una situación de extrema vulnerabilidad, estuvo a su lado los primeros cinco meses y solía visitarla en compañía de sus otros dos hijos menores de edad. Pero después su presencia se tornó errática y un día desapareció por completo.
Desde el cetro de salud lograron ubicarla y contactarla, pero la mujer argumentó que no podía enfrentar semejante responsabilidad porque tenía que cuidar a sus otros hijos.
A poco de nacer Soledad (nombre ficticio para preservar su identidad) fue sometida a una traqueotomía y hasta el día de hoy no sabe hablar: solo se comunica con señas. Recién ahora comenzó a dar sus primeros pasos gracias a que los médicos le regalaron un andador para su último cumpleaños.
El personal del hospital define a la niña como "amorosa y hermosísima”, mientras las psicólogas que la asisten hacen hasta lo imposible para que su infancia sea lo menos traumática posible.
Soledad pasa sus días encerrada en una habitación individual del primer piso y es asistida las 24 horas por tres cuidadoras que paga el municipio de Rosario. Toda su vida transcurrió entre las cuatro paredes del hospital y nunca tuvo contacto con el mundo exterior. Se entretiene mirando a la gente caminar por los pasillos o dibujando en su habitación.
“La nena se está criando en el hospital y el Estado prefiere mirar para otro lado. ¿Cómo puede ser que hayan pasado dos años y ni siquiera un juez haya intervenido para determinar qué es lo mejor para la criatura o evaluar si podría quedar al cuidado de una familia solidaria mientras se resuelve su situación?”, expresó Ariel Vijarra, presidente de la ONG Acunar Familias, quien está realizando un seguimiento del caso a la par de la Defensoría de Niñas, Niños y Adolescentes de la provincia de Santa Fe.
Vijarra cree que “su progenitora carece de integridad psicológica y económica para hacerse cargo de la nena”. Y se preguntó: “Si Soledad presenta un cuadro estable de salud ¿por qué mantenerla internada en el hospital? Necesita de una familia solidaria que pueda acompañarla y más en esta edad en la que su desarrollo cognitivo y de aprendizaje es fundamental”.
Desde la Defensoría sostienen que se trata de un caso social complejo. “Su mamá es muy joven y tiene problemas habitacionales. A pesar de que ella en ningún momento manifestó que quería darla en adopción, estamos trabajando desde 2019 sin éxito en la revinculación. Nuestra misión es defender esa revinculación o evaluar la posibilidad de que alguien de su entorno cercano asuma esa responsabilidad. Tenemos que agotar todas las instancias de acuerdo a lo que indican las leyes de niñez nacional y provinciales y eso lleva su tiempo”, admitieron en contacto con la prensa.
Otra posibilidad sería derivar a la nena a un instituto de alojamiento transitorio para niñas carentes de cuidados parentales o inscribirla en el Registro Único de Aspirantes a Guarda con Fines Adoptivos (RUAGA). “Firmar una medida excepcional sería lo más fácil, pero no sería lo mejor para la criatura. La mamá nos manifestó que quiere a su hija pero que su situación económica le impide ocuparse de ella. No tiene ni plata para tomarse un colectivo e ir a verla al hospital. La mujer sabe que está mejor cuidada en el hospital. Además no tiene casa y tiene otros dos hijos que atender”, explicó Alejandra Fedele, subsecretaria de Niños, Niñas, Adolescentes y Familia de la Provincia de Santa Fe, quien se encuentra trabajando en conjunto con el municipio de Rosario.
Según Fedele, la menor tampoco está en condiciones de salud como para ser enviada a un hogar de tránsito porque requiere de cuidados paliativos y de personal idóneo que esté las 24 horas monitoreándola. “Cuando desde el municipio le propusieron al Hospital Provincial que sea trasladada al Hospital de Niños Carlos Vilela fueron ellos mismos quienes se negaron argumentando que la nena se iba a deprimir y que los iba a extrañar porque considera a los médicos y enfermeros como parte de su familia, y al hospital como su casa. Vamos a seguir insistiendo en brindarle la ayuda que necesita su madre para que pueda hacerse cargo de su hija como corresponde”, explicó Fedele, quien está en tratando de conseguirle una vivienda social. “La nena así como está no puede ir a ningún lado y menos en este contexto de pandemia de coronavirus. Una vez que la mamá tenga su hogar, la idea es que la menor se mude y siga siendo atendida por los tres cuidadores que tiene actualmente. No considero que darla en adopción sea lo adecuado cuando hay una familia que aguarda por ella”, concluyó la funcionaria provincial.
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