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Nació Ismael, el primer neuquino por subrogación de vientre

Marité dio a luz en la noche del miércoles en esta Capital. Es el hijo de su hermana y de su cuñado. El bebé se encuentra en buen estado de salud al igual que su tía.

Tamara Cides no puede contener la alegría. Tras una larga lucha personal y judicial nació este miércoles 1º de julio su hijo Ricardo Ismael, el primer bebé por subrogación de vientre en la provincia. Su hermana Marité está recostada en la cama de una clínica privada de la capital neuquina, recuperándose del parto por cesárea en el que tuvo a su sobrino.

El bebé pesó 3,670 kilogramos y midió 47 centímetros al nacer. Llegaron desde Loncopué a Neuquén hace dos semanas para evitar alguna complicación. Lo que menos esperaban es que la situación se complicara en esta ciudad por la circulación comunitaria del coronavirus.

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Tamara habla despacio para no despertarlos, dice que ese gordo hermoso que está durmiendo es fruto de una larga espera. Junto a su esposo Juan Carlos tuvieron que dar una enorme batalla para sobrellevar las pérdidas de algunos embarazos y la de una hija que no pudo sobrevivir por ser prematura y falleció a los cinco días de haber nacido.

“Esto es un gesto de amor de mi hermana hacia mí. Incluso antes de la pérdida de la gordita, ella fue de la idea de llevar a mi hijo en su vientre”, contó Tamara.

Las hermanas cursaron embarazos al mismo tiempo. Mientras ella perdió a su hija, su hermana tuvo a Benjamín, su sobrino que ahora tiene 6 años. “Tenemos 13 años de casados con mi esposo, de los cuales hace 11 que estamos buscando un hijo. Estos años nos aferramos a mi sobrino, del que somos sus padrinos”, agregó en diálogo con LM Neuquén.

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Les hubiera encantado adoptar un bebé o un niño pero los trámites burocráticos los desalentaron. El ofrecimiento de Marité les dio el empuje que necesitaban para poder concretar la ilusión de ser padres.

Tanto su hermana, que es maestra, como ellos, que trabajan en el Ente Provincial de Termas, residen a una cuadra de distancia en Loncopué. Desde allá iniciaron incontables trámites judiciales para poder obtener la autorización de la subrogación de vientre, que lograron en junio del 2019, y el aval del ISSN, la obra social de los empleados provinciales.

El primer procedimiento falló y el segundo, iniciado en octubre pasado, tuvo como resultado a Ismael. Contó que los nombres los eligieron con su hermana, no por nada llevó a su sobrino en su vientre durante nueve meses. Tamara cuenta que el nombre Ricardo lo eligió Marité en honor al doctor Ricardo Cáceres, que los alentó y les dio esperanzas, y a Ricardo Durango, quien fue el obstetra.

“A Ismael lo elegí yo por su significado que es `Dios escucha’. Siempre fuimos creyentes, desde chiquitas. Como católicas que somos nunca perdimos la fe”, dijo a LMN.

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Miedo por el Covid-19

Las contracciones de Marité comenzaron el miércoles pasado con cierta intensidad. “En la clínica había un internado con coronavirus. Tuvimos miedo pero no podíamos cambiar nada, pero estaba todo muy bien organizado", resumió Tamara.

Agregó que "los protocolos estaban en marcha, soy persona de riesgo por mi enfermedad (Púrpura trombocitopénica inmune (PTI) porque no tengo anticuerpos, y además era el primer caso de un bebé subrogado”.

Dijo que todo se desarrolló de forma correcta, estuvieron tranquilos y la cesárea transcurrió de forma normal. “Estaba acompañando a mi hermana, nos lo alcanzaron. Ni bien lo vimos, fue todo lágrimas, lloramos a más no poder. Fue una emoción que nos embargó a todos”, recordó la mamá de Ismael.

Ahora deberán permanecer una semana más en la capital neuquina, de seguir todo bien, y luego podrán retornar a Loncopué donde cumplirán todos juntos cuarentena, con el nuevo integrante de la familia Troncoso-Cides.

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-> Tips de una gran noticia

Derechos humanos. Este embarazo por vientre subrogado es el primero en la provincia de Neuquén y el número 22 en toda la Argentina. El bebé será inscripto con el nombre de los padres, que aportaron el óvulo y el espermatozoide.

Una semana de espera. Ante la falta de clínicas especializadas en Loncopué, los tres se instalaron en Neuquén durante la semana 37 de embarazo, con el objetivo de esperar el nacimiento del bebé más cerca de médicos y centros de salud de alta complejidad.

Un proceso doloroso. Si bien la obra social de la provincia cubría todo el tratamiento, cada intento implicaba un gran desgaste para Tamara, la futura mamá. Por eso, la expectativa fue muy grande en la segunda prueba, que terminó siendo exitosa.

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