Por problemas “burocráticos” en el traslado aéreo de una sustancia médica que sirve exclusivamente para realizar diagnósticos para pacientes con cáncer, un total de diez personas no pudieron hacerse este miércoles, en Neuquén, los estudios que permiten detectar con altísima precisión la presencia de un tumor y su diseminación, con el fin de detectar la enfermedad en estadíos muy tempranos.
En el Centro Oncológico Integral (COI) de Leben Salud, se aguardaba la llegada de una sustancia vital que permite llevar a cabo estudios de alta complejidad para detectar las patologías oncológicas. Se trata de Fluoro Desoxiglucosa (FDG).
Durante la pandemia prácticamente, ante la inexistencia de vuelos, la cantidad de estudios se había reducido a cero. Solo se recibieron algunos vuelos sanitarios trayendo el material.
De a poco, se fueron reactivando los traslados aéreos y todo parecía normalizarse en los últimos días, aunque ahora a raíz de que Aeroparque se encuentra sin funcionar por la realización de obras, los vuelos de Aerolíneas que operan desde Ezeiza imposibilitaron la llegada de la FDG a Neuquén.
Los pacientes que debían realizarse estos estudios de alta complejidad no pudieron hacerlo y las prácticas deberán ser reprogramadas, lamentó Jorge Nemnon, médico especialista en diagnóstico por Imágenes y Medicina Nuclear.
Contar con esta sustancia es sumamente importante para poder realizar estudios de alta complejidad, que deben hacerse con celeridad ya que la FDG tiene una vida útil extremadamente corta: solo dura 110 minutos, explicó el profesional.
Como la “vida útil” de esta sustancia es tan corta, la cantidad de producto que se envía depende de las horas en que tarde en llegar.
“Antes de la pandemia, el material venía de Aeroparque y exigían una antelación de dos horas a la partida del vuelo. Sin embargo, después exigieron tres horas, con lo cual ya estábamos al límite para la entrega del material en condiciones, y ahora por pautas que impusieron desde la empresa Intercargo y Ezeiza, exigen que la FDG esté en el aeropuerto con 4 horas de anticipación”, explicaron fuentes del sector.
“Con lo cual -agregaron- se suman dos horas de vuelo, más una hora aproximada de traslado del aeropuerto de Neuquén al COI, son 7 horas de calibración, lo cual exigiría enviar 50 veces más material para que se reciban las dosis necesarias. Esto prácticamente deja con pocas posibilidades la llegada del producto en condiciones para la totalidad de pacientes programados”.
Te puede interesar...









