Una baranda cedió de madrugada en el puente Centenario–Cinco Saltos y encendió alarmas por su estado. Defensa Civil pidió máxima precaución.
En horas de la madrugada del domingo, una de las barandas del puente que une Centenario con Cinco Saltos cedió y cayó frente al sector conocido como la isla de Della Gáspera, una zona donde se pueden ver los frutales y el río Neuquén.
El incidente ocurrió sin que hubiera personas cerca -afortunadamente- algo que vecinos calificaron como “una suerte enorme”, porque un apoyo casual sobre la estructura podría haber tenido consecuencias graves. Es una zona transitada de día, y con algunos problemas de iluminación por vandalismo de noche, que tanto la Municipalidad de Centenario como la rionegrina de Cinco Saltos, se han encargado de reparar.
Defensa Civil llegó al lugar y señalizó la zona, al tiempo que advirtió a los automovilistas y peatones que extremen la precaución al circular por el sector. Suele también ser utilizado para el tránsito de bicicletas.
El tramo que se desprendió era, según los vecinos de la zona, uno de los que se encontraba en peores condiciones, pero no el único. Del lado que comunica hacia Centenario, varias barandas presentan deterioro avanzado, lo que había motivado múltiples advertencias de vecinos en los últimos meses.
Intervino Defensa Civil y el rol de los dos municipios
A esto se suma el estado de las veredas, que también arrastran problemas estructurales y representan un riesgo para quienes cruzan el puente caminando. Pese a estos avisos reiterados, la intervención concreta en el área peatonal nunca llegó.
Meses atrás, los dos municipios habían trabajado en la reparación de luminarias en el puente, con la participación del Ente Provincial de Energía del Neuquén (EPEN), para la colocación de luces LED.
Sin embargo, esos arreglos se limitaron únicamente a la iluminación, sin avanzar sobre los pasos peatonales ni sobre las estructuras metálicas que ahora muestran el deterioro más crítico. El puente data desde 1994, y fue inaugurado en ese entonces por el expresidente Carlos Menem.
Vecinos del sector del barrio Villa Obrera -a metros del puente Centenario-Cinco Saltos- señalaron que el desprendimiento de la baranda era “una crónica anunciada”, y que la falta de mantenimiento adecuado es un reclamo que se viene planteando desde hace tiempo.
Aunque se esperaba que personal municipal realizara reparaciones más profundas en la zona, no había una fecha confirmada y hasta el momento no se había concretado ninguna intervención.
El episodio de este domingo también reactivó la preocupación por el estado general del puente Centenario-Cinco Saltos, una vía importante para el tránsito diario entre ambas ciudades. La estructura suele tener pozos debido al tránsito de camiones con mucho peso, tanto de la industria de alimentos, gas y petróleo y frutícola. Todo pasa por ese sector.
Un puente que tiene 30 años
Mientras tanto, Defensa Civil mantiene señalizado el sector -que tiene cintas de peligro- y pide circular con suma prudencia, tanto en vehículo como a pie en toda la zona.
La caída de la baranda es un gran llamado de atención para el deterioro que tiene el puente, que tiene 30 años de historia, y si bien es mucho más “nuevo” que el del dique Ballester, a priori necesita un fuerte mantenimiento.
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