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Barrio Belgrano: el miedo de vivir rodeados por los transas

Es un antes y un después en la vida de los vecinos y vecinas. Reclamaron la presencia del Estado para cortar con la venta de droga sin escrúpulo.

"Los autos llegan, frenan de golpe, tiran portazos, compran, vuelven. Es todo el día así, mañana, tarde y noche. Hasta principios de año se cuidaban un poco. Ahora se manejan con total impunidad. Calculamos que vienen alrededor de 25 personas por hora a comprar. Algunos llegan en vehículos de alta gama. También vimos taxis parados. Creemos que transportan la mercadería a otros lugares. Vemos personas que llegan a toda hora sin respiro. Llegan de madrugada con la música a tope, adultos y menores de 18 años. Deambulan constantemente personas en situación de calle que se quedan a acampar en la esquina de Copahue y Pasaje Metan o Copahue y Rio Negro, haciendo de campana. El continuo transitar de personas hace que estas esquinas sean inseguras".

El relato da miedo. No fue sacado de una crónica roja de Rosario. Visibiliza lo que está pasando en el Barrio Belgrano. Si, un barrio neuquino, de esta ciudad. Son vecinos que se animaron a contar lo que están padeciendo. Varios de ellos viven hace 10 años o más en el sector y están con mucho miedo. En resguardo de su identidad, LMNeuquén no publicará sus nombres y apellidos.

El miedo de vivir rodeados por los narcos lleva poco tiempo, y rompieron el silencio para que no avancen más. "Alguien tiene que hacer algo", reclamaron.

Notaron un cambio en el trajín cotidiano del barrio el año pasado. Entonces no había caos. Los vecinos salían tranquilos de sus casas. Había niños jugando a la pelota, se saludan. Un día se percataron de la presencia de extraños que nunca habían cruzado, cada vez con mayor frecuencia.

En mayo, LMNeuquén publicó el allanamiento a unos de los "kioscos" con el título "Gendarmería desbarató una banda: hay tres sospechosos". En realidad, fueron dos allanamientos. Gendarmes secuestraron gran cantidad de cocaína y marihuana, una alta suma de dinero en efectivo y otros elementos de interés para la causa; como utensilios de corte y balanzas de precisión, utilizados para el fraccionamiento y la posterior comercialización de la droga, teléfonos celulares y computadoras que serán peritados.

"En principio no descartamos que haya sido una ardua investigación, pero si descartamos el desbaratamiento", sentenciaron los vecinos consultados por LMN. Es que, tras los allanamientos, el negocio de los transas se hizo mucho más visible. "La gente va y viene sin impunidad. Podrían ser más discretos, pero no. No tienen códigos", comentarios.

Algunos directamente se sientan en la vereda a consumir.

"El miedo está latente. Convive con nosotros, lo tenemos cerca y constantemente", manifestaron.

También se expresaron muy enojados con la Policía y la Justicia, en tanto las personas que ya fueron individualizadas como transas quedaron en libertad enseguida y continuaron con la venta de droga, incluso pareciera que mucho más que antes, por la cantidad de gente que frecuenta los nichos. "Llamamos a la Policía, viene, mira y se va. Nunca se corta esto. No sabemos qué pasa", agregaron, indignados.

Los sospechosos son extranjeros de origen dominicano. Viven con trabajadoras sexuales, pero ellas "no incomodan tanto" a los vecinos como sí el "kiosco" de droga. Se las suelen encontrar cuando van a comprar a las despensas del barrio.

operativo droga barrio belgrano 01

"El reclamo es con la Justicia y Gendarmería, o la Policía. Que se hagan cargo de la situación. Tienen que apresar a estos transas y cortar la venta al menos de estupefacientes. Entendemos que son perejiles, que la cabeza del negocio debe ser otra persona. Pero mientras tanto estamos nosotros conviviendo con esta situación. Queremos volver a vivir tranquilos, salir a la calle sin preocupación y no encontrar gente consumiendo droga en nuestras veredas", relataron.

Lo extraño es que los sospechosos le alquilan a un hombre que es prácticamente dueño de una media manzana en el barrio, y que, en lugar de echarlos de los domicilios allanados, les permita seguir viviendo allí. Esta situación genera un manto de sospecha para los vecinos. "Creemos que también puede ser cómplice. Por algo no los echa como sucedió en el departamento anterior que alquilaban, situado en Intendente Mango y 12 de Septiembre", recordaron.

El señor, agregaron, "tiene alquileres muy baratos que son básicamente cuevas".

narcos barrio belgrano

Los problemas van de robos a mano armada, amenazas a los niños por estar jugando en la calle y vecinos con autos chocados. Sin ir más lejos, el sábado pasado le sucedió a un hombre mayor de edad que dejó estacionado su vehículo en la calle. Alguien que se cree estaba bajo los efectos de alguna sustancia no alcanzó a doblar bien desde Orán a Metan, y le chocó su auto. Era una camioneta blanca, marca Fiat, de las viejas.

Les venden bolsas de residuos para comprar droga

La impunidad llega a límites insospechados, tanto que son las 23 horas y tocan el timbre de algunas casas para vender bolsas de residuos o lo que sea, con tal de tener dinero para comprar droga. "De más está decir que la despensa de la esquina sufre continuos robos de mercadería", apuntaron.

Elevaron numerosas denuncias al área de Toxicomanía y a la Comisaría Segunda. "El único lugar que toma nuestras denuncias y pasa con el móvil", indicaron.

También intentaron comunicarse con Defensoría del Pueblo, pero no tuvieron respuesta. "Estamos asustados. Tenemos miedo por nuestra seguridad y la de las infancias del barrio. Esta pequeña porción del Barrio Belgrano se volvió un territorio asediado por los narcotraficantes", concluyeron, con la esperanza de que alguien tome cartas en el asunto.

Por miedo, hay vecinos que están pidiendo taxi para ir hasta la parada de colectivo cuando salen muy temprano a trabajar.

El viernes, cuando llovía, escucharon a dos chicas que gritaban "me vendió, boluda, me vendió". Se ha vuelto bastante cotidiano escuchar expresiones parecidas o ver a los consumidores pelearse entre ellos porque no les alcanza la plata. "Son callecitas, pasajes, donde se escucha todo lo que dicen cuando bajan de los autos. ´Traeme la plata'. 'Vendeme'. Cosas así".

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