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La Mañana relaciones sexuales

"El lubricante no es la solución": el tratamiento poco conocido para aplacar el dolor frecuente en las relaciones sexuales

La kinesióloga Camila Tula es especialista en suelo pélvico y cada vez recibe en su consultorio a mujeres que no se acostumbran al dolor y buscan mejorar.

Durante años, miles de mujeres escucharon la misma respuesta cuando consultaron por dolor durante las relaciones sexuales: usar más lubricante, relajarse o esperar que el problema desaparezca con el tiempo. Muchas terminaron convencidas de que sentir molestias era algo normal, una consecuencia inevitable de un parto, de la menopausia o de determinados tratamientos médicos.

Pero para la kinesióloga neuquina Camila Tula, especialista en rehabilitación de suelo pélvico, esa idea está lejos de la realidad.

"El lubricante no es la solución. Muchas veces las pacientes llegan porque les duele y lo único que les recomendaron fue eso. Pero hay que buscar la causa, hay que ir al origen del problema", aseguró en diálogo con LM Neuquén.

Camila Tula - Kinesiologa de suelo pélvico (2)
La kinesióloga neuquina Camila Tula, especialista en rehabilitación de suelo pélvico.

La kinesióloga neuquina Camila Tula, especialista en rehabilitación de suelo pélvico.

A sus 28 años, Tula integra un equipo interdisciplinario de ginecología, obstetricia y urología en Neuquén y forma parte de una especialidad todavía poco conocida, pero cada vez más demandada: la kinesiología de suelo pélvico.

La profesional descubrió esta rama de la salud durante sus últimos años de formación universitaria. "En quinto año apareció la posibilidad de especializarme en suelo pélvico y me llamó muchísimo la atención. Ahí escuché por primera vez hablar de prolapsos, de órganos que pueden descender y de un montón de situaciones que atraviesan las mujeres que yo desconocía. Después me fui a Córdoba a estudiar un año más específicamente sobre esta área", recordó.

Hoy atiende exclusivamente a mujeres y asegura que una parte importante de las consultas está vinculada con problemas sexuales que muchas pacientes arrastran durante años en silencio.

Cuando el dolor impide disfrutar

Una de las situaciones más frecuentes que llegan al consultorio es la imposibilidad de mantener relaciones sexuales sin dolor. Pero esta sensación no es exclusiva de mujeres de más de 50 años que atraviesan la menopausia, sino que este padecer es de todas las edades. Algunas pacientes son adolescentes que intentan iniciar su vida sexual. Otras son mujeres adultas que atravesaron cirugías ginecológicas, tratamientos oncológicos o experiencias traumáticas.

"Recibimos muchas consultas por vaginismo, que es la imposibilidad de tener actividad sexual con penetración, y también por dispareunia, que es el dolor durante las relaciones sexuales", explicó.

En muchos casos el origen está en una tensión excesiva de la musculatura del suelo pélvico. "Son músculos que están demasiado tensos y rígidos. Esa tensión genera dolor, molestias y muchas veces impide una penetración normal o incluso un examen ginecológico", señaló.

Camila Tula - Kinesiologa de suelo pélvico (1)

La especialista destacó que no se trata únicamente de una cuestión física. "Hay pacientes que tuvieron alguna intervención por cáncer de cuello de útero, una cirugía o un tratamiento médico complejo. Después aparece el miedo al dolor y el cuerpo empieza a responder con más tensión muscular", indicó.

El resultado suele ser una combinación de factores físicos y emocionales que terminan afectando profundamente la calidad de vida. "No solamente se afecta la sexualidad. También se afecta la autoestima, la relación con la pareja y la forma en que la mujer vive su propio cuerpo", explicó.

Herramientas que rompen prejuicios

Una de las particularidades de este tipo de tratamientos es que incorporan elementos que muchas personas asocian exclusivamente al placer sexual. Sin embargo, en el consultorio funcionan como herramientas terapéuticas.

"Trabajamos mucho con elementos de sex shop porque nos ayudan en la rehabilitación", explicó Tula.

Entre ellos aparecen vibradores terapéuticos, dilatadores vaginales y dispositivos de succión que permiten recuperar sensibilidad, movilidad y elasticidad de los tejidos.

"Cuando una paciente tiene dolor o una musculatura muy tensa, estos elementos forman parte del tratamiento igual que cualquier otra herramienta que utiliza un kinesiólogo", aclaró.

También se emplean técnicas de terapia manual y liberación miofascial. "Muchas veces los tejidos están rígidos, tienen poca movilidad y generan dolor. Lo que hacemos es trabajar para devolverles flexibilidad y funcionalidad", indicó, sobre los tratamientos kinesiológicos que lleva adelante para que estas mujeres puedan disfrutar de su sexualidad sin dolor.

Otro grupo importante de pacientes está conformado por mujeres que atravesaron tratamientos oncológicos. La quimioterapia, las cirugías y algunas terapias hormonales pueden provocar cambios importantes en la salud sexual.

"Tengo muchas pacientes oncológicas que después del tratamiento no pueden volver a tener relaciones sexuales o directamente dejaron de disfrutarlas", relató.

Camila Tula - Kinesiologa de suelo pélvico (5)

La sequedad vaginal, las cicatrices y la sensibilidad alterada son algunas de las consecuencias más habituales.

Para esos casos, la especialista trabaja con nuevas tecnologías como la fotobiomodulación mediante láser de baja potencia.

"Es una herramienta que acelera la cicatrización, disminuye el dolor y ayuda a recuperar tejidos que quedaron afectados después de determinados tratamientos médicos", explicó.

Incluso puede utilizarse para aliviar síntomas asociados a la sequedad vaginal o ciertos procesos inflamatorios.

Cada vez consultan más jóvenes

Uno de los cambios que más observa en los últimos años en el consultorio es la edad de las pacientes. "Cada vez llegan mujeres más jóvenes", aseguró.

Según explicó, esto está relacionado con una mayor difusión de información sobre salud sexual y con una menor tolerancia a situaciones que antes se naturalizaban.

"Antes muchas mujeres pensaban que era normal que les doliera o que tenían que convivir con eso. Hoy empiezan a entender que no debería pasar y buscan ayuda", señaló.

Camila Tula - Kinesiologa de suelo pélvico (3)

La profesional considera que todavía existen muchos tabúes alrededor del tema. "Seguimos hablando poco de salud sexual femenina. Hay mujeres que pasan años sin consultar porque sienten vergüenza o porque creen que no existe una solución", afirmó.

La otra consulta que domina el consultorio

Aunque los problemas vinculados a la sexualidad ocupan una parte importante de su trabajo, la principal causa de consulta sigue siendo otra.

Las pérdidas involuntarias de orina representan cerca del 80 por ciento de los casos que recibe semanalmente.

"De cada diez pacientes, ocho llegan por pérdidas de orina", aseguró.

Lo llamativo es que muchas veces las mujeres conviven con el síntoma durante años antes de buscar ayuda. "Tengo pacientes que llevan dos o tres años con pérdidas y lo normalizaron. Entonces dejan de correr, dejan de saltar o modifican sus actividades para evitar que ocurra", explicó.

La situación afecta a mujeres de todas las edades. "Tengo pacientes de 17 años que practican deportes de impacto y presentan pérdidas. No es una problemática exclusiva de mujeres mayores", remarcó.

La especialista insiste en que el suelo pélvico debería recibir la misma atención que cualquier otro grupo muscular. "Es un músculo más del cuerpo. Así como entrenamos brazos o piernas, también podemos trabajar esta musculatura", explicó.

Objetos de placer para usar solos o en pareja, los sex shops ofrecen desde consoladores y anillos estimulantes hasta muñecas inflables y perfumes con feromonas.

Para ello utiliza ejercicios específicos, ecografía funcional, electroestimulación y programas de entrenamiento personalizados.

Las pacientes realizan parte del tratamiento en el consultorio y continúan con ejercicios en sus hogares.

"Muchas veces la gente cree que tiene que resignarse a vivir con determinados síntomas. Pero la realidad es que la mayoría de estas situaciones tienen tratamiento", afirmó.

Por eso dedica buena parte de su tiempo a brindar talleres y actividades de divulgación en distintos espacios comunitarios de Neuquén.

"Me gusta mucho que las mujeres conozcan estas herramientas. Que sepan que no tienen por qué acostumbrarse al dolor ni a las pérdidas de orina", concluyó.

Kinesiologa de suelo pélvico.prin

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