El municipio quiere modificar por excepción el Código de Edificación para que el paseo costero emule a Puerto Madero con torres de 21 metros de altura.
Los que están a favor de transformar el paseo costero en un Puerto Madero insisten con modificar por excepción el Código de Edificación vigente para construir torres de 21 metros de altura. El argumento de manual interpela al crecimiento sostenido que tiene la ciudad de Neuquén. Pero, ¿qué pasa con las cloacas, qué pasa con el río? ¿Hay un estudio de impacto ambiental en la zona?
El planteo que se hace es clave: hace pocos días atrás, a escasos metros de los terrenos en disputa, donde se piensa construir, hubo un derrame de cloacas que fue a parar a las alcantarillas pluviales cuyo afluentes desembocan en el río Limay sin tratamiento, muy cerca de las bombas de agua que tiene el EPAS para consumo humano. Esto pasó el domingo 24 y no hay torres de 21 metros de altura aún.
El sector en disputa, entre quienes apuran la concreción de un meganegocio inmobiliario en la zona y los que se oponen a su construcción por excepción y sin miramientos, va de la calle Gatica a la Leguizamón. Son alrededor de 300 metros lineales que una familia cedió al municipio a cambio de que se puedan construir torres tan altas como las que tiene la Isla 132, en el Paseo de la Costa.
"No somos negacionistas. Entendemos que Neuquén está creciendo, pero no queremos modificaciones al Código de Edificación, mucho menos si son por excepción, como pretenden hacerlo. En todo caso, discutamos entre todos 'qué ciudad queremos'. Nosotros no queremos una que tape al río", expresó Beto Delloro, presidente de la comisión vecinal del barrio Río Grande, en diálogo con LMNeuquén.
Además agregó: "No es solo una cuestión barrial sino de cuidar el río, donde más de 50 mil personas vienen a disfrutar en el verano. Queremos cuidar el río que es de todos".
Este martes por la mañana, representantes de la comisión vecinal de Río Grande se reunieron con concejales que pertenecen a la comisión de Obras Particulares más otros ediles que se sumaron porque les interesaba el tema.
Los que quieren torres de 21 metros de altura necesitan modificar el Código de Edificación porque actualmente en la zona se permiten propiedades verticales de hasta nueve metros. Se trata de 300 metros lineales para construir 270 mil metros cuadrados, cinco hectáreas en total. "Nos parece abusivo", dijo Delloro.
Desde la vecinal plantearon que la cesión de tierras a la Muni a cambio de que se puedan construir torres de ese tamaño podría haber sido reemplazada por una expropiación. "Pasa por una calle pública, muy angosta, de 3.60 metros", indicó el vecinalista.
Muy cerca está la calle Leguizamón, un corredor troncal, el más ancho que tiene el barrio y donde está permitido construir en altura. Pero los vecinos se niegan a resolver el conflicto nombrando esa calle Leguizamón, para avanzar con las torres de 21 metros de altura.
Más allá de la calle, lo cierto es que los concejales no pudieron demostrar que previo al acuerdo con la familia que cedió los terrenos la Muni haya realizado un estudio de impacto ambiental. "No tienen nada. Entendemos que la ciudad esta creciendo mucho, pero que sea como dice el plano urbanístico de la ciudad, que dice nueve metros. Ni siquiera ahora tenemos los servicios mínimos de saneamiento. Entonces, autorizan algo sin un sistema de calidad acorde a las normas vigentes", denunció.
Los concejales iban a pedir respuestas al Ejecutivo, en ese sentido. También se comprometieron a visitar el lugar para sacar sus propias conclusiones.
"Tuvimos un derrame cloacal muy importante en la esquina donde se quieren aprobar este mega proyecto. Era tanta la cantidad que escurrió por unas alcantarillas pluviales y los líquidos fueron al río. La mala noticia es que a 15 metros estan las bombas del Epas que toman agua para consumo humano". Beto Delloro, presidente de la comisión vecinal de Río Grande.
Puntualmente, el derrame cloacal tuvo lugar en Channeton, Favaloro y Vitale.
"Queremos una ciudad escalada, una que no tape el río", reiteró. Luego, el reclamo de los vecinalistas fue viral cuando la diputada nacional Myriam Bregman se hizo eco y apoyó con un posteo.
La postura del Ejecutivo
Días atrás el presidente de la comisión vecinal de Río Grande anunció que estaban juntando firmas para evitar que se modifique la ordenanza que deja de lado la prohibición de construcción de complejos de departamentos superiores a tres pisos y autorizan "excepcionalmente" a realizar torres en la ribera del río.
El secretario de Coordinación e Infraestructura del Municipio, Alejandro Nicola, explicó que ese proyecto tiene su antesala en el acuerdo que la Municipalidad rubricó tiempo atrás con un privado. Ese privado cedió parte de sus tierras para que la comuna pueda extender el Paseo de la Costa en el sector comprendido a la vera del Río Limay, entre Leguizamón y Gatica.
Nicola explicó que Plan Urbano Ambiental fija lo que podes construir en cada lugar, fija los usos del suelo y las características constructivas, que dependen de cada barrio y dijo que como la ciudad va teniendo una evolución esos márgenes se pueden ir cambiando.
Edificios: los concejales avalarán o no los cambios
"Hay algunos sectores de la ciudad en el que se vienen planteando cambios. Y en el caso del sector entre las calles Gatica y Leguizamón, donde desarrollamos el Paseo Costero, hubo un privado que cedió parte de su tierra y lo que pidió a cambio fue que en su desarrollo pudiera contar con la misma normativa que existe en la actualidad con Cordineu", explicó a LMNeuquén Nicola.
Nicola resaltó que se trata de extender lo que ya se permite en el sector de la Isla 132, donde ya hay dos edificios frente al río.
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