El partido provincial permanece en silencio al tiempo que arde la militancia en los grupos de Whatsapp. La estrategia del Frente Neuquinizate lo congeló.
El Movimiento Popular Neuquino (MPN) cumple este miércoles 64 años de historia en medio de la mayor crisis política de su existencia. Sin gobierno provincial, con una dirigencia desdibujada y un calendario electoral que se vence, el partido que moldeó Neuquén desde 1961, está en un dilema inédito: no participar en las elecciones 2025 del 26 de octubre, donde se definen cargos legislativos nacionales.
El contexto no podría ser más complejo, ya que la jueza federal con competencia electoral en Neuquén, Carolina Pandolfi, dio plazo hasta esta semana para que los partidos de distrito, como el MPN, presenten un reglamento electoral que garantice la participación de minorías y la transparencia del proceso. Pareciera que no hay tiempo y eso no va a pasar.
La medida busca suplir las PASO, eliminadas a nivel nacional. Hasta ahora, ni la Junta de Gobierno ni la Convención se han pronunciado. Tampoco lo han hecho sus principales referentes como Omar Gutiérrez, presidente del partido, y Jorge Sapag, titular de la Convención Partidaria, que permanecen en un silencio que resuena fuerte en los grupos internos del partido y en el WhatsApp de sus militantes. De vicepresidente segundo está Enrique Campos y de secretaria general, aún figura Marita Villone.
La parálisis institucional coincide con un aniversario que parece amargo, salvo por la vida que le ponen los viejos militantes, muchos desencantados tanto con la dirigencia, como también del contexto donde el gobernador Rolando Figueroa captó a dirigentes, diputados provinciales y hasta los intendentes, en apoyo a la estrategia del Frente Neuquinizate.
Un comunicado de una línea interna del MPN: qué se dijo
El MAPO (Movimiento de Acción Política), una de las líneas internas del MPN, difundió un mensaje conmemorativo casi como un llamado de atención, más que una celebración de aniversario. El documento destaca el rol histórico del MPN como constructor del Estado neuquino, pero también plantea la necesidad de una autocrítica profunda para recuperar el vínculo con la ciudadanía.
"El MPN celebra en esta semana 64 años de vida, una fecha que encuentra al partido en un lugar distinto, fuera del poder provincial. Tras la derrota en las elecciones generales de 2023, que puso fin a décadas de hegemonía ininterrumpida, este aniversario se convierte en un momento de profunda reflexión para la fuerza política que marcó a fuego la identidad neuquina", dijeron en el comunicado.
"Este 64° aniversario, por lo tanto, no es solo un festejo. Es una oportunidad para que el MPN, desde su nuevo rol de oposición, realice un ejercicio de autocrítica honesta y profunda. ¿Qué factores contribuyeron a la derrota? ¿Qué demandas de la sociedad no fueron escuchadas o atendidas a tiempo? ¿Cómo se reconstruye la conexión con las nuevas generaciones y con aquellos sectores que buscaron una alternativa?", se preguntaron desde ese sector.
Desde el MAPO reconocieron que "la elección de 2023 no solo fue un hito para la provincia, sino un llamado de atención para el MPN. La sociedad neuquina, con nuevas demandas y expectativas, optó por un cambio, expresando un hartazgo con ciertas prácticas y una búsqueda de nuevas voces", y llamaron a la reflexión.
Festejos tibios y silencio de la dirigencia
Pero más allá de los festejos y recuerdos, hay un calendario vigente y nada indica que el MPN defina si se presenta a elecciones, o una propuesta para candidatos antes del 26 de octubre. Es más, podría quedar fuera del proceso por primera vez desde 1983 y peligraría su participación en las nacionales y personería jurídica si la situación se repite.
El último antecedente electoral fue frustrante en las legislativas de 2023, donde el MPN obtuvo apenas 36.649 votos, sin alcanzar ninguna banca. De mantenerse esta tendencia, y sin internas que definan candidaturas, la Junta de Gobierno debería explicar ante la Convención por qué se decide no participar. Hasta ahora, no hay señales de que eso ocurra, pese a la presión que ejercen los militantes de base.
La historia del MPN también está plagada de gestas electorales, liderazgos fuertes y una doctrina de autonomía y desarrollo local que marcó a fuego a Neuquén. Hoy, esa historia parece detenida, esperando una decisión que no llega.
Este miércoles el partido provincial celebrará soplando las 64 velas, con un presente más que incierto y no deseo que aún no manifestaron sus dirigentes. ¿El MPN desaparece o se reinventa?
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