Asiste a los eventos en familia para innovar con recetas patagónicas y ahumados en base a madera de los frutales de la zona.
Lo que comenzó como un hobby para llenar las horas vacías durante la pandemia de coronavirus se transformó, años más tarde, en un sólido emprendimiento de comidas ahumadas que recorre los eventos de la región. Y es, además, la excusa perfecta para congregar a la familia Ligdas, que sigue los impulsos creativos de Nicolás para crear nuevas recetas y hasta un ahumador que fue diseñado y construido a medida.
El último fin de semana, los referentes de BBQING fueron una de las principales atracciones de la Vendimia Neuquina, por lo que el aroma de sus ahumados se filtró entre los viñedos de la Bodega Familia Schroeder para tentar a los asistentes, que se acercaban a comprar sándwiches de bondiola y verduras a las brasas. Y Nicolás dividía su mirada para mantener el foco en la cocción pero sin renunciar a algún atisbo ocasional a la belleza circundante.
"Nos encontramos llegando a un lugar que en la vida nos hubiésemos imaginado, por de dónde venimos", dijo a LMNeuquén. Y aunque tuvo experiencia en gastronomía durante su juventud, la vida lo llevó luego a trabajar en una empresa de servicios petroleros, lo que parecía alejarlo cada vez más de los fuegos y los condimentos. Recién cuando una pandemia lo dejó encerrado en su casa, se animó a darle forma a esos sueños casi olvidados.
La historia del ahumador
"Hice cursos y me interioricé con los ahumados de estilo americano y otros estilos más", dijo y detalló cómo creció su proyecto: "Después surgió de hacer al ahumador, está hecho casero por nosotros, mi primo fue el que lo soldó. Estuvimos seis meses haciéndolo, empezamos a ahumar y de a poco fueron surgiendo eventos y fiestas".
"Es hermoso participar de estos eventos que son masivos y nos ayudan con la marca", aseguró sobre un año que no para de sorprenderlo. Después de la masiva convocatoria que vivió en la Fiesta de la Confluencia, la Vendimia Neuquina, en San Patricio del Chañar, lo llevó a cocinar rodeados de las vides prolijas de la Bodega Familia Schroeder, que son el paisaje y también el combustible para sus recetas.
"El ahumadero funciona únicamente con humo, se cocina con el calor del humo y lo mejor es usar leña de frutal, como la madera de la uva, del manzano, del durazno", dijo y agregó: "Son maderas que tienen mucho sabor y mucha concentración calórica, que hacen que la carne quede saborizada".
El ahumadero demanda la atención constante de los cocineros, que deben cuidar la estabilidad de la temperatura y evitar que el artefacto se enfríe. Sin embargo, su estética similar a un chulengo de grandes dimensiones y las intervenciones con tiza sobre el gris oscuro del hierro también lo convierten en un atractivo para los visitantes, que quieren destaparlo para saber qué delicias encierra.
Entre el penetrante aroma del humo se descubre la carne de cerdo cociéndose con lentitud, pero también los zapallos a las brasas, los coloridos brochettes y los tomates cherry que se arrugan la piel ante el intenso calor de la leña encendida en un asador contiguo.
"Me gusta mucho ahumar bondiola o carne de cerdo, que es lo que se estila", dijo, aunque señaló que siempre busca sumar algo de innovación a la carta que llega a los eventos. "En este tipo de ahumador, en caliente, podés cocinar lo que vos quieras. Termina funcionando como una cocina a leña", agregó.
El artefacto que diseñaron llega a una temperatura de 110 grados, por lo que el cocinero recordó que "hay que hacerse de paciencia y te tiene que gustar, estar sentado cuidando que no baje la temperatura". Por eso, él aprovecha a convertir esos tiempos de espera prolongada en un momento compartido.
"Cada vez que tenemos un evento grande venimos siempre los mismos y se torna un entorno familiar re lindo", dijo y agregó que suelen acompañarlo su primo, su hermano, su mujer y su hijo. El último fin de semana, a la unión de la familia se sumó otro condimento: un entorno soñado de vides, con algunos racimos todavía prendidos a las plantas, y una serie de actividades para esperar los colores ocres de los primeros cielos de otoño.
Aunque todavía no agendaron nuevos eventos para el futuro, los emprendedores de BBQING siempre tienen los radares encendidos para aceptar invitaciones o buscar oportunidades en otras geografías. Así, van acumulando experiencia y un lugar en los paladares de los neuquinos, que se dejan seducir por la cocción paciente de su ahumadero y los matices de frutales autóctonos que se impregnan en cada uno de sus platos.
La Vendimia Neuquina y su sello local
El último fin de semana, una nueva edición de la Vendimia Neuquina congregó no sólo a los principales productores vitivinícolas de San Patricio del Chañar sino a una serie de emprendedores que aprovechan la tierra fértil del valle para generar sabores con sello neuquino. Además de los ahumados patagónicos de BBQING, se lucieron las degustaciones de aceite de oliva, salsas y mermeladas que suelen estar en las ferias locales y que ganaron más visibilidad a través de un evento masivo.
Con la presentación de Natalie Pérez y Cande Vetrano como DJ, miles de personas disfrutaron de los atardeceres del fin de semana en la Bodega Familia Schroeder, en un maridaje que sumó música, intervenciones artísticas y una infaltable copa de vino.
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