El día histórico para la Selección argentina de fútbol parecía demasiado lejano en el Bajo neuquino. A pesar de que el Gobierno decretó un feriado nacional para celebrar el arribo del equipo de fútbol desde Qatar con la tan ansiada Copa del Mundo, la caravana de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires no modificó el ritmo habitual de los comerciantes de la ciudad, que aprovecharon el día libre de los trabajadores públicos para incrementar sus ventas.
A pocos días de la Navidad, aquellos que tenían el feriado aprovecharon a salir de casa para comprar regalos o ropa para las fiestas de fin de año. No faltaron quienes decidieron salir bien temprano para deleitarse con un desayuno y, por las altas temperaturas que ya se sentían desde la mañana, eligieron las mesas de la vereda para el café y las medialunas.
Aunque muchos se quedaron en casa para seguir el minuto a minuto de la caravana que acompañaba a Messi y a los suyos por las calles porteñas, los empleados de comercio vivieron un día normal. En el Bajo apenas se notaba un local cerrado por cuadra y el resto de los negocios tenían un buen número de clientes en las horas cercanas al mediodía.
La actividad bancaria se mantuvo hasta las 12, lo que también generó movimiento de autos y peatones por el microcentro. Desde el mediodía, la libertad para estacionar en la calle sin pagar también motivó a muchos a concurrir a la zona comercial para hacer compras.
Las cámaras de LMNeuquén recorrieron las calles más frecuentadas del Bajo neuquino para registrar a los vecinos con sus bolsas de compras o con la vista fija en algunas vidrieras.
Te puede interesar...
















