Es en Coyuco-Cochico, donde los materiales se fabrican a menor costo que el de mercado. Además, genera mano de obra local.
En el extremo norte de la provincia del Neuquén, donde la geografía escarpada de la cordillera solo admite caminos complejos y donde el sueño de la casa propia parece lejano, en Coyuco-Cochico se creó una herramienta comunitaria que hace frente a la demanda de los pobladores.
La bloquera, que funciona en la comisión de fomento, permite a los habitantes de la zona fabricar los materiales para sus propias viviendas y también proveer a la comuna, abaratando costos y generando mano de obra local.
El presidente de la comisión de fomento, Leonardo Grandón, explicó que se trata de una iniciativa que no fue pensada para sacar rédito económico, sino que cumple un rol social.
En la bloquera, los habitantes de Coyuco y de Cochico pueden capacitarse y fabricar bloques para sus propias viviendas, pero a su vez contribuir a la consolidación de la comunidad, ya que las personas se pueden quedar con el 40% de lo que producen, el resto está destinado a la comisión de fomento.
Círculo virtuoso
De esta manera se creó un círculo virtuoso donde se capacita a los pobladores, pero también se obtiene un recurso valioso.
Además, los bloques que quedan en manos de la comuna se venden para generar un fondo rotativo que permite la compra de los insumos necesarios para la fabricación: arena, cemento y piedra pómez.
Ángel es un vecino que se trasladó de Coyuco a Cochico hace unos cuatro meses y en el último tiempo comenzó a cortar bloques. Su objetivo es construir una casa para él y su hijo de 15 años. “Estoy muy agradecido, porque es una gran experiencia. Uno produce, pero además puede hacer los bloques para su propia casa”, manifestó el hombre de 43 años.
Cada 500 bloques producidos, Ángel se queda con 200, y aseguró que con 1000 ya podría levantar las paredes de su hogar. En ese sentido, expresó su alegría y agradecimiento “a la comisión de fomento porque esta es una gran ayuda”.
Dónde queda Coyuco-Cochico
La comisión de fomento de Coyuco-Cochico es la que se encuentra más al norte de la provincia del Neuquén, en el límite con Mendoza. Se puede acceder por la Ruta Provincial 53 y se ubica a unos 80 kilómetros de Barrancas. El camino de montaña es complejo y eso encarece los costos de construcción por el precio del transporte.
Grandón explicó que mil ladrillos huecos en las localidades cercanas se adquieren por 2.500.000 de pesos, más el gasto de envió que tiene un valor similar. La misma cantidad de bloques fabricados en la localidad tiene un costo de 1.600.000 pesos.
En ese sentido, el jefe comunal concluyó que “la bloquera no está pensada en función de costo y beneficio, apunta a ser una ayuda comunitaria porque los costos de traslados de materiales hasta la localidad son muy elevados, y se suma el costo de mantenimiento de vehículos, porque el camino es complicado”.
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