Picana eléctrica. Palabra más que polémica, sobre todo en este país que, con tan solo pronunciarla, remite al horror de terrorismo de Estado de la última dictadura. Picana eléctrica, si. Con un poco menos de voltaje que las controvertidas pistolas TASER -objeto de numerosos debates en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y en otros puntos del país-, los dispositivos de descarga eléctrica se comercializan como instrumento de defensa personal.
En principio, las principales destinatarias parecen ser las mujeres que buscan contar con una herramienta disuasiva y de protección en las calles frente a los numerosos episodios de inseguridad de los que suelen ser víctimas, ya sea por robo o acoso.
Desde hace un tiempo el artefacto de descarga eléctrica comenzó a ser ofrecido y requerido como parte de un kit de resguardo, al igual que las manoplas y el aerosol con gas pimienta.
En algunos sitios web se los promociona con las siguientes precisiones: "Es un producto 100% seguro, no es letal, ni causa daños permanentes. Atraviesa la ropa y, en caso de que el agresor te sujete, la descarga no pasará a tu cuerpo. Ideal para llevar en automóvil, negocio, casa o quienes transitan por lugares de alto riesgo. El sonido que emite este paralizador es suficiente para disuadir al agresor. Con 1 segundo de contacto genera contracciones musculares y de 2 a 5 segundos paraliza el cuerpo del atacante. No obstante, dependiendo de la corpulencia y masa muscular se puede requerir mas tiempo de contacto. Potencia de salida: 5000W. Incluye funda para el cinto y cable cargador".
En Neuquén, recientemente, una emprendedora llamó la atención al lanzar preventa de picanas para sus clientas, vía Instagram. Se trata de dos artefactos con linterna. El más pequeño, "que entra en la palma de la mano", tiene una descarga de 2000 kv y sale unos 6.800 pesos. Por el mismo precio, también comercializa un dispositivo de mayor porte - 16,5 cm de largo- con una descarga de 1000kv.
"Cada vez más las chicas tratan de comprar cosas para sentirse más seguras. Yo empecé con todo esto de defensa personal porque me pasaba a mi. Yo vivo sola, estudio y salgo de cursar tarde a la noche. Por otro lado, veo las noticias y me pongo mal con todas las cosas que pasan, siento que me puede llegar a pasar a mi y me han pasado situaciones raras", dijo Natalí, de Defensa Personal Neuquén.
"Lo de la preventa de las picanas surge porque los precios están aumentando y me venían pidiendo un montón. Hace poco traje tres y en dos días se vendieron. A algunas chicas les da cosa el tema del gas pimienta, tienen miedo de lanzarlo y que le haga mal a ellas", contó.
"El nivel de descarga no es como la TASER, que es súper fuerte. Esta descarga te permite reducir a la persona para escapar. Hay puntos seguros para aplicar como la cintura, cerca de los hombros. Obviamente que si te están robando o haciendo algo hacés lo que podés y no pensás, pero están también estas recomendaciones", sostuvo y añadió que "hasta ahora y por suerte" ninguna de sus clientas tuvo que utilizar la picana en una situación concreta.
"Respecto a si está permitido o no, yo estuve buscando y no aparece nada sobre prohibiciones. Las TASER son las que están prohibidas porque tienen más voltios", agregó haciendo referencia a las pistolas que pueden llegar a descargar 50 mil voltios en pocos segundos.
¿Es legal la comercialización?
En diálogo con LMNeuquén, el secretario de la Sala Penal del Tribunal Superior de Justicia de Neuquén, Andrés Triemstra, manifestó: "La picana eléctrica no está definida como arma stricto sensu de acuerdo a la Ley Nacional 20.429 de Armas y Explosivos, por lo que infiero que la venta es libre por internet y otros medios".
No obstante, Triemstra remarcó que existe "mucha jurisprudencia en el sentido de que, al aumentar el poder ofensivo sobre la víctima, se considera 'arma impropia' en los casos de robo, por ejemplo". "Un arma impropia puede ser también el uso de un punzón, un trozo de de vidrio o un martillo, que no es un arma pero que se puede utilizar como un elemento contundente", precisó. Sin embargo, indicó que en Neuquén no se han registrado casos de robos en los que se plantee el agravante por el uso de picanas eléctricas.
Tras señalar que existe un vacío legal en torno a la comercialización de las picanas, Triemstra sostuvo que la tendencia a futuro será la regulación. "No deja de ser un elemento ofensivo importante", enfatizó al recordar las pronunciaciones de organismos internacionales de Derechos Humanos en contra del uso de este tipo de elementos.
En cuanto a si una persona puede repeler una agresión con este tipo de dispositivo, expresó: "Mientras se den todos los requisitos de la legítima defensa y los supuestos propios de la figura (agresión ilegítima, necesidad y proporcionalidad del medio empleado y falta de provocación suficiente), puede ser utilizable como elemento de defensa. Es un tema muy técnico, pero -para simplificarlo- tiene que haber una proporción entre la picana como elemento de defensa y lo que se pretende evitar con el uso de ella".
"La falta de alguno de estos requisitos derivaría en el exceso y sería castigado con la pena fijada para el delito por culpa o imprudencia. Todo esto queda a consideración del juez. No puede preverse normativamente en abstracto, sino que tiene que analizarse caso por caso", advirtió.
En ese sentido, Triemstra añadió que, de alguna manera, el tema del uso de picanas -como elemento para disuadir una agresión- se emparenta con el uso de cercos eléctricos para evitar robos en propiedades. "Esto se ha condenado al considerarse un exceso como defensa predispuesta, está muy cuestionado legalmente. Han fallecido chicos al tocar lugares que estaban electrificados", recordó.
Dos casos resonantes
En febrero de este año, el empresario e influencer Mauro Stendel se convirtió en noticia al repartir 100 picanas en la estación porteña de Retiro donde fue asesinada la oficial Marial Salazar, caso que reflotó el debate en torno a la utilización de las armas TASER por parte de las fuerzas de seguridad. "Si la policía no puede cuidarte, vas a tener que aprender a cuidarte sólo", dijo, al distribuir los artefactos.
El episodio copó la atención de los medios de comunicación y planteó la pregunta en torno al marco legal. "La ley dice claramente que lo que no está prohibido expresamente está permitido. Si este producto no está prohibido en su venta, está permitido", planteó el letrado Gustavo D' Elía al ser consultado en ese momento por el diario Perfil.
"No está regulado con claridad. Al ser de venta libre como un rifle de aire comprimido, estaría permitido. Sin embargo, hay un fallo del tribunal oral de San Isidro que ha aplicado el protocolo de Estambul, un tratado internacional que considera que las armas eléctricas son armas capaces de causar daño", advirtió, en tanto, el abogado penalista Marcelo Biondi al remitir a un caso del año 2017 donde los jueces María Coelho y Eduardo Lavenia citaron dicho protocolo alegando que cuatro personas que picanearon a otras dos -para robarles- debían ser juzgados por el delito de robo calificado por el uso de arma. "Hay un vacío, pero es extraño que si todavía las fuerzas de seguridad no han podido utilizar las pistolas TASER, se repartan picanas en forma libre, más allá de que la venta no está prohibida", planteó el abogado.
Por su parte, Juan Pablo Fioribello, abogado penalista y ex Director General de Seguridad bonaerense, señaló que si bien "el uso de picanas en Argentina está totalmente prohibido", la venta no está regulada. "Las que se consiguen tiene usualmente pocos voltios. Hay una ausencia total del Estado en la regulación. Si bien son vendidas como armas de defensa, pueden usarse para atacar. Depende de quien las use, pueden ser utilizadas para un fin o para otro", postuló.
Por otro lado, el año pasado, un alumno se presentó en una escuela de Aguilares (Tucumán) con una mochila que contenía una pistola de aire comprimido, cartuchos y una picana eléctrica. La situación, que generó nerviosismo en la institución educativa, requirió de la intervención de personal policial de esa ciudad.
Polémica con las TASER
El debate en torno al uso de las pistolas TASER en Argentina arrancó durante la primera gestión de Mauricio Macri como jefe de Gobierno porteño. En 2009, el Ministerio de Justicia y Seguridad de la Ciudad aprobó el primer pliego para la adquisición de 30 pistolas taser X26 para la Policía Metropolitana.
Esas resoluciones fueron cuestionadas judicialmente a través de un amparo presentado por Carlos Pisoni, dirigente de la agrupación H.I.J.O.S. En primera y segunda instancia, la Justicia porteña le ordenó al gobierno de Macri que se abstuviera de utilizar estas pistolas. En marzo de 2015, el Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad resolvió el pleito en favor del gobierno porteño, aunque aclaró que la utilización de estas armas debía estar precedida de la aprobación de un protocolo que determinara su uso.
Frente a este panorama, el comité contra la tortura de la ONU recomendó, con mayor énfasis desde 2007, que se deje de lado la utilización de estas armas eléctricas por "el extremo dolor que provocan". Por su parte, Amnistía Internacional denunció más de 200 muertes causadas por esas armas.
En mayo de 2019, el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de Patricia Bullrich (Cambiemos), procedió a la compra de pistolas taser y a la reglamentación de un protocolo para su implementación. Sin embargo, a fines del 2019, tras la asunción del gobierno del Frente de Todos, el protocolo fue derogado.
El 23 de febrero de 2023, el ministro Aníbal Fernández confirmó la compra de un centenar de pistolas Taser para que sean utilizadas por "grupos de élite" de las fuerzas de seguridad, previo entrenamiento. "Nosotros ya compramos las pistolas Taser en octubre. Esto nos permite que los grupos de élite empiecen a entrenar. Todavía no sabemos cuándo; no las tenemos todavía. Hay que terminar el proceso pero no estamos muy lejos", afirmó en declaraciones formuladas a Radio 10.
Al ser consultado sobre la habilitación pendiente para que la administración de Rodríguez Larreta incorpore el armamento, expresó: “Seguramente sí (los vamos a habilitar), pero no soy yo quien debe hacerlo”. Finalmente, en los primeros días de marzo la Administración Nacional de Materiales Controlados (ANMAC), autorizó a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires a importar las TASER.
Hace unas horas el ministro de Justicia y Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires, Eugenio Burzaco, confirmó que este mes llegarán las pistolas Taser a la Argentina, y apuntó que, tras un período de capacitación, se empezarán a utilizar a partir de junio.
Te puede interesar...













