Las intensas nevadas que se registraron en el invierno mejoraron de manera notable el nivel de los ríos y lagos, pese a que aún se mantiene la emergencia hídrica por el extenso período de sequía que afecta desde hace unos 10 años a la región.
Según información proporcionada por la Autoridad Interjurisdiccional de las Cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro (AIC), los embalses están recibiendo el doble de agua que el año pasado. Por la cuenca del río Limay y Collón Curá ingresan 1200 metros cúbicos por segundo (en 2021 a esta altura del año eran 600), mientras que, a través del Neuquén, en Portezuelo, se reciben 440, cuando el año pasado se registraban 200.
“La carga en los embalses está bien, al igual que los lagos y ríos”, evaluó el representante por Neuquén en la AIC, Elías Sapag, quien precisó que en cuanto al nivel de las represas Alicurá está casi en el máximo (705 metros sobre el nivel del mar), Piedra del Águila a tres metros del tope y con la posibilidad de guardar agua para el verano por el mayor consumo, pero que El Chocón sigue estando nueve metros por debajo.
Informó que existe libertad para erogar en Alicurá, Piedra del Águila y Pichi Picún Leufú y un tope para El Chocón y Arroyito.
En este sentido, aguas abajo lo máximo que se erogará por el Limay serán 360 metros cúbicos por segundo y por el Neuquén hasta 150, cuando en la actualidad esos valores están en 340 y 125, respectivamente.
“Fueron meses deficitarios en lluvia septiembre, octubre y lo que va de noviembre, y de eso se alimenta fundamentalmente el Limay. Por eso hay que ser prudentes administradores, aunque lo positivo es que va a haber agua para recreación, la industria y las ciudades”, dijo Sapag. “El agua que tenemos hoy es de deshielo y se acaba en diciembre. Y como fue muy bueno lo de la nieve (con el mejor registro en 15 años) sigue siendo deficitario lo de la lluvia, por eso, reitero, debemos ser prudentes y cuidadosos del recurso”, indicó.
Los ríos comenzaron a recuperar su fisonomía de manera gradual en agosto cuando la AIC dispuso erogar más desde las represas. Para preservar el recurso, en mayo el organismo decidió retener en los embalses, razón por la cual en el Limay sólo pasaban 170 metros cúbicos, la mitad de la actualidad. Eso hizo que el cauce quedara casi seco en algunos sectores como, por ejemplo, en el brazo de la isla 132 y generó, además, problemas para la captación de agua para consumo.
A su vez, al mes siguiente, la distribuidora del mercado eléctrico Cammesa había solicitado que se aumentara la erogación de El Chocón a 600 metros cúbicos por segundo, algo a lo que la AIC no accedió porque en ese entonces los embalses no se habían recuperado.
Todo esto se revirtió en gran medida en la actualidad, con una situación que sigue siendo de emergencia, pero con un panorama mucho más alentador.
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