Una joven estudiante que andaba muy cerca del edificio abandonado radicó una denuncia por acoso. También se registran robos a vehículos estacionados.
Una joven estudiante de esta ciudad pasó un momento de mucho temor cuando un hombre que estaría en situacion de calle y ocupa un edificio aparentemente abandonado del Alto se le acercó y comenzó a acosarla. La horrible situación que vivió tuvo lugar en plena Avenida Argentina al 1400, durante la tarde del sábado.
Ella se encontraba sentada en un pequeño paredón, afuera de la Facultad de Humanidades. Siendo las 16:10, un hombre se le acercó y comenzó a hablarle. Antes, había estado observando algunos vehículos estacionados en la vía pública. "Yo pensé que me iba a vender algo, pero no...", comentó en la denuncia que radicó en la Policía.
El desconocido comenzó a hablarle de él. Le dijo que trabajaba en las obras de un reconocido hipermercado de la zona y que "le gustaba". También le mencionó que la veía desde hace rato y le pidió reiteradas veces su número de teléfono. Después, la joven -de 26 años- recordó que le tocó un hombro y la cabeza. "Hasta llegó a darme un beso en la frente", indicó en la denuncia.
También recordó que le dijo "si quería algo con él u otras personas los podía encontrar en el edificio abandonado de esquina Avenida Argentina y Albardón". En esas circunstancias, una joven que observó la situación se acercó hasta ella. "A una le hablé para que me ayude a sacarme a esta persona de encima", relató.
El hombre intentó retenerla pero no lo logró. "Aclaro que emana olor a alcohol y que insinuaba sustraer elementos o mi cartera, dado que mientras me hablaba intentaba distraerme o intimidarme", agregó en la denuncia judicial.
Cuando pudo alejarse del hombre, avisó de la situación al sereno de la facultad, quien le advirtió que en la zona están ocurriendo varios robos a vehículos estacionados debido a la presencia de personas que viven en el edificio abandonado de Avenida Argentina y Albardón.
Amancay, consejera superior del claustro estudiantil en la Universidad Nacional del Comahue, estuvo en contacto ese día con la joven estudiante. La acompañó a realizar la denuncia en comisaría y abordó el problema con autoridades de la Facultad de Humanidades.
En diálogo con LMNeuquén, expresó su preocupación y dijo: "Si esto pasó un sábado a las 16, qué podría pasar un día cualquiera a las 21". Es que la Facultad de Humanidades cercana al edificio aparentemente abandonado de Avenida Argentina y Albardón.
Comentó también que la joven estudiante estaba con "mucho miedo" y se sintió claramente amenazada por este hombre que la abordó. No quiso "criminalizar" a las personas que viven en situación de calle o están trabajando en condiciones muy precarias. Tampoco consideró que soluciona el problema "correrlos" de lugar. Pero advirtió la necesidad de pantear el asunto para garantizar seguridad a los estudiantes.
En efecto, está previsto que este jueves haya una reunión con autoridades de la Facultad de Humanidades y la Policía.
Problemática en aumento
La problemática de las personas que están en situación de calle en esta ciudad, y sus efectos colaterales vinculados a la inseguridad va en aumento, desde la ocupación transitoria de terrenos privados hasta lugares que son de dominio público. Sucedió hace poco con una familia compuesta por una mujer, su marido, una hija de 15 años y su novio, quienes permanecieron un mes con todas sus pertenencias sobre la calle Jujuy y Elordi, ocasionando problemas en los comercios lindantes.
Recién este martes, la Policía procedió a su desalojo en colaboración con personal municipal de Limpieza Urbana que procedió a la remoción de toda la basura que habían acumulado sobre la vereda.
La intervención se tornó tensa cuando la mujer reaccionó con violencia ante la presencia de los trabajadores, lo que obligó a su traslado, junto a uno de sus hijos, a la Comisaría Primera. Allí permanecerá hasta que finalicen las tareas de limpieza y la vereda quede despejada.
El procedimiento se realizó en respuesta a múltiples denuncias de vecinos que alertaban sobre la ocupación irregular de la vía pública y las condiciones de insalubridad en la zona. El subsecretario de Limpieza Urbana, Cristian Haspert, explicó que la intervención se llevó a cabo luego de reiteradas quejas de los frentistas y de la Policía, que consideraron que la situación ponía en riesgo la seguridad de quienes transitaban por la calle Jujuy.
"Hubo muchas quejas, convocados por los vecinos y la policía, por la inseguridad que causaba esto. Los peatones tenían que bajar a una arteria tan transitada como esta, poniendo en riesgo sus vidas. Además, los vecinos se quejaban de que hacían sus necesidades en baldes, lo que generaba un olor insoportable", explicó Haspert en diálogo con LMNeuquén.
Te puede interesar...











