Este martes hubo récord de asistentes en el refugio ubicado en Ciudad Deportiva. Cuáles son las historias cruzadas por violencias, consumo problemático y falta de vivienda.
Son las ocho de la mañana y el termómetro marca 7 grados bajo cero cuando las 98 personas en situación de calle que pasaron la noche comienzan a salir del parador nocturno ubicado en el terreno de la Ciudad Deportiva de Neuquén. Caminan sobre tierra helada cargando mochilas, reposeras y carritos, mientras el frío se clava en sus caras, manos y pies con la misma fuerza. Cada cuerpo abriga su propia historia atravesada por una misma palabra: calle.
Adrián tiene 36 años y cuenta a LMNeuquén que hace solo una semana que está en situación de calle. Desde que se le complicó para pagar el alquiler, y tuvo que mudarse a un lugar más precario, su vida comenzó a irse en picada: “Conseguí un alquiler por 250 mil pesos, sin contrato, de palabra, pero un día el dueño me estafó y me echó a punta de pistola, se quedaron con mis cosas”.
Desde ese momento, pasó dos noches sin techo durante la ola polar. "No se lo deseo a nadie, donde te quedaste quieto, te morís de frío”, dice y agrega que su estrategia para sobrevivir fue caminar al hospital Heller donde dijo que le dolía la muela, y durmió sentado en la sala de espera. “Mi mamá nunca me ayudó y mi hermano está juntado, no puede hacerme el aguante, mi papá era albañil y lo único que me dejó es la cuchara”, dice y se ríe, buscando una salida humorística a la desgracia.
En este sentido, pone las fichas de cambiar el rumbo de su vida en la inscripción en el Programa Emplea Neuquén que comenzó a funcionar este martes en la carpa. Cuando Adrián fue entrevistado por psicólogas del equipo, dejó constancia de su experiencia como Jefe de Obra en distintos proyectos de construcción, y espera volver a trabajar pronto.
"Me gustaría trabajar y estar bien, dejar de pasar todo esto, porque no es bueno para nadie", dice, por su parte, William de 31 años, que hace aproximadamente un año y medio, trabaja en la calle como limpiavidrios. "Nos ofrecen trabajo y una capacitación si nosotros queremos y también si nosotros por ahí, póngale, no conseguimos trabajo, nos pueden llevar a un refugio para que no pasemos frío ni calor", explica.
Como muchas otras personas, Adrián y William se conocieron en el comedor Quimey y el Hi.Be.Pa que alimenta en su mayoría a familias que no llegan a fin de mes. "Nos hablan bien, nos dan para que repitamos el plato, así que un saludo grande para esa gente que siempre nos hizo el aguante y nos dio comida", dice el joven, que luego del distanciamiento de su familia, no le quedó otra que comenzar una vida nómade.
"Conocí gente como yo, que no tenía a nadie, y no nos va bien limpiando vidrios, pero por lo menos para zafar para el día tenemos. Yo fumo cigarro, antes tomaba mucho alcohol", dice. Además, consciente de la llegada que permiten las redes sociales de LMNeuquén, no duda en recomendar el refugio nocturno al que acudió desde el primer día: "Si alguien que está igual que nosotros y escucha esto, que sepa que puede venir, que acá lo atienden bien. Lo único es que hay mucho control, y a algunos de los pibes no les gusta eso. Pero si no nos dejamos llevar por eso, está todo bien. Está muy bueno el lugar”.
Sus reparos al control que brinda el Ministerio de Seguridad están asociados a la estigmatización que sufre a diario cuando se para en una esquina para trabajar. Por eso, aunque acepta dar la entrevista, el joven pide no mostrar su cara para que la gente no tenga que ver un profundo moretón negro y un corte en el ojo derecho, inyectado en sangre.
"Hace una semana estaba al oeste lavando vidrios cuando la Policía me dijo que me vaya y yo no me quise ir, me pusieron la esposa y me tiraron contra la vereda, y me rajaron toda la ceja", expresó y agregó: "Lo bueno es que acá me lo curaron porque se me estaba infectando en la calle y ahora gracias a Dios me lo están recuperando el ojo".
La sorpresa ante el aumento de personas en situación de calle que acudieron por quinto día consecutivo al refugio alcanzó tanto a funcionarios como a usuarios, que encontraron caras nuevas. "La mayoría la conozco porque yo anduve en la calle y entonces nos saludamos, pero no sabía que había tanta gente en la calle", advierte William.
En tanto, Claudia Braceras, subsecretaria de Atención Ciudadana y Coordinación de Gestión, observó que hubo récord de personas que pasaron la noche en el refugio provisorio que construyó el gobierno: el primer día fueron 60 personas, el segundo día 65, el tercer día 80 y este martes el refugio llegó a las 98, de las cuales solo cinco son mujeres.
Personas en situación de calle en Neuquén: "Es un esfuerzo enorme"
"En general está funcionando bien, todos los días hacemos ajustes del caso, por ejemplo, empezamos con una solo carpa, tuvimos que agregar otra, crear un comedor más grande del que teníamos al inicio, agregar viandas y estamos reforzando tema de la calefacción porque resultó insuficiente, estaba un poco fresco, templado, porque la temperatura bajó mucho más", describió.
A su vez, evaluó como positivo que el albergue a las personas en situación de calle para dormir, comer, darse una ducha y ropa limpia, haya comenzado la etapa de incorporación al sistema de empleo de Neuquén. En este sentido, consideró que ya es un buen paso que, del total de 200 personas en situación de calle que estiman en Neuquén, se haya presentado la mitad: "Que ya tengamos a una buena porción de la gente durmiendo bajo techo y condiciones mínimas en proceso de dignidad, nos hace sentir conformes, es un esfuerzo enorme desde el Estado".
Al respecto de la dinámica de trabajo señaló: "A la hora del desayuno realizamos entrevistas y organizamos según grado de empleabilidad y desde hace cuánto perdieron el trabajo, trabajando sus posibilidades laborales y de capacitación, realizando las desintoxicaciones de las personas internadas en la clínica de campaña que montó el SIEN".
De esta manera, la idea es que se incorporen al programa Emplea Neuquén con trayectos formativos para mejorar la calificación laboral y bolsa de empleo con el convenio con cámaras sindicales: "Durante la instancia de resguardo de la vida vamos a poder trabajar profundamente para ver qué podemos hacer sobre la situación de fondo".
En tanto, Julieta Cuevas, subsecretaria de Promoción de Empleo y Formación Profesional, compartió su optimismo a LMNeuquén porque durante las entrevistas realizadas desde la apertura del refugio observaron que un grupo mayoritario reúnes condiciones de empleabilidad asociadas al rubro de la construcción, como pintores, albañiles, durleros, que manejan máquinas viales, zamping, camiones, conductores, soldadores y pulidor de autos.
"Armamos un grupo de 12 que buscamos a ampliar a 15 personas con perfiles empleables para realizar el taller el jueves y sábado al desayuno" y agregó: "Con acompañamiento pueden tener un puente al empleo, nos urge a aprovechar estos dos meses, en los que estar en el espacio y les da posibilidad de continuidad, descanso y el aseo necesario".
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