Las razones demográficas y otras causas que generan este fenómeno. Se reducirá la cantidad de alumnos por maestro y el desafío será reorganizar recursos.
Un informe de Argentinos por la Educación advirtió sobre la caída de la matrícula en las escuelas primarias del país en el orden del 27% para 2030, lo que equivale a 1,2 millones de estudiantes menos en comparación con 2023. Este fenómeno, según los especialistas, plantea la necesidad de repensar la organización de los recursos, la infraestructura y el plantel docente en toda la Argentina.
Las realidades por provincias, más allá del promedio nacional, varían según el caso pero en todos aparece una tendencia decreciente, tanto en la matrícula como en la relación de cantidad de alumnos por docente.
Los datos surgen del trabajo “Presente y futuro de la cantidad de alumnos por docente y por grado”, de Argentinos por la Educación, elaborado por Martín De Simone (Banco Mundial), María Sol Alzú y Martín Nistal (Argentinos por la Educación).
A partir de las proyecciones demográficas de la Dirección Nacional de Población (DNP) del Ministerio del Interior y de los datos de matrícula, secciones y cargos docentes del Relevamiento Anual de la Secretaría de Educación, el informe muestra cómo la caída de la matrícula impactará en el sistema educativo, con el objetivo de identificar cómo reorganizar los recursos disponibles de manera más eficiente en este nuevo escenario.
Por provincias y el caso de Neuquén
La magnitud de la caída de la matrícula no será homogénea en todo el territorio nacional. Buenos Aires lidera la reducción en términos absolutos, con 510.433 alumnos menos (-30,5%). Le siguen CABA, con 92.540 alumnos menos (-34,0%) y Santa Fe, con 87.770 menos (-24,5%). En términos relativos, las mayores contracciones se proyectan en Tierra del Fuego (-36,1%), Santa Cruz (-34,9%) y CABA (-34,0%). Por el contrario, en Santiago del Estero (-19,4%), Misiones (-20,3%) y Corrientes (-21,1%) se proyectan caídas más moderadas.
La provincia de Neuquén se encuentra en una situación intermedia, con una caída proyectada de 22.160 alumnos dentro del nivel primario.
Respecto a la cantidad de alumnos por aula, el rango de 20 a 24 alumnos es el que se impone, seguido por el de 15 a 19. Detrás, en menor medida, y casi en un plano de igualdad, se ubica el rango de 25 a 29 y de menos de 15 alumnos, mientras que se da un ínfimo porcentaje con los cursos de más de 30.
Comparada con otras provincias, Neuquén también se encuentra en este caso en una situación intermedia, entre jurisdicciones donde el rango de 20 a 24 alumnos también se impone pero en una proporción mucho más grande, como el caso de Santa Cruz. O donde el rango de 25 a 29 es el predominante, como en la provincia de Buenos Aires.
A su vez, la proyección a 2030 es que casi la mitad de los cursos del nivel primario de Neuquén tendrán menos de 15 alumnos, seguido por el rango de 15 a 19, quedando para un porcentaje muy menor el de 20-24 y sin rangos de 25 a 29 o de más de 30.
Lo que pasa en otros países
Actualmente, la relación de alumnos por docente en Argentina se sitúa en torno a 16 estudiantes por cargo docente en el nivel primario, una cifra que la coloca en una posición intermedia dentro de América Latina. Este valor supera a Uruguay (15) y al promedio de la OCDE (14), pero está por debajo de México (24), Colombia (23), Ecuador (22) y Brasil (18). Si las tendencias actuales se mantienen, para 2030 el país podría alcanzar un ratio de 12 alumnos por docente.
Si se mantiene constante la cantidad de cargos docentes, las jurisdicciones con los ratios más bajos de alumnos por maestro serán Catamarca, CABA y La Pampa, con entre 7 y 8 estudiantes por cargo docente. En el extremo opuesto, Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Misiones continuarán con los valores más altos, en el rango de 13 a 15 alumnos por docente.
También se proyecta una reducción en la cantidad de grupos numerosos. Si se mantiene constante la cantidad de secciones (cursos) registrada en 2023, la proporción de secciones con 25 a 29 alumnos descenderá del 29,4% al 3,5% del total, y aquellas con 30 o más alumnos pasarán del 14,1% al 0,4%. En contraste, las secciones pequeñas experimentarán un crecimiento significativo: las de 15 a 19 alumnos aumentarán del 17,5% al 48,8%, y las de menos de 15 alumnos del 4,0% al 22,2% del total. Este fenómeno se replicará en todas las provincias, aunque con distinta intensidad.
Cursos menos numerosos
Las provincias con mayor proporción de aulas pequeñas hoy son Catamarca, La Rioja y Entre Ríos, según datos de 2023. Para 2030, se espera que Tierra del Fuego, Río Negro y Santa Cruz encabecen este grupo. Las jurisdicciones que hoy concentran la mayor proporción de cursos numerosos, como Buenos Aires, Tucumán, Mendoza y Córdoba, también mostrarán una tendencia hacia aulas más reducidas.
“La caída de la tasa de natalidad en Argentina puede tener múltiples efectos, tanto negativos como positivos. En el sistema educativo, sin embargo, abre una oportunidad: sin aumentar el gasto total, es posible destinar más recursos por estudiante. La evidencia muestra que, si esos recursos se orientan a intervenciones basadas en evidencia, los niveles de aprendizaje pueden mejorar de manera considerable”, señaló Martín De Simone, coautor del informe.
“El riesgo es que la inercia institucional y objetivos que no ponen el aprendizaje en el centro hagan que esta ventana de oportunidad se desperdicie. Este reporte busca justamente abrir la discusión sobre cómo aprovecharla a tiempo y de la mejor manera posible, antes de que se cierre”, agregó.
Cargos docentes
Los especialistas indicaron que la contracción de la matrícula abre la puerta a una revisión de la estructura de gasto y la organización escolar. El informe estima que, si se mantuvieran constantes los ratios actuales, en 2030 se requerirían 50.043 secciones menos y reasignar 71.250 cargos docentes a nivel nacional. El valor equivalente estimado de esta reasignación de personal docente sería de $966.304 millones anuales, lo que representa aproximadamente el 15% del crédito vigente para la función Educación en 2025.
“Es importante mencionar que los efectos serán bien diferenciados según se trate del sistema de gestión pública o el sistema de gestión privada. En el primer caso, el presupuesto no está determinado por la demanda sino por las partidas presupuestarias asignadas, mientras que en el segundo, la matrícula es la que determina los recursos disponibles y estarán frente a un desafío mayúsculo para poder solventar con menos alumnos una estructura que les quedará grande”, advirtió Cecilia Adrogué, investigadora del Conicet y la Universidad de San Andrés y profesora de la Universidad Austral.
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