Dejaron la bata y las planillas del hospital para calzarse raquetas. Encontraron en el mirador Las Vertientes y la garita de Corfone la postal perfecta del norte neuquino en invierno.
Hay caminos que solo se abren cuando nieva. Caminos que no se manejan, se caminan. Se sienten crujir bajo las raquetas, se respiran con el aliento convertido en "humo" y se guardan como postal.
Eso hicieron Gonzalo Correa y Belén Parada. Dejaron Las Ovejas con lluvia y subieron a buscar nieve. El objetivo: el mirador Las Vertientes y la garita de Corfone en Mallín Verde, a 1700 msnm.
La huella se abrió entre pinos nevados. Uno adelante, el otro atrás, con las raquetas colgadas y la montaña esperando.
80 cm de nieve y una hora hasta la garita
Semanas atrás fue el turno de las raquetas. La idea era simple: ir desde el primer mirador hasta la garita que usa Corfone en verano para vigilar incendios.
“Fue una hora de caminata en nieve donde en sectores había unos 80 cm. Por tramos nos hundimos hasta las rodillas con las raquetas ya que la nieve se encontraba muy blanda”, contó Gonzalo.
Mientras en el pueblo llovía, arriba nevaba. “Acá en el pueblo se fue enseguida, pero en la altura siguió la nieve. Incluso ese día que fuimos, acá en el pueblo llovía y arriba como se ve en el video seguía nevando”, agregó.
Llegar valió la pena. Desde la garita se ve Epulauquen, Las Ovejas, Manzano Amargo, Mallín Verde y el río Nahueve, todo blanco.
Blanca y pequeña contra el cielo, la Casilla de Vigilancia de Corfone resiste el viento y la nieve a 1700 msnm.
Mirador Las Vertientes: la puerta al invierno
A solo 5 kilómetros del casco céntrico de Las Ovejas, por Avenida Pedernera hasta el final y luego por la ex Ruta 45, aparece el mirador Las Vertientes. No es un punto más en el mapa. Es la puerta de entrada a la cordillera en invierno.
El municipio lo puso en valor con infraestructura y lo convirtió en un atractivo natural ideal para el trekking todo el año. En verano se va a buscar agua directa de vertiente y en invierno se calzan las raquetas.
Es un sendero de ida y vuelta de 5 km totales, con un desnivel de 144 metros y una duración de entre 1,5 y 2 horas. Aun así, los números no dicen todo. Lo que realmente se encuentra ahí arriba son vistas panorámicas del Cerro Huraco, la Cordillera del Viento y la Cordillera de los Andes. Una topografía que cambia por completo cuando se cubre de blanco y que invita a seguir caminando, como hicieron Gonzalo y Belén, hasta los 1700 msnm.
Brazos al cielo y raquetas en la nieve. Gonzalo y Belén festejaron una nueva aventura en Las Ovejas.
Quiénes son los amantes de la montaña
No son guías. No cobran. Gonzalo, 38 años, de Chos Malal y ovejense por adopción hace 9 años. Belén, 35 años, ovejense de pura cepa.
De lunes a viernes trabajan en el Hospital de Área Las Ovejas. Él en Servicios Generales, limpieza y lavadero. Ella en Estadística.
Llega el fin de semana y cambian la bata por el rompeviento. “Salimos porque nos gusta y disfrutamos”, dijeron. Y se nota.
Hace poco sumaron su décima "estrella" en el Cerro Corona de 2.992 metros con -10°C, laguna congelada y crampones. Para ellos el invierno no es un obstáculo. Es otra forma de belleza.
La mirada municipal: "Aprender a disfrutar todo el año"
Las Ovejas le está perdiendo el miedo al invierno. Y desde el municipio apuestan a que propios y extraños lo descubran.
Marisa Antiñir, intendenta de Las Ovejas, destacó el trabajo que se viene haciendo para poner en valor los atractivos y alienta a recorrerlos más allá del verano. “Invitamos a vecinos y turistas a que vengan a conocer Las Ovejas. Tenemos bellezas naturales para mostrar todo el año. Entre ellas el mirador Las Vertientes, que desde el municipio lo pusimos en valor con infraestructura, y además es un sitio con vistas privilegiadas a otros atractivos”, describió la jefa comunal.
En otro tramo, recordó y repasó los datos turísticos de relevancia: “Nuestros atractivos insignia son sin dudas el mirador La Puntilla y las Lagunas de Epulauquen y todo su encanto. Lo más lindo es que se está aprendiendo. Y eso queremos potenciar: disfrutar estos lugares en todas las épocas del año. Especialmente en invierno. Y en especial con la nieve. A veces es mucha, a veces es poca, pero en las alturas siempre es nieve”.
EL DATO
El mirador Las Vertientes está a solo 5 km del pueblo y ya cuenta con infraestructura municipal. En invierno es el punto de partida ideal para hacer trekking con raquetas hasta la garita de Corfone en Mallín Verde, a 1700 msnm, con vistas a Epulauquen, Manzano Amargo y el río Nahueve.
“Caminar con raquetas nos abrió una nueva forma de ver la nieve. Arriba todo es blanco y el paisaje de Las Ovejas es increíble. Vale la pena animarse al invierno”. Gonzalo Correa, sobre la salida a 1700 msnm
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