Una familia de Buta Ranquil intentó salvar a su mascota perruna por sus propios medios y no pudo volver a subir. Estuvieron horas varados en la oscuridad hasta que llegó Bomberos Voluntarios. El rescate fue a 3 km del pueblo y con participación del hospital.
Barrancas vivió una noche de tensión y heroísmo que terminó con final feliz. Una salida familiar a un mirador turístico, a 3 kilómetros de la localidad y frente a la ruta 40, dio un vuelco tremendo cuando Luna, una perra de porte grande y robusto, cayó al vacío desde más de 50 metros.
Ocurrió durante el día. La familia, oriunda de Buta Ranquil, no dudó: bajó por la ruta nacional e intentó subir por la ladera para rescatarla por sus propios medios. Lograron llegar hasta donde estaba Luna, golpeada, pero con vida, pero los sorprendió la noche.
Atrapados en la oscuridad, en un cerro sin camino
Sin senderos, sin camino, en un cerro de muy difícil acceso y con oscuridad total, quedaron atrapados. No podían subir ni bajar.
El alerta llegó a Bomberos Voluntarios de Barrancas cerca de las 19. Lo que siguió fue un despliegue de alta montaña: cuerdas, arneses, anclajes y rescatistas deslizándose entre las rocas para llegar al punto exacto.
El operativo duró más de cuatro horas, hasta las 00:30. Un rescatista descendió asegurado hasta el fondo, estabilizó a Luna y luego izó a sus dueños, una pareja joven, uno por uno.
Detalles del rescate
"Fue increíble por dónde subieron y a dónde llegaron", contó a LM Neuquén el jefe del Cuerpo Activo de la Central 32, Cabo Máximo Pardo, quien arribó en los tramos finales.
El jefe quiso darle todo el crédito al equipo que estuvo desde el primer minuto: el servicio estuvo a cargo de Vilma Vilalobo, con la intervención de Carrera Vanina, Carrera Rosa, Ibañez César y Zúñiga Juan, más el apoyo del hospital de Barrancas.
Más allá del rescate de personas, los bomberos ofrendaron una vez más su servicio en procura de los animales, una tarea que no está en su obligación formal pero que asumen como propia.
Luna fue llevada a la superficie, muy golpeada pero viva, y devuelta a su familia.
La dueña, Alicia Chávez, no ahorró elogios en redes sociales: "Bomberos Voluntarios Barrancas, Hospital Barrancas, eternamente agradecidos por su colaboración y rescate de nuestra perra Luna. Terrible equipo".
Un final feliz que testimonia la fuerte presencia de los bomberos voluntarios en el norte neuquino.
Te puede interesar...
Leé más
Drama en la nieve: una madre caminó 15 kilómetros para salvar a su familia varada en el Cerro Wayle
Noticias relacionadas












