Desde una empresa de taxis salieron a responder los dichos de una concejala que impulsa la llegada de la app. "Nos faltan unos 200 choferes", indicaron.
Otra vez, la polémica por un posible desembarco de Uber y otras aplicaciones de viajes a Neuquén puso en foco el servicio de taxis que se presta en la ciudad. La concejala de Neuquén capital, Denisse Stillger, aseguró que no se consiguen taxis y desde el sector respondieron que hace 10 años no se otorgan licencias en la capital y que hay muchos autos parados porque no consiguen taxistas que cumplan los requisitos exigidos por la ordenanza vigente.
"Si dicen que hacen falta taxis, que cambien la ordenanza y habiliten un nuevo concurso para que los que quieran trabajar concursen y adquieran una licencia cumpliendo todas las normas del juego", aseguró a LMNeuquén Alejandro Cavalloti, a cargo de Radio Taxi Avenida, en relación con el conflicto con Uber. Según indicó, en la ciudad hay 749 licencias de taxis y 20 de ellas no están en actividad, pero hace una década que no se otorgan nuevos permisos, pese al crecimiento demográfico que tuvo Neuquén.
"No estamos en contra del trabajo, estamos en contra de la ilegalidad", dijo el referente de los taxistas, que agregó que buscan que todos aquellos que quieran trabajar en el rubro del transporte cumplan los mismos requisitos que piden para el servicio de taxis autorizado en la ciudad. De esta manera, explicó que a los propietarios de los autos les cuesta conseguir choferes porque la normativa exige dos años de residencia en Neuquén capital.
"Nos faltan unos 200 choferes, si ampliáramos el requisito a todo el Alto Valle, podríamos conseguir más gente", dijo y agregó que las exigencias para los dueños de los taxis son muchas y muy caras. En primer lugar, se solicita que los coches no tengan una antigüedad mayor a ocho años, por lo que los propietarios deben invertir entre 6 y 8 millones de pesos para renovarlos. A eso deben sumar las desinfecciones periódicas, los controles técnicos cada seis meses, el ploteo de amarillo que cuesta unos 300 mil pesos, el reloj que se cobra 150 mil y hasta un cartel especial de 30 mil pesos.
Este año, hay 48 permisionarios de taxis que se verán obligados a cambiar su vehículo por uno más moderno para poder tener su licencia vigente. "Si permitieran autos más viejos o modelos más básicos, se podría reducir el costo de los viajes o mejorar la situación de los taxistas", indicó el referente de la actividad. Por eso, trabajan en reuniones con el Concejo Deliberante para mejorar el sistema de transporte pero sin validar el uso de aplicaciones ilegales.
Los taxis legales deben cumplir con el pago de impuestos, seguros y otros requisitos para brindar un servicio de calidad. Si bien la Municipalidad cubrió los gastos para que cumplan exigencias de seguridad, como el uso de cámaras, GPS y botón de pánico, el mantenimiento y arreglo posterior corre a cuenta de los taxistas, por lo que otra vez quedan en desventaja frente al servicio de las aplicaciones, que no trasladan estas exigencias al precio.
"Si hay un accidente, ¿quién los cubre? Si hay una violación, ¿quién se hace cargo?", dijo Cavalloti e instó a los concejales a que "cuenten también lo malo de Uber, porque pasa en otros países, no solamente lo bonito". Según indicó, los taxistas de Neuquén están abiertos a sumar tecnología y por eso su firma, Radio Taxi Avenida, ya cuenta con una aplicación para pedir y monitorear los taxis así como identificar al conductor.
"La competencia leal y legal es bienvenida", dijo y agregó: "Se escudan en que quieren trabajar, pero están promoviendo la ilegalidad porque no cualquier cosa que sea un trabajo está permitido si no está dentro de las normas". Por eso, pidió que el Concejo Deliberante tome medidas para abaratar los costos del taxi con menos exigencias, en lugar de favorecer aplicaciones que no garantizan la seguridad de los pasajeros.
Por otro lado, indicó que el lanzamiento de COLE, con más unidades de colectivo y más frecuencias en la ciudad, significó también una baja en la demanda para los choferes de taxi. A eso se suma la poca actividad que tienen los taxistas en horario de nocturno. "Pensamos que el Alcohol Cero nos iba a beneficiar pero no, Neuquén se quedó sin noche, no hay boliches ni pubs, y para un taxista no le rinde estar dos horas esperando en la plataforma sin viajes", dijo. "Así como se quejan por esperar 15 minutos un taxi, los choferes que no hacen un viaje en dos horas, no cobran nada", agregó.
Aunque valoró que se sumen nuevas alternativas de transporte como el colectivo o el tren, expresó que los usuarios solicitan autos nuevos con aire acondicionado pero no quieren pagar los precios que están establecidos mediante ordenanza. "Hay mucha distorsión de precios en esta economía y sí pagan por un kilo de helado pero no por un viaje al aeropuerto", aseveró. A su vez, afirmó que los usuarios se quejan por el empleo en negro y luego convalidan aplicaciones que están fuera de las normativas.
"Nosotros vivimos de la gente, no queremos llevarla como ganado", dijo y agregó que no es justo involucrar a todo un rubro por dos o tres taxistas que "no hacen las cosas bien". Destacó que su servicio desarrolló una aplicación útil para pedir los viajes y que tributa impuestos en Neuquén. "Uber no deja nada en la ciudad, las empresas neuquinas tributamos acá", cerró.
Se reavivó la polémica de Uber
El conflicto entre taxistas y conductores que ofrecen viajes sin autorización a través de aplicaciones como Uber sumó otro capítulo en los últimos días en Neuquén. Luego de que los choferes de taxis interceptaron a un hombre que ofrecía viajes en su auto particular, el conductor dio su versión y reavivó el debate sobre la llegada de esta tecnología que ya funciona en otras ciudades de Argentina y del mundo. Una concejal de la ciudad insiste con un proyecto para defender la práctica, incluso cuando la Municipalidad de Neuquén se mantiene firme en el rechazo.
Ante esta situación, Denisse Stillger, concejal de Juntos por el Cambio en Neuquén capital, afirmó que "es imposible resistirse a la llegada de la tecnología", por lo que defendió el uso de Uber o cualquier otra aplicación de transporte, como Cabify o Didi, en la ciudad. Según trascendió, pese a las prohibiciones ya hay coches prestando servicios para las apps y los precios representan menos de la mitad de lo que cobran los taxis autorizados. Por ejemplo, un taxi del centro al aeropuerto tiene una tarifa cercana a 5 mil pesos, mientras que el mismo viaje cotiza en unos 2 mil pesos en las apps.
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