Vacaciones de verano: cuánto cuesta equiparse para salir de campamento
Desde carpas y bolsas de dormir hasta anafes, mochilas y heladeras, salir de campamento requiere una inversión inicial que varía según el destino.
Con la llegada del verano y el inicio de las vacaciones, el camping vuelve a posicionarse como una de las opciones preferidas para quienes buscan descansar en contacto con la naturaleza sin hacer un gasto excesivo en alojamiento. Ríos, lagos y cordillera son algunos de los destinos más elegidos en la región, pero antes de armar el bolso hay una pregunta clave: ¿Cuánto cuesta equiparse para salir de campamento?
Desde carpas y bolsas de dormir hasta anafes, mochilas y heladeras, el universo del camping ofrece una amplia gama de productos, precios y calidades. Para entender qué es lo imprescindible y cuánto hay que invertir, LM Neuquén recorrió el rubro junto a Facundo Barros, vendedor especializado de Ferracioli, quien detalló los valores actualizados y dio recomendaciones claves según el tipo de viaje.
“La carpa es siempre lo primero que preguntan”, explicó Barros. Y no es casual: es el elemento central de cualquier campamento. Su precio depende de varios factores, como la cantidad de personas, el lugar al que se viaja y, especialmente, el nivel de impermeabilidad.
“La impermeabilidad se mide por columnas de agua. Nosotros recomendamos no bajar de 2000, y lo ideal es entre 3000 y 5000 si se va a zonas donde puede llover”, detalló. En términos de precios, una carpa para dos personas, con impermeabilidad de 2000 columnas de agua, arranca en torno a los 114.300 pesos. Para cuatro personas, los valores son más amplios: se consiguen modelos desde 121.300 pesos, aunque pueden superar los 250 mil, según la marca y las prestaciones.
Las diferencias entre marcas nacionales e importadas también impactan fuerte en el bolsillo. Spinit y Traful, de producción nacional, son de las más elegidas por su relación precio-calidad. En el segmento importado, Coleman aparece como una de las más caras: una carpa para cuatro personas puede costar alrededor de 395.000 pesos, frente a los poco más de 120 mil de una nacional similar.
“En general, lo que cambia son los materiales y el rango de impermeabilidad. No es que una sea mala y la otra buena, sino que Coleman apunta al tope de gama”, aclaró Barros.
Otra opción cada vez más buscada son las carpas autoarmables, ideales para quienes priorizan comodidad. Se despliegan en segundos y sólo requieren fijarse con estacas. Eso sí, el precio es más elevado: un modelo para cuatro personas ronda los 436.400 pesos. Suelen traer costuras termoselladas y protección UV, dos detalles clave para el confort térmico.
Dormir bien: bolsas, aislantes y colchones
El descanso es otro punto fundamental del camping. Aquí entran en juego los aislantes, colchonetas, colchones inflables y bolsas de dormir.
Los aislantes aluminizados, que se colocan entre el suelo y el cuerpo, cuestan alrededor de 50.000 pesos. Son livianos y prácticos, aunque algo duros. Para quienes buscan mayor comodidad, existen colchonetas inflables tipo colchón, con precios que rondan los 60.000 a 70.000 pesos.
En el caso de los colchones inflables tradicionales, los valores varían según tamaño y marca. Un colchón de una plaza Doite cuesta unos 62.900 pesos, mientras que uno de dos plazas de marca Waterdog puede encontrarse por 60.000 pesos. La diferencia suele estar en la calidad del material y en si incluyen sistema de inflado incorporado.
“Si vas de mochila, el colchón no conviene: pesa mucho. La bolsa de dormir es mucho más práctica”, explicó Barros.
Las bolsas de dormir también tienen una gran variación de precios. Las más económicas, pensadas para camping en zonas templadas o junto al río, cuestan entre 50.000 y 60.000 pesos. Pero si el plan incluye cordillera o zonas frías, la inversión aumenta.
Para temperaturas bajo cero, las bolsas tipo sarcófago, con capucha y relleno térmico, cuestan desde 160.000 pesos en adelante. “Son caras, pero marcan la diferencia cuando baja la temperatura. Mantienen todo el calor corporal”, aseguró.
Cocinar en el camping: anafe y utensilios
El anafe es otro de los elementos indispensables. Actualmente, hay promociones atractivas: un anafe con cuatro cartuchos de gas incluidos se consigue por 45.900 pesos. Cada cartucho adicional cuesta unos 4.000 pesos.
También existen anafes pequeños que se acoplan directamente a una garrafa portátil, ideales para mochileros por su bajo peso. Para quienes viajan en auto, los modelos más grandes resultan más cómodos y estables.
A esto se suman las marmitas, sets de cocina livianos diseñados para camping. Incluyen pava, ollas, colador y utensilios. Un set para cuatro personas cuesta entre 60.000 y 70.000 pesos, y en total pesa alrededor de un kilo.
“No es como llevar la olla de casa, que pesa diez kilos. Esto está pensado para transportar”, aclaró Barros.
En cuanto a iluminación, las linternas frontales desplazaron a las tradicionales de mano. Funcionan con pilas o con carga USB y se miden en lúmenes. Las más usadas son de 300 a 400 lúmenes y cuestan entre 47.000 y 70.000 pesos.
Las linternas de mano siguen vigentes como complemento. Una Duracell ronda los 60.000 pesos, mientras que modelos más económicos y recargables, incluso con carga solar, se consiguen por unos 30.000 pesos.
Mochilas: una inversión clave
Para quienes salen a caminar o hacer senderismo, la mochila es un elemento central. Se mide por litraje y no por peso, y el precio puede variar enormemente.
“Lo importante es que tenga cinturón lumbar, para que el peso se distribuya en la cintura”, explicó Barros. Una mochila pequeña, de 30 o 35 litros, alcanza para uno o dos días. Para travesías más largas, se recomiendan mochilas de 60 litros o más.
En precios, hay opciones desde 50.000 pesos hasta modelos técnicos que superan los 500.000 pesos, según marca, impermeabilidad y diseño.
Las heladeritas son otro clásico del verano. Las más económicas, de marcas nacionales, cuestan desde 39.900 pesos, aunque conservan el frío por menos horas. Las Coleman, con aislamiento de poliuretano, mantienen el frío por mucho más tiempo, pero cuestan más: una de 15 litros ronda los 132.800 pesos.
En descanso, las reposeras tradicionales arrancan en 80.000 pesos, mientras que las sillas plegables tipo camping, que ocupan menos espacio, se consiguen desde 60.000 pesos y llegan hasta los 150.000, según modelo y reclinación.
Para la sombra, las sombrillas comunes cuestan desde 60.000 pesos, mientras que los modelos con paredes desmontables, pensados para proteger del viento y el sol, alcanzan los 130.000 pesos.
¿Cuánto cuesta, en total, salir de campamento?
Con precios actualizados, equiparse con lo básico para un camping sencillo puede costar entre 350.000 y 500.000 pesos, sumando carpa económica, bolsas de dormir simples, anafe, linterna y algunos accesorios. Si el plan incluye cordillera, frío intenso y mayor comodidad, el gasto puede duplicarse.
“Todo depende del tipo de viaje. No es lo mismo ir al río en auto que hacer montaña con mochila. Pero hay opciones para todos los bolsillos”, concluyó Barros.
En un contexto donde las vacaciones tradicionales se encarecen, el camping aparece como una alternativa flexible: se puede armar de a poco, reutilizar año tras año y adaptar según el destino. La clave está en informarse, elegir bien y priorizar seguridad y comodidad.
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