Se enfrentaron dentro de una unidad y desataron momentos de tensión. Desde la Municipalidad explicaron los protocolos vigentes.
Una situación de violencia dentro de un colectivo urbano volvió a encender la preocupación por la seguridad en el transporte público de la ciudad de Neuquén. El episodio ocurrió durante la noche en una unidad de la línea 6, cuando una discusión entre dos mujeres escaló rápidamente hasta convertirse en una pelea física, generando temor entre los pasajeros, especialmente entre familias que viajaban con niños.
El hecho se registró en horario nocturno, en uno de los recorridos que atraviesa buena parte del oeste de la ciudad, un momento en el que muchos usuarios regresan a sus hogares luego de una extensa jornada laboral. Según relataron testigos, el conflicto comenzó con agresiones verbales que fueron subiendo de tono hasta que ambas mujeres se enfrentaron físicamente dentro del colectivo.
En medio de la tensión, el chofer de la unidad intentó intervenir para frenar la situación y pidió que cesaran los actos de violencia. Sin embargo, la pelea continuó y generó escenas de angustia entre los pasajeros. Una mujer que intentó mediar también fue blanco de agresiones verbales, lo que incrementó el malestar generalizado dentro del vehículo.
Quienes presenciaron el episodio coincidieron en que la presencia de niños agravó el impacto de lo ocurrido. Muchos de ellos se asustaron ante la violencia desatada en un espacio cerrado y en movimiento, lo que generó un clima de nerviosismo y preocupación.
Protocolos y medidas de seguridad
Ante lo ocurrido, el subsecretario de Transporte de la Municipalidad de Neuquén, Mauro Espinosa, explicó que existen protocolos específicos para este tipo de situaciones dentro del sistema de transporte urbano.
“El chofer tiene un procedimiento claro cuando detecta una situación de riesgo, tanto para los pasajeros como para él mismo”, indicó en Canal 7 Noticias. En ese sentido, detalló que el conductor puede dar aviso inmediato al centro de monitoreo, tanto municipal como de la empresa, y también cuenta con la posibilidad de dirigirse a la comisaría más cercana o solicitar asistencia policial en el recorrido.
Espinosa también destacó que todas las unidades del sistema Cole cuentan con herramientas de seguridad, como cámaras que registran ingresos y egresos de pasajeros, y seguimiento satelital en tiempo real. Estos sistemas, según explicó, han sido utilizados en otras ocasiones para aportar información a la Justicia y colaborar en investigaciones.
Preocupación por hechos de violencia
El funcionario reconoció que este tipo de episodios generan preocupación y recordó que no se trata de un hecho aislado. En los últimos tiempos también se registraron ataques contra unidades, como roturas de vidrios, lo que representa un riesgo tanto para los pasajeros como para los trabajadores del sistema.
“Es una situación grave. El transporte público es una herramienta fundamental para la movilidad diaria de los vecinos, ya sea para ir al trabajo, estudiar o atender cuestiones de salud”, sostuvo.
Además, aclaró que no es viable contar con personal de seguridad en cada colectivo, aunque remarcó que el municipio y las empresas trabajan de manera coordinada para monitorear zonas donde suelen registrarse mayores conflictos. En esos sectores se refuerzan los controles y la presencia de inspectores.
Cuánto cuesta el pasaje de COLE
En paralelo, Espinosa confirmó que desde esta semana ya rige el nuevo valor del boleto del transporte urbano, que pasó a costar 1.390 pesos. Se trata de un incremento que, según explicó, responde a la actualización de la estructura de costos, luego de varios meses sin modificaciones tarifarias.
El funcionario remarcó que, pese al aumento, el sistema de transporte de la ciudad mantiene una de las tarifas más bajas del país en comparación con otras localidades, salvo aquellas que cuentan con subsidios nacionales.
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