Visitaban el Batea Mahuida y un cóndor andino bajó a saludarlos
Se trata de una familia de Córdoba que paseaba por la cordillera. Tras la maravillosa experiencia, no dudaron en compartir su historia.
El inesperado encuentro con un cóndor andino convirtió las vacaciones de una familia cordobesa en un recuerdo maravilloso. El hecho ocurrió en los últimos días mientras los turistas visitaba la base del Batea Mahuida. Emocionados y anonadados, no titubearon en compartir la experiencia.
La historia tuvo lugar el pasado 22 de enero, mientras Lucia Domínguez, recorría la provincia junto a sus padres y una amiga. Según relató a LM Neuquén, habían estado previamente en Caviahue y luego se trasladaron a Villa Pehuenia, donde decidieron realizar la caminata al volcán.
Al llegar a la cima, observaron que un cóndor sobrevolaba la zona por el sector izquierdo del mirador, por lo que la joven comenzó a filmarlo. En ese momento, el ave descendió y se posó en el suelo, muy cerca de un grupo reducido de turistas que se encontraban sentados en el mirador.
Lejos de huir, el cóndor caminó entre las personas con total tranquilidad. “El cóndor se paró al lado de un chico que estaba con una cámara grande y empezó a caminar alrededor de él, lo miraba, le daba vueltas. Todos nos quedamos quietos porque era impresionante.” El animal estuvo a menos de 20 centímetros del lente, observándolo con curiosidad.
Una experiencia inolvidable
El comportamiento del ejemplar llamó la atención por su falta de temor hacia los humanos. “Somos de Córdoba y estamos acostumbrados a ver cóndores, pero jamás vimos que tengan tanta confianza con el ser humano” explicó.
Durante el episodio, otro cóndor sobrevolaba la zona, aunque sin acercarse al grupo. Tras un breve alejamiento provocado por el movimiento de un turista, el ave regresó y se posó nuevamente en un poste del mirador, donde continuó interactuando con el entorno.
Para la familia Domínguez, la experiencia fue inolvidable. “Fue increíble y muy emocionante. Nos gustan mucho los animales, pero nunca habíamos tenido una experiencia así, tan cerca y en su hábitat natural”, expresó Lucía.
Un emblema de la cordillera
El cóndor andino (Vultur gryphus) es una de las especies más emblemáticas de la cordillera y de la provincia de Neuquén, donde habita principalmente en zonas de alta montaña, volcanes y áreas abiertas que facilitan su planeo.
Puede alcanzar un tamaño superior a los tres metros y cumple un rol fundamental en el ecosistema, ya que se alimenta de carroña y contribuye a la limpieza natural del ambiente. En nuestra provincia, su presencia es monitoreada a través de censos oficiales y programas de conservación, debido a que se trata de una especie protegida.
Los especialistas advierten que, aunque se trata de un ave silvestre, en algunos sectores con alta afluencia turística puede presentar conductas de habituación al ser humano, generalmente asociadas a la cercanía frecuente de personas o a la disponibilidad de alimento.
Las autoridades recomiendan no acercarse, no alimentarlo y mantener siempre la distancia, para evitar alterar su comportamiento natural y garantizar su conservación a largo plazo.
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