El clima en Neuquén

icon
15° Temp
52% Hum
La Mañana

Omar Chabán no logró sobrevivir

El gerenciador de Cromañón tenía cáncer; estaba condenado a 10 años por la muerte de 194 personas.

Buenos Aires
El ex gerenciador del boliche República de Cromañón, Omar Chabán, murió ayer a los 62 años a causa de la enfermedad terminal que lo afectaba. Estaba cumpliendo una sentencia de 10 años y 9 meses de prisión por la muerte de 194 personas durante el incendio que se produjo en el local nocturno en 2004.
Chabán sufría del Linfoma de Hodking -cáncer en los glóbulos blancos-. Murió a las 12.40 en el Hospital Santojanni, del barrio porteño de Mataderos.
Condenado
A principios de agosto pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal número 24 dejó firme la sentencia condenatoria contra el empresario a 10 años y 9 meses de prisión por el trágico incendio ocurrido el 30 de diciembre de 2004 durante un recital del grupo de rock Callejeros.
Por su estado de salud, Chabán había cumplido parte de la condena en el hospital Santojanni, y en los últimos meses se le concedió la prisión domiciliaria.
Era un hombre de la cultura under, toda su vida fue un apasionado de la música y el arte, vivió sus últimos años con el recuerdo de las 194 muertes.
Fue un personaje conocido para el ambiente del rock y del arte under. En la década del ‘80 inauguró Cemento, conocido como el “templo del rock”, el primer lugar ícono para las bandas de esa época. Por su escenario pasaron los grandes nombre del rock nacional.
La tragedia
En abril de 2004 inauguró República Cromañón. Tenía el mismo objetivo: impulsar a las nuevas bandas.
Pero el uso irracional de las bengalas, la falta de control sobre el límite de espectadores (ingresaron más de los permitidos) y las graves fallas de seguridad que presentaba el lugar (una puerta de emergencia estaba cerrada con candado) fue un combo explosivo que el 30 de diciembre de 2004 ocasionó un incendio cuando tocaba Callejeros.
Por esta tragedia fue condenado en 2007 a 20 años de prisión por estrago doloso seguido de muerte y cohecho activo, pues se sospechó que pagó coimas a policías para evitar que los controles restringieran el ingreso de más asistente de lo permitido. En 2012, la Cámara Federal de Casación Penal le alivió la pena a 10 años .
Los familiares de las víctimas tuvieron reacciones encontradas.
“Se hizo Justicia, pero queda la sensación de que se lleva un montón de secretos a la tumba”, sostuvo Severo Calderón, papá de Roberto.
Santiago Morales, sobreviviente y hermano de una de las víctimas, Sofía, dijo que “lo primero que pensé fue que mi hermana murió por negligencia de este tipo: por su corrupción, por su ambición de poder, por su deseo de tener más dinero”.