El comercio del Bajo neuquino pudo poner primera y acelerar en la ruta navideña. A fin de año le llegó el aire fresco que venía buscando desde que el coronavirus se declaró pandemia y se dictó la cuarentena, cuando promediaba marzo.
Una mirada de este diario sobre las ventas (ver página 3) reveló una mejoría sustancial en la demanda sobre todo de los negocios radicados en la zona comercial del Bajo. El comercio, principalmente el de ropa, ha sufrido durante la pandemia por múltiples frentes. Las restricciones a la circulación, la sequía de la plaza financiera y económica y los miedos al contacto entre vecinos son algunas razones para una debacle impensada unos días antes de la instauración de la cuarentena.
En el mundo, el sector comercial sintió el impacto. En el país, la situación del comercio en general, tomada en conjunto con la comercialización de servicios, fue sondeada por la poderosa Cámara Argentina del Comercio y los Servicios (CAC). De la encuesta resultó que cuatro de cada 10 negocios no recuperan todavía su actividad normal. Nueve de cada 100 no tiene ningún tipo de operaciones. A la vez, cerca de la mitad de los encuestados dijeron que preven facturar menos este mes que en noviembre. Seis de cada diez tienen peores resultados en lo que va del año que en el mismo lapso del año pasado.
Por las restricciones crecieron las ventas online, que eran ajenas al 73% de lo encuestados antes de la pandemia y en la actualidad los son solo para el 53%.
El comercio neuquino recibió un doble golpe por el parte del petróleo y el turismo, las dos principales actividades económicas. El aire se extendería si ambas remontan rápido.
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