El pronóstico anticipa precipitaciones superiores a lo habitual. La Organización Meteorológica Mundial realizó una dura advertencia sobre "lo peor" del fenómeno.
Mientras varias partes del mundo afrontan los graves efectos que ocasionan las intensas y extraordinarias precipitaciones, la Organización de los Estados Americanos (OEA) advirtió que el fortalecimiento de El Niño puede provocar lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos en Argentina. El organismo pidió a los gobiernos anticipar las medidas de prevención ante los efectos previstos para las próximas semanas.
El informe, elaborado junto con la Organización Meteorológica Mundial (OMM) y el centro de investigación CIIFEN, plantea que el episodio podría alcanzar una intensidad muy fuerte. La OMM ubica su mayor desarrollo hacia diciembre y prevé que sus efectos se extiendan hasta comienzos de 2027.
En la Argentina, el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) identifica condiciones de El Niño a partir del calentamiento del mar y el debilitamiento de los vientos alisios. Su informe de octubre asigna un 100% de probabilidad a la continuidad de esa fase cálida entre octubre y diciembre.
El Niño se intensificará: dónde se esperan más lluvias en Argentina
El boletín hidrometeorológico nacional publicado el 22 de octubre advierte que se prevén precipitaciones superiores a las normales en la zona de la Mesopotamia, las regiones Pampeana Norte y Sur y la Patagonia Norte, entre otras áreas.
La perspectiva corresponde al conjunto del trimestre octubre-noviembre-diciembre. El escenario requiere vigilar los caudales de los ríos, además de las lluvias.
Las probabilidades más altas se concentran en la Mesopotamia, el extremo este de las regiones Pilcomayo-Bermejo y Juramento-Salado-Bajos Submeridionales. En cambio, el pronóstico favorece lluvias inferiores a las habituales en la Puna, sectores del oeste y sur de la Patagonia austral.
El mapa tiene diferencias dentro del país, por lo que la evolución del tiempo debe seguirse con los pronósticos y las alertas del SMN. Una temporada más lluviosa puede combinar jornadas secas con episodios de precipitaciones abundantes.
Un calentamiento del Pacífico que puede prolongarse a 2027
La intensificación está asociada al calentamiento del Pacífico ecuatorial. Según la OMM, las anomalías del índice Niño 3.4 pasaron de una media de 1,6 °C por encima de lo normal en junio a 2,5 °C en agosto.
Para el trimestre de octubre a diciembre, sus modelos proyectan una anomalía media cercana a 3,7 °C. Ese valor corresponde a la temperatura de la superficie del océano en la región de seguimiento, no a un aumento equivalente de la temperatura del aire en la Argentina.
La proyección supera el máximo de 2,6 °C que el organismo cita para noviembre de 2015 a enero de 2016.
El Centro de Predicción Climática de la NOAA, en Estados Unidos, estima una probabilidad superior al 83% de que El Niño continúe con intensidad fuerte o muy fuerte en enero-marzo de 2027. El organismo aclara que una mayor intensidad eleva la posibilidad de los impactos asociados, sin garantizarlos en cada región.
Qué medidas piden tomar antes de la emergencia
“El Niño no se puede evitar, pero buena parte de sus consecuencias, sí”, advirtió Andrés Sánchez, jefe de la Sección de Agua de la OEA.
La hoja de ruta propone fortalecer las alertas tempranas, disponer de fondos de contingencia y preparar alternativas de suministro eléctrico. El objetivo es reducir los daños humanos y económicos si se producen emergencias.
En las cuencas compartidas, como la del Plata, recomienda intercambiar información y coordinar las respuestas entre países.
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