Mató a su esposa embarazada y después le mandó un escalofriante mensaje a su expareja: qué decía
Camila Vecchiarello tenía 26 años y fue asesinada de 10 puñaladas. Tras su crimen, el femicida envió un mensaje.
La localidad de Barreal quedó conmocionada el domingo 13 de septiembre por el femicidio de Camila Vecchiarello, una joven de 26 años, recientemente casada que había viajado a San Juan para formarse como gendarme. La autopsia reveló la brutalidad del crimen en manos de su esposo, pero también confirmó que estaba embarazada. En las últimas horas se conocieron más detalles sobre lo ocurrió ese día.
Carlos Rivero se había casado con Camila en el mes de julio y era el padre del bebé que esperaba la víctima, hoy es el principal y único acusado. En plena investigación se conoció un gesto que el hombre tuvo apenas 12 horas después del femicidio, que llamó la atención de los investigadores.
De acuerdo con la reconstrucción de los hechos, a las 11.35 horas del domingo Rivero le mandó un mensaje a una mujer con la que había mantenido una relación en el pasado.
El escalofriante mensaje que el femicidio envió a su expareja
El mensaje enviado por celular y que fue presentado por el fiscal Adolfo Díaz y los ayudantes fiscales César Recio, Romina Mascarell y Carolina García de la UFI Delitos Especiales, fue dado a conocer por la Justicia en las últimas horas.
“Hola mujer, cómo estás?, me despido de vos de verdad fuiste y serás la mujer que siempre amé. Te me cuidas y que cumplas todas tus metas te voy a estar cuidando desde el cielo”, sostiene Rivero en el mensaje, al que accedió y difundió el diario Tiempo de San Juan.
“Sí, voy a ser esa estrella que te va a cuidar siempre. Esta vez no pude mujer, me ganó la depresión, me ganó todo. No pude y a mi familia dile que la amo con toda mi alma. No me puedo despedir de ellos porque me parte el alma lo que voy a hacer. Dile por favor que los amo un montón, a toda mi familia porfa. Haceme ese favor, lo siento de verdad por todo. No puedo más, no soy tan fuerte mujer”, completó.
La destinataria del mensaje se preocupó por el tono suicida y decidió intervenir. Sin saber que Camila había sido asesinada, se comunicó con un gendarme conocido y le pidió que fuera hasta la casa de Rivero para comprobar que estuviera bien.
Cuando el efectivo llegó al domicilio, se encontró con una escena completamente distinta a la que había imaginado: Camila había sido asesinada de 10 puñaladas y Rivero estaba aparentemente inconsciente.
Para los investigadores, el mensaje - que ya fue incorporado al expediente - resulta especialmente relevante dentro de la reconstrucción de las horas posteriores al femicidio.
Además del mensaje digital, los investigadores encontraron una carta manuscrita en la casa. En ese texto, Rivero volvió a pedir perdón, se victimizó y reiteró su amor por la exnovia salteña, repitiendo el mismo patrón de cinismo y frialdad.
La estrategia de defensa y la prisión preventiva
Frente a la Justicia, Rivero intentó instalar otra versión de los hechos: sostuvo que su esposa era “violenta” y llegó a afirmar que ella misma se había provocado las heridas que terminaron con su vida.
Esa explicación fue confrontada con la evidencia reunida durante la investigación.
Finalmente, el juez Federico Rodríguez dictó un año de prisión preventiva para Rivero, acusado por el femicidio de Camila Vecchiarello. Ahora permanece detenido mientras la causa avanza hacia el juicio oral, donde podría enfrentar una condena de prisión perpetua.
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