A casi un mes del DNU 681/2026, el gobierno avanza en un nuevo decreto para implementar la deportación ante casos de mensajes de violencia contra el país.
El gobierno de Javier Milei pretende reglamentar el decreto, que firmó hace un mes, para impedir la entrada al país, cancelar la residencia y disponer la expulsión de extranjeros que inciten mensajes de odio, discriminación o violencia contra argentinos por su nacionalidad.
El Ejecutivo avanza en la reglamentación del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 681/2026, que se publicó el 30 de julio en el Boletín Oficial sobre la deportación de extranjeros que hayan realizado discursos de odio contra la Argentina.
Hay un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) que habilita esta resolución por parte de las autoridades nacionales. El mismo establece que expulsará o prohibirá el ingreso al país de aquellos extranjeros que "incitaren o dirigieran mensajes de odio, discriminación y/o violencia contra el pueblo argentino" o directamente "ultrajen los símbolos patrios".
Según la Agencia Noticias Argentinas, en base a información de TN, el Gobierno planea terminar de regular las condiciones y definiciones de cómo se aplicará la expulsión de un extranjero. Sin embargo, todavía no se estableció una fecha para la firma del nuevo decreto, aunque aseguran que se retomó el trabajo para terminarlo.
Qué decía el DNU
La Oficina del Presidente anunció a fines de julio la decisión de publicar el DNU y la vinculó con las “recientes manifestaciones de hostilidad” en la campaña "anti-Argentina" que creció a través de redes sociales, en consonancia con la definición del Mundial 2026.
“Incorpora como causal de prohibición de ingreso y de expulsión del territorio nacional a todo extranjero que dirija o incite mensajes de odio, discriminación y/o violencia contra el pueblo argentino o sus ciudadanos por razón de su nacionalidad, así como el ultraje a los símbolos patrios”, indicó el DNU.
Y continuó: “Frente a las recientes manifestaciones de hostilidad contra la República Argentina y los argentinos, el Gobierno Nacional reafirma que la defensa de la Nación, de sus ciudadanos y de sus símbolos no es negociable. Quien ataque a la República Argentina no es bienvenido en nuestro país”.
Asimismo, el decreto aclara que no podrán incluirse dentro de las causales las expresiones de diferencias ideológicas ni críticas políticas, académicas o ciudadanas que estén amparadas por la Constitución.
Uno de los argumentos para llevar adelante esta medida, es que las conductas representan un riesgo para los ciudadanos y afectan las condiciones de "convivencia armónica y paz social" que justifican la admisión y permanencia de extranjeros en el país.
El decreto que implica cambios en la Ley de Migraciones
Este cambio impulsado por el mandatario argentina, incorpora una nueva causal de impedimento de ingreso y permanencia en el artículo 29 de la Ley de Migraciones.
Una disposición similar fue añadida al artículo 62 de la ley, que regula las causas por las cuales la Dirección Nacional de Migraciones puede cancelar una residencia otorgada. En esos casos, la decisión podrá conllevar la intimación a abandonar el país dentro de un plazo determinado o directamente la expulsión, para lo cual deberán considerarse las circunstancias personales y los hechos atribuidos al extranjero.
Esta medida surge en un contexto de tensión por expresiones públicas consideradas agravios hacia la Argentina al final del Mundial. El Gobierno Nacional sostuvo que la soberanía y el respeto a los símbolos patrios son elementos esenciales que no admiten negociación.
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